viernes, junio 14, 2024

Juan Miguel Castillo Pantaleón: Haití ha implosionado y “Los haitianos no le tienen temor a nada”

 Por LITO SANTANA

El abogado Juan Miguel Castillo Pantaleón asegura que República Dominicana tiene que estar muy pendiente a la situación que vive Haití, pues la inestabilidad en esa nación puede generar grandes problemas en este país, porque los haitianos no le tienen temor a nada.

“Primero la comprensión de que ya el Estado haitiano implosionó. Es decir, que ya no queda estructura jurídica funcional, los últimos funcionarios electos son diez senadores cuyo sexenio termina el 9 de enero de 2023, dentro de apenas 11 días. Con ellos desparecen las últimas instituciones democráticas en Haití”, afirma el profesional del derecho.

Sus puntos de vista fueron externados a pronosticamedia.com durante una entrevista que publicamos a continuación.

¿Cómo ve el panorama haitiano?

En Haití la “primatura” es ejercida por un primer ministro de facto, nunca ratificado por el Parlamento, fuera de todo marco constitucional, está gobernando por decreto con un consejo de ministros designado a dedo y obviamente eso plantea una desaparición del Estado de derecho, no hay Corte de Casación, por lo tanto no hay sistema de justicia que funciones, no hay contrapeso del poder, porque el Parlamento no funciona. El Ejército haitiano  y las fuerzas militares habían sido puestas en desbandada luego de la intervención multilateral para restaurar el Gobierno de Jean Bertrand Arístides, a principio de la década de los 90 del siglo pasado y la Policía Nacional haitiana se encuentra superada en capacidad de armamentos y efectivos para  el mantenimiento del orden por las pandillas que controlan todo, una élite económica voraz que ha patrocinado en parte este estado de disolución absoluta y una comunidad internacional que es en parte  gran responsable de este desastre que tenemos hoy, que no se compara  con ninguna otra situación en la historia de Haití. Para colmo, los organismos multilaterales como son la Organización de las Naciones Unidas y Organización de Estados Americanos, como órganos reguladores regionales, también conforman parte del cuadro de responsabilidades de inducir esta crisis. Se empeñan en reconocer la invalidez de un Gobierno que carece de legitimidad, hubo un acuerdo en el Hotel Montana,  suscrito por más de 1,100 organizaciones, que trazó una hoja de ruta para el retorno  a la democracia y la organización de elecciones libres, y sin embargo, Ariel Henri, no solo se mantiene de espalda a esto, sino que se empeña en marear al resto de la  comunidad internacional, con una promesa de organizar las elecciones con un consejo electoral que él va a designar, que no da ningún tipo de garantías  y ha ce su propio teatro o farsa de una vía de salida. El miércoles pasado, urgido por una convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU, que quizás podría trazar el derrotero  de su salida rápida  del poder, propuso una salida dentro de 14 meses , pero si él sigue siendo el “Presidente” entre comillas,  y sería él quien conformaría un consejo provisional  de transición, es él que con una representación elegida a dedo en representación de la sociedad civil y de todos los sectores, incluidos los partidos políticos , de espalda a todo el cuerpo social, las iglesias, los sindicatos organizará las elecciones. Sin embargo, la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sale sin una decisión, postergando las cosas. Otro actor que ha dado muestra de preocupación por esta situación es Canadá, que ha donado unos equipos de asalto, que fueron destruidos por las pandillas, muriendo algunos agentes policiales y luego a un convoy   de las agencias norteamericanas que transportaba un personal, también fue atacado por las pandillas, que cada vez tienen menor miedo.  Y Canadá, que es una potencia, actuando más por su amor propio que por ese país, se ha sentido desafiado por un pueblo de menesterosos, por unos pandilleros, de una nación que es un Estado fallido, que es capaz de desafiar el poder de las más grandes potencias del mundo, igual que como lo hizo a principio del siglo XIX cuando su gesta de liberación anti esclava y demostraron que los haitianos no le tienen temor a nada. Eso hay que reconocerlo, que tienen un carácter heroico y quizás en exceso, sin prudencia alguna. Entonces, eso hace que la situación inmediata, no solo no tenga solución, sino que tienda al agravamiento. Canadá responde diciendo que enviará una misión, pero cuando se va a las letras pequeñas del comunicado se lee que es una misión de asistencia que sólo contaría con tres personas. Es decir, la gran misión que enviaría a Haití es de tres personas como asesores y que enviarán más carros de asalto que serán prestados, no en donación. Y, por último, responde estableciendo sanciones económicas contra algunas personalidades de la vida política, como el expresidente Michel Martelly y dos ex primeros ministros y las personas de las élites políticas. El primero de los sancionados, y le voy a solicitar a los periodistas que le hagan un aporte a este país con este tema, es un empresario que tiene un gran poder económico regional y es el hombre más rico del Caribe. Su fortuna asciende a un monto superior a todas las fortunas combinadas de las familias más poderosas de este país. Y ese señor ha venido aquí al país. Atención, al que sanciona Canadá es al patriarca, pero quien dirige ese conglomerado de empresas es el CEO, el hijo de ese señor. Ese señor ya domina el mercado de los combustibles en República Dominicana. Adquirió una de las empresas más grandes en el mercado de los seguros, si no la más grande, y domina sectores empresariales estableciendo alianzas con sectores oligárquicos. Una revista especializada en negocios hizo un reportaje el año pasado y la gente no se imaginaba quién era ese hombre, que ahora se desvelan estas cosas.

