Julio y sus acontecimientos

Diversos en su naturaleza, pero distintos en sus expresiones y consecuencias, en este mediado de julio el país rememoró acontecimientos y vivió hechos a los que une la desgracia nacional protagonizada por un conservadurismo consuetudinario que se afana en extenderse "secula seculorum", privando a dominicanos/as de una auténtica expresión de reconocimiento y solidaridad, de tolerancia y aceptación con y los "otros".

Nomás el sábado 16 de julio y de distintos años, la historia registra en 1838 la creación de La Trinitaria, aquel embrionario instrumento de Duarte y otros jóvenes para construir una República Dominicana que se rigiera por sí misma, independiente de cualquiera otra tutela, intento que pese a los avances iniciales sucumbiría apenas años después bajo el conservador Pedro Santana.

Otro 16 de julio, del 1971, esas dos expresiones político-filosófica que desde 1844 -iniciada la separación de Haití que desde 22 años antes ocupaba el territorio dominicano- pulsan por la conducción del país, tuvieron otro de sus muchos choques cuando tropas policiales asesinaron al joven Otto Morales Efrés, dirigente máximo del Movimiento Popular Dominicano (MPD), partido de izquierda al que el conservadurismo dirigido por Joaquín Balaguer estaba decapitando en una atroz y criminal jornada.

Balaguer, ese que este 14 de julio cumplió 20 de fallecido, tiempo que él estableció como límite para que un hasta ahora desconocido sucesor diera a conocer los detalles de otro de su más perverso e innecesario -cómo todos- crímenes contra Orlando Martínez, periodista brillante que lo combatía, algo que el funesto presidente no permitía, y que sus "incontrolables" se encargaron de liquidar en una alevosa acción.

En una muestra más de su abusiva e insensible disposición frente a las responsabilidades supuestas a incumbirle, el acólito de Santana dejó plasmada en su "Memoria de un cortesano en la era de Trujillo", lo que definió como "la página en blanco" -que no era tal- puesto que la número 333 del libro a la que se refería, presenta una foto del asesinado Orlando y da cuenta de las instrucciones que ha de seguir el heredero de tan abominable encargo.

Aunque no siempre el conservadurismo se impone, y cuando así ocurre, siempre trata de menoscabar la dimensión de su derrota, que muchas veces no es tal, más que su ADN compuesto por el racismo, la xenofobia y la intolerancia no asimila la presencia de lo que para ellos es "el otro", reducido en su magra visión a Haití y lo haitiano, carburante que desde 1844 energiza su batallar.

Y precisamente la noche de este 15 de julio, fecha de nacimiento de Duarte, pero en 1816-, un cuarteto de jóvenes deportistas dominicanos, superando todas las calamidades y limitaciones en que, como a la mayoría dominicana, el conservadurismo mantiene en infra condiciones; esos cuatro "otros/as", una de ellas de ascendencia haitiana, lograron ganar una medalla de oro en atletismo olímpico, disciplina que es poblada por ese tipo de muchachos y muchachas en la que la presencia de dominicanos de origen haitiano es mucha y muy destacada.

Eso no lo soportan y hasta llegan a impugnar la actuación de esos jóvenes que no tienen ni delito ni culpa ni responsabilidad de que sus progenitores sean de otro origen, muchos/as nacidos en RD, pero a los que despojaron del derecho a la nacionalidad, en una sentencia (la 168-13, del Tribunal Constitucional) que tal vez sea superada por aquella fatídica matanza de haitianos en 1937 auspiciada por Trujillo.

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