sábado, abril 13, 2024

El PLD se aventura al “camino propio” al cerrar la puerta a la FP y despeja el camino para la reelección de Abinader

Por Osvaldo Santana

El anuncio del Banco Central de que la inflación empieza a descender, más el paquete de medidas del pasado primero de junio, orientadas a mover la economía, con la reducción de 50 puntos básicos a su tasa de política monetaria y la inyección de RD$94,000 millones al sistema financiero, no constituyó un ingrediente suficiente para que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) racionalizara la necesidad de una política de alianza de amplio espectro y prefirió priorizar el resentimiento y quizás los bajos instintos para cerrar las puertas a un pacto con toda la oposición, inclusive, la Fuerza del Pueblo.

Con su decisión de la noche del 12 de junio, el PLD asfalta las posibilidades del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el presidente Luis Abinader, para continuar en el poder más allá del 16 de agosto de 2024.

La afirmación se fundamente en el hecho de que hoy el PLD representa la tercera fuerza según la mayoría de las encuestas, y siendo así, no tendría ni mínimas posibilidades de volver al poder, sin contar con el recurso de una alianza del más amplio espectro.

Bajo el pretexto de rechazar todo lo que huela a gobierno, el PLD ha limitado no solo sus posibilidades de retornar al poder, aún fuese parcialmente, sino también las de sus contrincantes del otro lado de la oposición.

“EL PLD no pactará ningún tipo de alianza con el partido de gobierno ni con ningún otro partido que haya hecho acuerdos con el PRM”, dijo de manera tajante el secretario general del PLD al término de la reunión del comité político que decidió la política de alianza.

Por lo tanto, dijo Mariotti, “el PRM y esas organizaciones políticas quedan excluidas de toda conversación y o negociación, de cara a todos los niveles de elección del 2024”.

Fue la introducción para establecer que no habría alianza con la Fuerza del Pueblo, que lidera Leonel Fernández, porque “son los responsables de las necesidades y atropellos que sufren los dominicanos, por unirse para llevar al PRM al gobierno en el 2020”.

Después de eso, Francisco Javier García, alto dirigente del PLD, recordó que ese ente nunca ha ganado unas elecciones sin ir aliado a otros partidos.

 Política y realidad

Singularmente, pese a los factores de la realidad tendentes a fortalecer el oficialismo, como las medidas económicas orientadas a disminuir la inflación, de ninguna manera influyeron en el enfoque de las líneas de alianzas, en el seno del PLD donde predominó la línea remisa a pactar con sus antiguos compañeros de la Fuerza del Pueblo (FP).

Y es que el descontento social que se traducía en simpatías hacia la oposición, y en especial, hacia el expresidente Leonel Fernández, que se proyecta como líder de ese sector, puede descender en la medida en que la Administración resulte asertiva en el manejo de la inflación, en la estabilidad económica y en el flujo de dinero en la economía. 

En efecto, la reducción de la tasa de política monetaria, de 8.50 a 8.00, y la liberación de recursos del encaje legal por RD$34,000 millones, igual influirá para el acceso a los préstamos bancarios a mejores tasas. Todo eso sumado a la facilitación de  RD$60,000 millones para estimular la liquidez y facilitar recursos al comercio y a la producción. 

No está en discusión, que el desempeño económico jugará un papel estelar en el comportamiento de los ciudadanos en las elecciones venideras. Es obvio que una economía estable más una gobernanza sin sobresalto, hará más dificultoso el trabajo de la oposición para continuar avanzando en el mercado electoral.

El rechazo a la FP aparentemente parte de la idea de reposicionarse por la línea del “camino propio”. La posición del “camino propio” se fundamenta en la supuesta fortaleza orgánica del PLD, considerada por el expresidente Danilo Medina como la más amplia red organizativa en toda la nación. 

Repetirlo una y otra vez puede implicar un desconocimiento de que ese partido está no solo fuera del poder, desmoralizado por los escándalos de corrupción y la persecución de parientes del expresidente e importantes funcionarios, en reflujo, con fugas sucesivas de dirigentes y alcaldes, y con una pérdida importante de su peso en la opinión pública. 

El “camino propio” fue estimulado también por los resentimientos al más alto nivel. Se argumenta en favor el “camino propio” que es la única forma de recuperar el terreno perdido, recuperar la militancia y calificarla para sobrevivir más allá del 2024, lo que probablemente choque con esa misma militancia tiene su mira puesta en ese evento, donde sus líderes más cercanos pueden apostar a alguna forma de retornar al poder que manejaron durante 16 años corridos.

El “camino propio” tiene otros límites objetivos, como las escasas fuerzas externas que podría agregarse el PLD. Quedan muy pocos potenciales aliados más allá del litoral de la Fuerza del Pueblo. Varios de los aliados del pasado se han vinculado al gobierno y otros están persuadidos, como el PRD, de que no hay otra vía que la formación de un frente opositor.

Contrario al parecer de la dirección dominante en el PLD, una política de amplia alianza le permite asegurar su militancia, que puede ver ensanchadas las posibilidades de alcanzar, si no la presidencia de la República, al menos, puestos en los municipios y en el Congreso Nacional. Para la dirigencia media y la militancia, la alianza significa expandir su universo electoral y eso cuenta. Suma votos.

Además, la alianza es una forma de detener las migraciones hacia otros litorales, al menos de la oposición, porque sencillamente formarían parte del mismo conjunto.

La política de alianza asimismo iría, como advirtió Francisco Javier García, en consonancia con la historia del PLD, que en todos los procesos victoriosos ha jugado un papel clave. Pero esa agrupación apuesta a sus propias fuerzas y trata de asegurarse la fidelidad de sus parciales y apuntalar, por encima de todo, a su candidato presidencial Abel Martínez. Es como si se dijera que lo fundamental es sobrevivir, más no el poder si es a cambio de un pacto con la FP.

Las anunciadas medidas del Banco Central alentadas por el gobierno para activar la economía se veían como un factor empujador para inclinar al PLD a una apertura aliancista, la cual es más que apremiante que nunca, cuando ya queda menos de un año para las votaciones.

El panorama político se despeja con la conformación de tres corrientes. La más poderosa, la del PRM, en el poder, y la oposición dividida en varios bandos, FP y PLD, separados, más el resto de las organizaciones minoritarias.

Ahora el camino está más despejado para la reelección de Abinader.

Acuerdo a unaniminidad

“A unanimidad se  crea una comisión para reunirse y conversar con todos los demás partidos, agrupaciones y movimientos políticos  opositores al PRM  y al gobierno, para identificar aquellas demarcaciones y posiciones donde sea posible  articular alianzas municipales que sean de conveniencia para los partidos, agrupaciones y movimientos políticos involucrados y, en consecuencia, elaborar los acuerdos necesarios a ser aprobados por el Comité Político y suscritos por las autoridades  políticas correspondientes”, dijo Mariotti.

Osvaldo Santana
Osvaldo Santana
Osvaldo Santana es periodista.

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