¿Qué tiene de malo esta situación?

No es que la inversión extranjera sea mala, pero lo preocupante es que la práctica  empresarial de los dominicanos  a sus niveles más altos, respeta las reglas del juego y obviamente trata de fortalecer el estado de derecho, porque sabe que en la estabilidad y la libre competencia , al margen de las ventajas que se pueda sacar en los gobiernos de turno, cuyas campañas políticas se las financian a los candidatos,  saben que esa es la fuente fundamental del crecimiento económico sostenido, la estabilidad.  Y estas personas vienen de un ambiente diametralmente distinto, en donde la inestabilidad es lo que genera la gran riqueza. Y obviamente esa gente no se detiene ante nada, ni ante el crimen político, ni ante el magnicidio, ni el financiamiento del terrorismo y el pandillerismo. Y de eso, ojo al Cristo, que es de plata, nadie está hablando en este país.

¿La mayoría de estas cosas que usted plantea ocurren en Haití, por qué tanta preocupación aquí?

Hasta que no se termine el muro, o la verja perimetral que se construye en la frontera, que es una obra de infraestructura que tarda un tiempo muy amplio, pues es una frontera de casi 400 kilómetros y cuya edificación en algunos tramos es sumamente accidental, de acceso muy difícil para el traslado de maquinarias, materiales y hasta personal, significa que el tiempo que tarde en culminar esa obra, que convertirá al presidente Luis Abinader, si la termina, en el décimo trinitario. No soy una persona dada a los halagos, que no voté por Luis Abinader, le dice a Luis, que el presidente del país que termine ese muro que consolida la separación de la República Dominicana con la República de Haití, porque tendríamos un control reforzado por un elemento físico que nunca hemos tenido, porque siempre hemos confiado en ese control fronterizo a la vigilancia que ha sido la madre de los contrabandos y el tráfico humano. Pero con el muro los que delinquen no tienen forma de razonar, porque se le haría muy difícil a un contrabandista construir un túnel para pasar su mercancía o una escalera, para por ejemplo pasar una vaca de un lado a otro. 

Pero mientras eso no ocurra   el país va a estar amenazado porque la situación de inseguridad cruce hasta este lado, porque algún político haitiano quiera, o un empresario, crear condiciones de inestabilidad que genere gran riqueza.  Por ejemplo, esos mismos sectores empresariales que controlan los combustibles allá, podrán sacar grandes beneficios con el desorden que generarían una inestabilidad aquí. Y esa gente de allá, tiene alianzas reales con sectores oligárquicos de aquí. Y como dice el refrán africano “un leopardo nunca pierde sus manchas”. Y un empresario que es capaz de financiar en su puerto, en sus muelles, la entrada de armas y contrabando de alimentos, es capaz de cualquier cosa.

Pero la generalidad del dominicano ve el peligro en la cantidad de gente que entra aquí de manera ilegal.

Lo que pasa es que eso puede generar una situación de inestabilidad aquí. Porque esta gente que viene a trabajar o a sobrevivir aquí puede ser usada para esto. Porque es que entre haitianos y dominicanos hay muchas diferencias, empezando por el idioma. Aquí hay emisoras que transmiten en creole y sólo falta que un político agitador haitiano, con capacidad suficiente de agitar y mover una masa que ya está en República Dominicana, comience a conspirar, porque eso es lo único que falta aquí. Porque lo cierto es que cuando tú tienes más de dos millones, no se han contado, pero por simple observación se saca esa conclusión, pero la presencia es mucha, esta gente sólo tiene que ser movilizada y agitada, y se comunica entre sí.  En su idioma, que es desconocido aquí y que tú puedes creer que en una emisora están enviando mensajes bíblicos o una misa, cuando es una conspiración. Eso pasó en Ruanda, cuando dos pueblos que ocupaban el mismo territorio tuvieron una conflagración porque hablaban idiomas distintos y en emisoras de radio, ni siquiera con grandes armamentos, con simples cuchillos, armas blancas entre una etnia y otra, pero con distintos idiomas y sus dialectos y la agitación pasó desapercibida y hubo una guerra. Eso pasó en 1993-1994, no estoy hablando de hace cien años. Cuando la comunidad quiso reaccionar una semana después, habían muerto más de 800 mil personas. Eso pasó. Lo que pasa es que si uno no está atento a fenómenos parecidos de balcanización, porque tienen aspectos insulares, uno lo consideraría extravagante, pero de que existe la probabilidad, existe. Pero uno ve y es la realidad, que la mayoría de los haitianos que viene al país es pacífica y en general de buen comportamiento, pero las posibilidades de que acontezcan existen.

