jueves, abril 25, 2024

Epitafio o crónica de una derrota  política anunciada en Nueva York

POR SANTO SALVADOR CUEVAS

En República Dominicana sólo el profesor Juan Bosch, y el doctor José Francisco Peña Gómez,  levantaron como estandarte la lucha contra la reelección presidencial; y solo ellos dos se mantuvieron desafiantes y coherentes contra las ambiciones desmedidas de los presidentes de turno, que desde abajo se han definido como abanderados decididos, de esta visión peñagomista y boschista, pero que, una vez al frente de las cosas públicas, han traicionado ese ideal y se han aventurado a enrolarse en proyectos reeleccionistas.

Es que la ambición desmedida es una tentación que no solo conduce a la incoherencia del estadista, sino también a cegarse ante la perspectiva de los acontecimientos.

En el país "hasta los chinos de Bonao" sabían que el presidente Luis Abinader se enfrascaría en el proyecto reeleccionista.

Se ignoraba el cuándo y dónde lo anunciaría y se esperaba que lo diría al país desde Pedernales  el próximo 16 de Agosto, pero prefirió hacerlo desde Nueva York, tratando de impactar o sorprender a la ciudadanía, pero sólo ha quedado en evidencia la incoherencia de un ciudadano que le dice al país: "No me gusta el modelo de la reelección sucesiva", y dos semanas después anuncia que se lanza a la reelección, "en sacrificio por la Nación".

Es que la ruta para la reelección del presidente Luis Abinader no se decide a partir de un proceso de consultas a familiares y compañeros, sino que todo ha sido bien taimado, bien ponderado y se viene cocinando desde hace rato.

Por eso, asociado a dichos objetivos reeleccionistas, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) se abocó en diciembre del 2022, a modificar sus estatutos internos, y así derogar el artículo, herencia del peñagomismo, que impedía cualquier intento de reelección presidencial en ese partido.

Es decir, la decisión de lanzarse a la reelección presidencial es la culminación de la ruta trazada desde el año 2021, pasando por "limpiar los estatutos” y esperar el momento oportuno de hacer el anuncio en Nueva York.

Lo que hemos vivido la experiencia de los proyectos reeleccionistas, sabemos que solo en aquellos periodos de bonanzas económicas, estabilidad en los precios alimenticios de primera necesidad, y con monitoreo efectivo de la violencia y el crimen organizado, es lo que ha permitido salir airosos a los presidentes que se han repostulado.

Los gobiernos del PRD-PRM han sido muy malos, pues en ambos mandatos han llevado el país al desastre económico y las finanzas pública.Por eso,  el gobierno del ingeniero Hipólito Mejía fue un fracaso, pues condujo el país por una era de crisis y conflictos comerciales y de mala imagen en los foros internacionales,  al que la población le sacó factura, desalojándole del Palacio Nacional, en las Elecciones Generales del 2004.

Este gobierno del presidente Luis Abinader, no tiene grandes logros que exhibir, y está marcado por la ineptitud, el engaño a la población, una cadena de escándalos en carteras claves como el Ministerio de Educación, Inabie, Pasaportes, Lotería Nacional, Ministerio de la Juventud, el IAD, Supérate, Gabinete Social, y una cadena interminable, los que han sido protegidos por la complicidad e impunidad.

Los servicios sociales que durante 16 años se mantuvieron inalterables, en menos de dos años este gobierno los hizo añicos: Tarjeta Solidaridad, 9-11, Metro, Seguridad Vial, Pasaporte, etc.

A lo anterior se debe agregar el desastre en la energía eléctrica con la tarda de apagones y el precio inaguantable de las facturas; la carrera de endeudamiento, en negación al discurso enarbolado mientras estuvo en la oposición.

En fin, un gobierno que se olvida de los pobres y se arrodilla ante el gran capital nativo y extranjero, en detrimento, incluso, de la dignidad nacional. Un gobierno así no tiene futuro.

El problema de la reelección no se resuelve con el abuso de dedicar más de 80 mil millones para comprar espacios y programas mediáticos al servicio de una causa ya perdida.

No importa que, con encuestas pagadas y difusión masiva en los medios escritos, radiales y televisivos, usando sin control los recursos del Estado, se difunda una realidad imaginaria que choca con la canasta familiar, la inseguridad ciudadana y los escándalos de corrupción en la administración pública, esos factores no auguran un final feliz a este gobierno.

Lo anunciado por el presidente Luis Abinader el domingo en Nueva York es la crónica de una derrota anunciada a diario en los parques, calles, vehículos públicos, colmadones, centros comerciales, en los mercados y hasta en las mismas oficinas públicas, donde ya se escucha el grito de “se van.

Santo Salvador Cuevas
Santo Salvador Cuevas
Quien escribe es militante social de larga data, egresado con honores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) licenciado en Filosofía y Letras, con residencia en el municipio de Tamayo, al Sur del país.

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