martes, julio 23, 2024

El agua debe entrar en las prioridades de Abinader en el nuevo período

Por Osvaldo Santana

El agua, imprescindible para la vida, no tuvo la mejor suerte en la gestión de los primeros cuatro años del presidente Luis Abinader. Más bien, quedó en el nivel discursivo y normativo, si se revisa el rango de inversión en la materia, y especialmente, los planes anunciados con la creación del Gabinete del Agua, a finales de 2020. Y posteriormente, con la firma del Pacto del Agua.

El 12 de febrero de 2024, el presidente Abinader dijo que realizó más de 300 obras, por un monto de RD$71 mil millones, más 7,180 viviendas. 

Entre esas obras, enumeró 7 sistemas de acueductos y 10 “depósitos” (no explica qué clase de depósitos), a través del Instituto Nacional de Aguas Potables (INAPA) e “intervenido” 4,000 kilómetros de canales de riego y drenajes, y rehabilitó más de 700 equipos de bombeo y “la culminación e inicio de diversas obras hidráulicas, para garantizar la seguridad hídrica y el desarrollo agrícola del país”. No se detalla qué pudo haber sido reconstrucción o nueva obra. Habló en La Semanal.

Los grandes planes para el manejo de aguas, tanto para la agricultura como para el consumo humano, están en los archivos del Gabinete del Agua, dependencia del ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, a cargo del ingeniero Gilberto Reynoso Sánchez. Y en la visión de futuro contenida en el Pacto Dominicano del Agua. 

El presidente Luis Abinader creó el Gabinete del Agua el 29 de diciembre de 2020, con la “intención de implementar una estrategia nacional respecto al agua, a ejecutarse en 15 años, con una inversión de 8,850 millones de dólares”, dijo el ingeniero Reynoso Sánchez a Diario Libre el 22 de marzo de 2021. Y advirtió que “si las autoridades siguen ignorando el problema del agua en la República Dominicana, en 20 años nos dará mucho trabajo conseguirla para resolver nuestras necesidades”.

El propósito del Gabinete incluía toda una gestión de concertación para aprobar el famoso Pacto del Agua. Con el Gabinete del Agua se pretendió coordinar toda la política pública en la materia, y con ese fin debieron trabajar el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Mimarena), la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), y las diferentes instancias locales vinculadas.

Los planes del Gabinete del Agua

El Gabinete identificó la necesidad de revertir la cultura de las precariedades en los suministros de agua e identificó los siguientes proyectos:

-Construir siete presas y rehabilitar una existente.

-En la región Este, se planeó construir una presa sobre el río Chavón, para enviar agua a La Romana e Higüey, y otra en el Soco, para canalizar el líquido hacia El Seibo, Hato Mayor y San Pedro de Macorís, comunidades que actualmente dependen del bombeo de aguas subterráneas.

-En el Sur, “están en carpeta otras estructuras nuevas en La Gina, provincia Peravia, y Mijo, en San Juan”.

“Para la presa de mayor envergadura de las que se pretende construir ya se tienen los análisis y se preparan los términos de referencia para llamar a concurso”, detalló Reynoso Sánchez a Diario Libre,

-Se trata de la presa de Alto Yuna, en el Cibao Central, que abastecería a Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, Duarte, Hermanas Mirabal y La Vega. También generaría electricidad con la que se pagaría parte del costo del proyecto”, refiere el diario.

-En el Norte también estaba proyectado edificar una obra hídrica en el río Ámina, para mejorar el servicio de agua en Santiago, y otra sobre el río Yásica, como fuente del líquido para toda la zona atlántica.

-Se rehabilitaría la presa de Valdesia, con la capacidad de almacenamiento disminuida por la sedimentación. 

En 2021, se hablaba del riesgo que representa la sedimentación de la presa de Valdesia, y más ahora, con las características de las temporadas ciclónicas, imprevisibles. 

Para aquella época, Reynoso Sánchez decía que si el territorio dominicano fuese azotado la presa de Valdesia estaría limitada en su capacidad de almacenaje y desagües. Y se planteó la necesidad de liberarla de los acumulados en su embalse.

En abril del año pasado, la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), las juntas de vecinos de la comunidad de Mucha Agua y el Sindicato de Camioneros de Cambita (Asocacamb) firmaron un Acuerdo de Servicios de Readecuación Ambiental y Extracción de Sedimentos en la parte frontal de la hidroeléctrica de Aguacate y la Cola de la Presa de Valdesia, sobre el río Nizao, en provincia de San Cristóbal.

El acuerdo prevé que las organizaciones comunitarias ejecutarían la primera fase de los servicios de limpieza y extracción manual de sedimentos, los cuales podrán ser utilizados para su comercialización. Pero los informes recientes sugieren que aún el problema de los sedimentos sigue siendo grave en Valdesia.