Además de la construcción del muro, ¿cómo está el presidente Abinader manejando esta situación?

El Gobierno podría actuar mejor, aunque lo que ha hecho y está haciendo es mejor que cualquier otra gestión anterior. El nivel de firmeza de las declaraciones presidenciales ha sorprendido a los mismos “conmilitones progress” que le apoyaron en su campaña.  Es decir, es un presidente que daba la imagen de un hombre con línea liberal, más sintonizado con la línea pro-migración y con los discursos humanitarios, se escudan en estos esfuerzos integracionistas de los de los dos lados de la isla. Sin embargo,  éste ha resultado un presidente que cuando dio su primera entrevista como presidente electo en CNN  a una pregunta muy capciosa del comunicador  Camilo Egaña, una celada en la que se puso en boca de este  entrevistado una  pregunta que hacía una conocidísima figura de la Sociedad Civil y pro inmigrante, que es la señora Ana Belique, la respuesta de él dejó estupefacto  a su entrevistador y se revela  el verdadero Luis Abinader, hijo digno de su padre José Rafael Abinader, que fue un gran nacionalista. Y no hay fórum internacional, ni oportunidad donde él no reclame a la comunidad internacional y advierta que no hay solución dominicana al problema haitiano. Todo un discurso acorde con los principios de la nacionalidad, incluso enmendándole la plana a algunos de sus funcionarios.

Pero Estados Unidos tiene sus cuestionamientos

La mejor respuesta que dio el presidente cuando vino la vicesecretaria de Estado de Estados Unidos, y fue un bochorno para el Gobierno, fue escuchar sus exigencias de parar las deportaciones y que se actuara contra los parámetros dominicanos de aplicar la ley de manera estricta. El Gobierno no le respondió, pero siguió actuando como debía. Y cuando vino la generala de cuatro estrellas, jefa del Comando Sur, la recibió en una reunión cuasi informal en un despacho de una academia militar, no trascendió nada. Te recuerdo que vino a acompañar el personal médico de un buque de servicios hospitalarios, pero no se atendió a ningún paciente. ¿O tu viste en algún medio de comunicación una fila de gente esperando servicios médicos en ese barco? No.

Pero no vamos a soslayar que falta mucho por hacer, pero la señal de un presidente que impulsa la construcción de un muro es algo colosal. De hecho, eso obliga a los demás políticos a ponerse acordes con esta decisión que recibe el respaldo del 80 por ciento de la población. Y se nota que cuando un político de oposición cuestiona esta actitud se genera una nota desafinada y, sino que le preguntemos al señor que salió electo en una consulta interna del PLD, el señor Abel Martínez, que da un giro de toda su trayectoria de discurso nacionalista y plantea una posición de sumisión absoluta al imperio en un tema que es de absoluta soberanía y que define los destinos del pueblo dominicano. Después de eso fue colocado como noticia secundaria, porque al rato se enfermó de COVID y para que saliera rápido de los medios de comunicación lo victimizaron. Eso se estila en política. El político que no asuma ese tema en el 2024 no tiene ninguna posibilidad, porque eso va a definir el destino de República Dominicana. Haití ha implosionado, eso no había pasado nunca.  No hay elecciones a la vista y el caos gobierna a esa nación.

Lito Santana
Lito Santana
Nació en Tamayo. Locutor y periodista. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Aboga por la participación de todos los sectores en la solución de las dificultades por la que atrevieza el País.

1 COMENTARIO

  1. Creo que se nos está haciendo tarde, las pandillas haitianas están todas aquí, más millones de ilegales que nadie tiene control, creo que cada dominicano debe prepararse a enfrentar al enemigo y tratar de sacarlo de su comunidad, ellos están muy bien armados y el dominicano aún sigue descuidado, la vida, la familia y el territorio hay que defenderlo, debemos estar preparados.

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