Drogas, vape y fentanilo, mantienen en alerta a las escuelas de Nueva York

NUEVA YORK, Estados Unidos.- La delincuencia no tiene fin. Una buena razón podría ser la "dedicación" de los delincuentes, quienes siempre buscan maneras innovadoras de extender sus tentáculos.
Un lugar impensable, al menos para los padres, eran las escuelas, pero esto ha cambiado. Hoy en día, la delincuencia ha encontrado los aliados ideales para llegar a los más jóvenes.

Dentro de las aulas

Adolescentes que han sido reclutados por pandillas y que aún se encuentran en edad escolar, hacen el trabajo de distribución e incentivo a sus compañeros de aulas, con quienes concertan citas en los baños para darles una "probadita", gratis, de aquello por lo que más adelante tendrán que pagar, sin importar de dónde, ni cómo obtendrán el dinero.

En los baños

Cynthia García, una estudiante de noveno grado, de Brentwood High School, le contó a su madre, al regresar a la casa después de la escuela, que en más de una ocasión, cuando entraba al baño, luego de abrir la puerta y sentir un olor como a fresa ahumada, había encontrado a dos chicas usando un “vape”, en horas en que debían estar en clases.
Una de ellas le ofreció uno de los vapes y le aseguró que el olor a frutas impediría que al llegar a la clase, los maestros se dieran cuenta de que la salida al baño, había sido un pretexto para fumar un cigarrillo.
La niña se negó, pero ni siquiera su excusa de que era asmática, impidió que una de las jóvenes la amenazara si le contaba a alguien lo que acababa de ver.

Testimonio

Otro joven que cursa el grado once, contó a Pronosticamedia.com, cómo logran captar jóvenes estudiantes para que distribuyan diferentes sustancias en las escuelas. Andrés Hernández, (nombre ficticio) formaba parte de uno de estos grupos.

Él narró que su trabajo consistía en ofrecerles pequeñas porciones, principalmente de marihuana, a sus compañeros de clases, pero luego, si querían obtener otras dosis, concertaban encuentros en las inmediaciones o en la entrada de la escuela secundaria.

Los padres

Algunos padres de estudiantes de las escuelas intermedias y secundarias han manifestado preocupación ante el peligro que corren sus hijos, no sólo por los riesgos a la salud, sino por las amenazas que reciben cuando se niegan a aceptar las drogas o los cigarrillos.
Además, las noticias sobre jóvenes que han sido hospitalizados con sobredosis de drogas consumidas en horario escolar, mantiene alterados a los padres.

Caramelos envenenados

Desde antes de que finalizara el pasado año escolar y tan pronto como el presente dio inicio, se han venido recibiendo denuncias de personas que ofrecen a los niños y adolescentes en la entrada o dentro de las escuelas, pastillas de fentanilo recubiertas de colores, que las hacen lucir como deliciosos caramelos.

Otro recurso de los traficantes de narcóticos es colocar cannabis, en brownies, caramelos masticables, y galletas que luego ofrecen a los chicos en las escuelas, parques y otros lugares donde se congregan jóvenes.

El Fentanilo

Es un opioide sintético que está considerado 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más fuerte que la morfina. Es el causante de cientos de muertes en Nueva York, en su mayoría jóvenes menores de 30 años. La población latina está entre las más afectadas.

Como las ofrecen en vistosos colores, disfrazadas como caramelos, estas drogas están llegando con facilidad incluso a los niños.
De acuerdo a los datos ofrecidos por el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York, el Fentanilo puede ser farmacéutico y sintético.
El farmacéutico, consiste en un medicamento destinado a aliviar dolores intensos o para tratar el cáncer en etapas avanzadas. Mientras que el sintético es fabricado y comercializado de manera ilícita.

El superintendente

En un mensaje enviado a las familias, cuyos hijos estudian en el Distrito Escolar de Brentwood, el superintendente Richard Loeschner, instó a los padres a hablarles a sus hijos acerca esta situación y los peligros por el consumo de drogas, y sobre el riesgo de aceptar ese tipo de ofrecimiento, en especial caramelos, de manos de desconocidos.

El superintendente de las escuelas de Brentwood relató durante una reunión de la Junta de Educación, que una madre narró cómo uno de sus hijos fue abordado por otros dos jovencitos, quienes le ofrecieron marihuana en la escuela secundaria.

En su mensaje a la comunidad, el funcionario explicó que uno de los grandes temores y preocupaciones consiste en que, en muchos casos, los desaprensivos, le agregan Fentanilo, algo que multiplica el riesgo de muerte.

Inevitable

Las autoridades escolares no tienen medios para evitar el ingreso de estudiantes con narcóticos o vapes, cigarrillos electrónicos, a los planteles. Por eso recurren a los padres para que hablen con sus hijos sobre los daños de estas sustancias causan a su salud y a sus vidas. También, les aconsejan a los estudiantes que rehúsen cualquier ofrecimiento a consumir estas drogas y los invitan a denunciar a quienes incurran en la práctica, bajo la promesa de protegerles de posibles represalias.

Este cóctel de opciones nocivas con que deben lidiar los niños y adolescentes representa un reto diario para los maestros y miembros del staff de las escuelas y una causa real de mortificación para los padres. Antes se sentían aliviados cuando dejaban sus hijos en las aulas. Suponían que se encontraban en el lugar más seguro, después de sus hogares.
Los tiempos han cambiado.

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