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miércoles, febrero 11, 2026

Grandes, medianos y pequeños 1/3

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Por Rafael Céspedes Morillo

Desde mi óptica, el escenario político dominicano está integrado por tres tipos de partidos. Unos, los llamados grandes, como son el PRM, el PLD y la FP. Otros pueden identificarse como medianos; entre los que veo allí están el PRD, el Reformista, el PQDC, DXC y BIS. Los que faltan conforman a los que considero pequeños, dentro de los cuales se debe incluir a varios que aún no han mostrado sus músculos, algo que tendrán la oportunidad de hacer en este 2028.

Me propongo analizar cada parcela: cómo la veo y qué le asigno como camino a partir de su composición y de su accionar. Aclaro que no tengo simpatía política partidaria, que no busco complacer y mucho menos molestar; solo exponer mi opinión sobre este tema que pocos abordan, para evitar conflictos y consideraciones sobre algún interés especial que quien lo señala pudiera estar buscando. No es mi caso. No escribo para ser complaciente; escribo dibujando lo que veo, para que sea sujeto de análisis y aporte a la sociedad pensante, y aun a aquellos a quienes la vida no les dio la oportunidad de prepararse para tener la capacidad de ver las cosas que pudieran presentarse en las curvas.

Cuando me reúno o me veo con alguien que me conoce, es automática la pregunta de cómo veo el escenario político dominicano. Y, claro, al dar mi opinión es fácil identificar su ubicación política cuando no pongo en primer plano al partido al que pertenece, porque la gran mayoría de las personas que tienen afiliación política definida ven sus deseos como posibilidades; algunos hasta los ven como realidades. Olvidan aquel refrán de que: “deseos no preñan”.

Otra situación o posición de casi todos los políticos es lo que llamo “la maldita espera”. Siempre están a la espera de que suceda algo, de que logren algo, de que los señalen en algo, de que algo ocurra. Es, para mí, el equívoco más común en el accionar político. Y como he tenido la oportunidad de trabajar en otros países, no es exclusivo de los dominicanos: es latinoamericano.

Hace mucho que me convencí de que en política es lo inverso. Escribí que en política no se debe esperar a que las cosas sucedan; se debe hacer para que sucedan. Eso de dejarles a los demás que actúen por ti, dejarles a las circunstancias que definan tu caminar, es la más segura de las posiciones para tropezar, porque mientras tú esperas, otros actúan y logran cambiar circunstancias, consideraciones, posiciones y rutas. Depende de ti que sea o no a tu favor. El azar no debe ser una acción política, porque eso significaría dejar que otros definan tu caminar.

Un preámbulo algo largo, pero necesario para sembrar las bases del análisis que viene a continuación.

¿Cómo veo al PRM? Lleno de baches, sin una línea política precisa y poco efectiva ante el país político. Su composición dirigencial es rectilínea; ni siquiera es piramidal: es una columna y, como tal, allí se toman las decisiones en un solo sillón. Los demás deben guardar para el próximo día sus consideraciones. Es evidente que no hay una dirección colegiada, que las opiniones deben ser guardadas, y eso significa que hasta los equívocos solo tienen un origen.

De ahí que sea un partido donde solo hay dos líderes: Abinader e Hipólito. Los demás solo son dirigentes, con algunas posibilidades de llegar a serlo, pero están represados. Están así por el poder de los decretos, por el poder de los presupuestos y quizás por otras razones, pero lo cierto es que el PRM no supo aprovechar el poder para crecer, para crecer en lo político. Quizás algunos de esos dirigentes han crecido en lo económico, pero en más nada, por lo menos en términos de una posición política de relevancia e independencia de liderazgo.

Tiene docenas de precandidatos a la Presidencia de la República, pero solo dos o tres tienen alguna fuerza mostrable. Me refiero a David Collado, Carolina Mejía y, algo más lejano, Guido Gómez. Todos los demás están en fila paralela, al final de la escalera. El cómo veo ese desenlace vendrá en el próximo artículo.

 

Rafael Céspedes Morillo
Rafael Céspedes Morillo
Rafael Céspedes

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