miércoles, abril 24, 2024

Decepcionado y dolido, queda el gobierno dominicano por la alerta de EE. UU.

Estados Unidos acaba de granjearle a la Administración de Luis Abinader la más alta reafirmación de sectores nacionales, sobre todo empresariales, lo que no había alcanzado en los términos actuales su política migratoria, pero provoca una fuerte decepción y hasta dolor por su declaración sobre las deportaciones.

Si bien el gobierno había conseguido el respaldo de actores como Leonel Fernández, cuando se produjo la declaración de Volker Türk, alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos, mediante las cuales pedía la detención de las deportaciones, al extremo de utilizar los mismos términos del presidente Abinader: “Esas declaraciones son inaceptables…”, aquello no provocó tanto rechazo como la reciente declaración de la embajada norteamericana, que incluso incitó a empresarios tradicionales aliados de Estados Unidos, a expresarse en términos fuertes frente a la misma.

Ahora, la embajada norteamericana, con el “Alerta: Reforzamiento en curso de migración en República Dominicana”, el pasado sábado 19 de este mes, estimuló un discurso sorprendente entre estamentos del empresariado. Con su advertencia “a los ciudadanos estadounidenses que en los últimos meses los viajeros a la República Dominicana han reportado haber sido retrasados, detenidos o sujetos a un mayor interrogatorio en los puertos de entrada y en otros encuentros con funcionarios de inmigración basados en su color de piel”, ha desatado un avispero que pocos imaginan.

La embajada dice: “Los informes sobre el trato desigual de los ciudadanos estadounidenses por parte de las autoridades dominicanas son motivo de preocupación constante para la Embajada de los Estados Unidos. Además, en días recientes, como se informó en los medios dominicanos, agentes de Migración Dominicana (DGM) han llevado a cabo operaciones generalizadas destinadas a detener a aquellos que creen que son migrantes indocumentados, especialmente personas de ascendencia haitiana”.

“En algunos casos, las autoridades no han respetado el estatus legal de estas personas en la República Dominicana o su nacionalidad. Estas acciones pueden llevar a una mayor interacción con las autoridades dominicanas, especialmente para los estadounidenses de piel más oscura y los estadounidenses de ascendencia africana. Hay informes de que los detenidos se mantienen en centros de detención superpoblados, sin la capacidad de impugnar su detención y sin acceso a alimentos o baños, a veces durante días, antes de ser liberados o deportados a Haití”.

La semana anterior, el alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Volker Türk, había pedido a las autoridades dominicanas que acentúen sus esfuerzos “para prevenir la xenofobia, la discriminación y todas las formas de intolerancia racial o étnica hacia los inmigrantes haitianos”.

Parecería una campaña articulada más allá de una declaración de la embajada norteamericana en el país, sino parte de la visión de la ONU sobre el trato a los haitianos en el país.

Indignación

La Cancillería dominicana reaccionó en términos inusuales frente a la alerta norteamericana y lo consideró como  “manifiestamente infundado, extemporáneo e infeliz”. 

Los términos de ese comunicado “contradicen la excelente relación bilateral que existe entre República Dominicana y Estados Unidos” en los ámbitos político, económico, militar, social y de cooperación, sea en materia de narcotráfico, trata de personas, contrabando de armamentos y municiones, corrupción o lucha contra la impunidad”. 

“Hemos sido uno de los aliados más confiables de Estados Unidos en el mantenimiento de un sistema internacional libre, abierto, próspero y seguro para todas las naciones…. y “fundamos la Alianza para el Desarrollo en Democracia, para promover los valores democráticos y los derechos humanos”. 

La Cancillería dice: “Así como todo país soberano que repatria a la población extranjera en situación migratoria irregular”, incluyendo a Estados Unidos… República Dominicana se ha visto forzada a deportar a un alto número de migrantes haitianos que no toleran más la situación en ese país y que avasallan las posibilidades dominicanas: República Dominicana no aguanta más”.

Y le encara a Estados Unidos que “la misma administración Biden ha deportado a Haití, entre febrero de 2021 y febrero de 2022, más de 20,000 migrantes haitianos”.

