Inflación, escasez y altos precios opacan el brillo de la Navidad en Estados Unidos

Por Evelyn Irizarri Santos

NUEVA YORK. – Esta Navidad, la primera que se vive de manera normal después de tres años de restricciones impuestas por la pandemia de la Covid 19, muchos no recibirán un presente, sin importar lo bien que se hayan portado durante los últimos 12 meses,  todo debido a la inflación que castiga a los norteamericanos y que amenaza con acompañarlos, al menos durante los primeros meses del próximo año. 

Sociedad de consumo 

Es sabido que la norteamericana, es una sociedad de consumo, donde cada fecha importante debe ser celebrada, como una forma de mantener las tradiciones y costumbres de los estadounidenses.

Sin embargo, en esta ocasión, el alto costo de la vida ha obligado a la gente a reducir al mínimo sus compras no esenciales. 

Más necesitados

Una muestra de las dificultades que enfrentan las personas, la presentó Bread for the City, una organización de beneficencia con sede en la capital del país, que desarrolla programas como Holiday Helpers, previo a el Día de Acción de Gracias.

Este año, por causa de la inflación, esta organización incrementó su lista en un 20 por ciento, es decir, se preparó para entregar un pavo y una tarjeta de débito con un monto de 50 dólares a 12 mil personas. Al final, el número de personas que esperaban la ayuda se incrementó en 16 mil y aún así quedó una larga fila de otros necesitados que regresaron a casa con las manos vacías. 

Los números

Según lo revelado por la organización Urban Institute, en su informe de septiembre de este año, una de cada 5 personas adultas llegó a sentir inseguridad alimentaria durante el verano. El mayor número de estos son adultos hispanos y personas de raza negra.

Reportes desalentadores 

Como si no fuera suficiente lo caro que le ha resultado a la gente poder vivir, desde el gobierno se ha realizado un anuncio para nada alentador y sí muy perturbador. 

Y es que según los pronósticos oficiales se espera que antes de que finalice el año, los precios de los alimentos se incrementen entre un 9.5 o un 10.5 por ciento.

Cese de ayudas

Otro hecho a resaltar, como causante de la crisis y la falta de recursos que abate a los estadounidenses, es que ya el gobierno finalizó las ayudas económicas que había venido ofreciendo la Administración Biden desde que llegó a la Casa Blanca

La suspensión o final de las ayudas económicas que eran entregadas a personas con bajos ingresos o que habían perdido sus empleos ha contribuido a empeorar las condiciones de vida de los estadounidenses. 

Alimentos esenciales 

La mayor preocupación para la población en general, es el alto costo de los alimentos esenciales, como la leche, los huevos, el aceite, las carnes y el arroz.

Un ejemplo dramático es el alto costo del galón de leche y una gran sorpresa es el aumento, además de la escasez de la fórmula para bebés. Este producto que en los Estados Unidos no subía desde hacía cerca de 10 años, ahora cuesta dos dólares más que en el año 2021.

El galón de aceite de 13 dólares pasó a 18 dólares con 99 centavos. 

Entre las carnes, la que se mantiene a un precio más asequible es la de cerdo y algunas piezas de pollo.

En cuanto al arroz, la funda de 20 libras del super selecto pasó de 34 dólares a principios de año, a 49. Casi un 50 por ciento del valor anterior. Otro arroz de menor calidad ha recibido un incremento de entre 5 y 6 dólares. 

Leche infantil 

Sin dudas, el que está por finalizar será un año inolvidable para los padres de infantes de 0 a 1 año, quienes sufrieron lo indescriptible por la histórica escasez de fórmula para bebé.

Desde que la mayor procesadora y distribuidora de fórmula infantil, Abbott, se vio afectada por informaciones que daban cuenta del hallazgo de contaminantes en sus instalaciones, la leche en polvo para bebés desapareció de las tiendas, farmacias, y supermercados. El suministro aún no se ha regularizado y los comercios que consiguen algunas cajas limitan su venta a una lata por compra.

Oferta y demanda 

Entre las explicaciones que se han ofrecido sobre las razones que ha generado una escalada alcista que parece no tener control, es que la demanda de productos y servicios no ha cesado, al igual que no ha terminado la escasez de suministros.

La oferta sigue siendo considerablemente menor a la demanda.

Los pronósticos 

A pesar de que desde el gobierno se anuncia el final de la inflación y se muestran indicadores de que las cosas irán mejorando, además de la reducción que han experimentado los precios de los combustibles, los economistas no ven el final de esta ola inflacionaria, al menos, no en los primeros meses del 2023.

Lo que sí aconsejan a la población es que trate de gastar sólo en lo esencial,  lo estrictamente necesario y a celebrar las fiestas con moderación y racionalidad, en todos los sentidos. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *