Cuidado con la autopista Duarte

Tras viajar a la ciudad de Santiago un grupo de amigos compartían la experiencia de esta travesía. La conclusión era que esta vía se ha convertido en un peligro inminente para los conductores por los tramos con hoyos mal bacheados, paseos inexistentes, falta de señales horizontales y verticales y la de mayor consenso: iluminación precaria.
Esos detalles me dieron la alerta para escribir esta columna, pues la Autopista Juan Pablo Duarte es la principal vía que tiene República Dominicana.
Por suerte, el Ministerio de Obras Públicas tiene esta reparación en su carpeta. En varias ocasiones el ministro de esa cartera ha dicho que los trabajos marchan al ritmo programado. Pero la verdad es que el caos es una constante.
El funcionario dispuso la realización de un amplio operativo de limpieza de las isletas central y laterales a ambos lados de esa importante vía; así como el desbroce de maleza en todo el trayecto desde Bonao hasta las proximidades de La Vega.
Dijo que con este remozamiento se busca que los conductores que transiten por la autopista Duarte se desplacen sin mayor contrariedad y con más seguridad.
Aseguró que los conductores tendrán mejor visibilidad, lo que permite evitar accidentes y proteger las vidas de los usuarios.
Precisamente estos son los puntos más críticos que surgieron en nuestra conversación, a pesar de que estas palabras del ministro datan del 20 de octubre del 2020.
Es obvio que hay que agilizar estos trabajos, pues según el portal CNN en Español, basado en un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la República Dominicana es el país con mayor cantidad de muertes en accidentes de tránsito por habitantes, en el mundo.
De acuerdo con los datos de la OMS actualizados a 2020-2021, son cinco países de África y Latinoamérica que encabezan en el ranking de la mayor cantidad de accidentes fatales en las calles, carreteras y autopistas.
República Dominicana ocupa la primera posición con 64.6 muertes al año por cada cien mil habitantes, de las cuales la abrumadora mayoría, un 87 %, corresponde a personas del sexo masculino, mientras solo un 13 % de las víctimas son mujeres.
La autopista Duarte tiene una gran cuota de responsabilidad en estas tragedias.
Un estudio realizado por el Programa Internacional de Evaluación de Carreteras (IRAP), una calificadora de seguridad vial, reveló que la probabilidad de accidentarse, con saldos de muerte o heridas graves en las tres principales carreteras troncales del país es de un 78%, en el Corredor Sur; 74.4% para la Autopista Duarte y 40% en la principal vía de la región Este.
En una ocasión el senador de la provincia Hermas Mirabal, Bautista Rojas Gómez dijo: “La autopista Duarte se ha convertido en la vía de la muerte: transitar de día es un peligro extremo y de noche un pasaje hacia la muerte”,
De acuerdo con el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi), del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), en el período enero 2019–agosto 2020 en la referida vía se registraron 1,202 siniestros de tránsito. Estos eventos dejaron como resultado 284 personas fallecidas en el lugar de ocurrencia, lo que representa un índice de letalidad de 0.23 fallecidos por cada siniestro. Las cifras de víctimas mortales pueden subir considerablemente si se suman las defunciones ocurridas en el camino al hospital o durante la hospitalización.
Las cifras aterran. Los amigos de la conversación ni siquiera pensaban que eso era así. De saberlo no habrían enfilado su vehículo para la Ciudad Corazón.

Lito Santana

Lito Santana

Nació en Tamayo. Locutor y periodista. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Aboga por la participación de todos los sectores en la solución de las dificultades por la que atrevieza el País.

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