La Cancillería también se quejó de que República Dominicana “jamás hubiera imaginado insinuaciones tan graves sobre nuestro país, cuya población evidencia “en su color de piel” un amplio crisol de razas; mucho menos de un aliado que ha sido sujeto de numerosas acusaciones de trato xenófobo y racista a migrantes e inclusive a sectores de su propia población”.  

Y solicitó que “Estados Unidos considere el retiro de los términos sin verificar de este ambiguo comunicado, a la mayor brevedad posible”. 

Empresarios

 La alerta norteamericana, junto con el reclamo del comisionado de la ONU, quizás es lo que ha llevado a la reacción en cadena y de fuerte contenido crítico hacia la embajada norteamericana de empresarios proclives a Estados Unidos.

El expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Marranzini, llegó a proponer a sus colegas boicotear la próxima participación en el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio del representante de la Embajada de Estados Unidos en el país, Robert Thomas.

“Mi recomendación al Conep y a la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) es no asistir al almuerzo de la Cámara Americana del Comercio con Robert Thomas en protesta por intromisión y atrevimiento”, dijo  Marranzini en Twitter. 

 Pedro Brache, presidente del Conep dijo: “Creo que son unas declaraciones muy poco atinadas, que no se saben las bases y lo lógico es que se retracte y aporten soluciones, porque han sido espectadores ante esta crisis”. En igual dirección se pronunció Celso Juan Marranzini, presidente de la Asociación de Industrias de la RD. 

Una relación “muy especial”

Desde el primer día su Administración, y desde que fue electo presidente, Abinader definió la relación con Estados Unidos como "muy especial" y sucesivamente se comprometió a aumentar los intercambios bilaterales.

Muy temprano, Abinader declaró que su gobierno extendería los acuerdos y alianzas "sin precedentes" con Estados Unidos en comercio e inversiones, en especial el área de zonas francas.

Lo mismo, estrecharía con Estados Unidos la lucha contra el narcotráfico y el crimen internacional.

Frente a China

Fue muy enfático en marcar distancia con China, país con el cual República Dominicana estableció relaciones en 2018, durante la administración de Danilo Medina. Abinader dijo claramente desde antes de juramentarse:

"Nosotros tenemos una relación especial con Estados Unidos, tenemos más de dos millones de dominicanos en Estados Unidos, es nuestro principal socio comercial, nuestro principal emisor de turistas, nosotros debemos tener esa relación especial y de alianza". Incluso, reveló que eso mismo le había dicho personalmente al embajador chino en el país, Zhang Run.

Dijo respecto a China que tendría unas relaciones satisfactorias "en términos de inversiones que quieran tener compañías chinas en áreas que no sean estratégicas para nuestra seguridad". Y rechazó cualquier gran inversión china en materia de comunicaciones, puertos, y todo lo que considera estratégico, siempre atado a la política trazada por EE. UU.

Sin embargo, morigeró su discurso después que la República Popular China donó y/o vendió las primeras vacunas utilizadas por los dominicanos para enfrentar la COVID-19. Después, se quejó amargamente de los países ricos, que se negaron oportunamente a facilitar las vacunas a países como República Dominicana cuando más las requerían.

El porqué de la alerta

La alerta de la embajada obviamente cuenta con el aval de su gobierno, pero rara vez esa instancia aborda situaciones nacionales en términos tan contundentes.

 Cuando EE. UU. quiere expresar su interés en cualquier materia, suele pronunciarse a través del departamento de Estado. En este caso, le echó, en buen dominicano, una vaina a un aliado incondicional. 

Un gobierno que se ha adherido a todas las políticas norteamericanas en materia internacional, que le ha jugado roles favorables frente a Venezuela y Nicaragua, haciendo lo que incluso no hace Estados Unidos, naturalmente que debe sentirse “ofendido”.

El presidente Abinader, de hecho, desairó a China y se postró ante Estados Unidos, y ahora, la Cancillería, dolida por la alerta, emitió un comunicado que sorprendió a muchos. Y debe preguntarse por qué, si lo han dado todo.

Pero, el gobierno sale bien librado de este affaire, porque consiguió reafirmarse la fidelidad de los grupos empresariales aliados por siempre de la Casa Blanca. Y con ellos y los políticos criollos antes, puede seguir el camino de las deportaciones. 

Osvaldo Santana
Osvaldo Santana
Osvaldo Santana es periodista.

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