Aunque Reynoso no la mencionó, la presa de Monte Grande era uno de los más importantes compromisos contraídos por el gobierno, pues la misma había sido iniciada por la administración anterior, en la cuenca intermedia del río Yaque del Sur, en Barahona, y que finalmente, el 25 de enero de este año, inauguró la parte concluida: el embalse. Según dijo el presidente Abinader en el acto de inauguración, la recibió en un 40%, y completó el 60% faltante, pero ahora está pendiente construir los sistemas de agua para riego agrícola, consumo humano y la instalación de dos turbinas para generación eléctrica.

Pacto por el agua

El 14 de agosto del 2023 finalmente fue suscrito el Pacto Dominicano por el Agua 2021-2036, en un acto encabezado por el presidente Abinader, en el que prometió que para el presupuesto de este año 2024 serían invertidos en desarrollo de infraestructura de agua 600 millones de dólares.

Fue una importante actividad celebrada en el Palacio Nacional, que comprometió a sectores gubernamentales, académicos, universitarios, ambientales, municipales, empresas privadas, organismos regentes y partidos políticos en 38 acciones para asegurar el recurso hídrico desde su gobernanza y gestión, hasta su preservación y cuidado.

Entonces, el presidente dijo que en términos de agua en el 2022 se invirtieron más de 2.5 veces que lo que se invirtió en el periodo 2016-2019.

Fruto de consultas

El Pacto Dominicano por el Agua 2021-2036 fue fruto de consultas y diálogos organizados por el Gabinete del Agua, entidad coordinada por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, que se realizaron en las 32 provincias, con la participación de 1,235 personas, representadas por 558 organizaciones gubernamentales, de la sociedad civil y congresistas, refresca el ministerio de Economía en su página Web.

Desafíos 

La información levantada para el Pacto por el Agua sugiere los desafíos que representan “la falta de un marco regulatorio, la dispersión institucional, la escasez del agua y el deterioro de su calidad, la carencia de obras de regulación y almacenamiento de agua, la gestión insostenible del recurso, la falta de educación sobre el valor del recurso”. 

Igualmente, se identificó el déficit de inversión en infraestructuras de agua potable; saneamiento, protección y conservación de cuencas; innovación de los sistemas de riego y adecuación de cauces que en su conjunto afectan los servicios urbanos y rurales; la seguridad hídrica y el desarrollo social y económico del país. 

“De igual manera, estamos obligados a acelerar la construcción de infraestructuras hídricas con criterios de sostenibilidad social y ambiental, a expandir y mejorar los servicios de agua potable y saneamiento, especialmente para beneficio de los hogares menos provistos, y a modernizar los sistemas de riego”, dijo el ministro Pavel Isa Contreras durante la firma del Pacto.

Compromisos asumidos

Dentro de los compromisos del Pacto Dominicano por el Agua 2021-2036, explicados el día de la firma por el presidente de la Academia de Ciencias, Eleuterio Martínez, se destacan asumir al agua como un bien de dominio público y como patrimonio estratégico de la República Dominicana.

Asimismo, impulsar la aprobación de la Ley de Aguas; consagrar por parte del Estado un régimen de derechos formales para el uso y aprovechamiento del agua; valorar el agua en sus tres dimensiones básicas: social, económica y ambiental; diseñar, consensuar y aprobar con la sociedad civil en su conjunto, el Plan Nacional de Recursos Hídricos e Infraestructuras, para su aplicación efectiva. 

De igual forma, promover y controlar por el Estado la protección, conservación y restauración de las cuencas hidrográficas; desarrollar en cada cuenca hidrográfica un plan de restauración de ríos; elaborar el Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado a nivel nacional; apoyar la urgente formulación y aprobación del Plan Hidrológico Nacional, además de educar a las actuales generaciones, a través de campañas de concienciación y programas de educación ambiental, entre otros, dijo Martínez.

Ley del Agua

Pese a la firma del Pacto firmado, aún no se aprueba el proyecto de Ley del Agua, que ya lleva 20 años en el Congreso Nacional.

Y las inversiones reales en agua, especialmente en infraestructuras, no han tenido la mejor suerte en la actual administración, pese a que las necesidades están identificadas desde antes de la toma de posesión y de la creación del Gabinete del Agua, tal como afirmó el ingeniero Reynoso Sánchez.

En su nuevo período, el presidente Abinader tendría oportunidad de empezar a materializar el plan diseñado en el Pacto del Agua 2021-2036.

Osvaldo Santana
Osvaldo Santana
Osvaldo Santana es periodista.

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