Por Evelyn Irizarri Santos
NUEVA YORK, Estados Unidos. – Con declaraciones contundentes de ambas partes, con proclamas de victoria asegurada y de tener todo bajo control, el conflicto en Oriente Medio sigue intensificándose y tomando matices cada vez más preocupante.
En medio de todo cabe mencionar los altos precios del petróleo provocados por el cierre del estrecho de Ormuz por donde cruza el 20 por ciento mundial, que ha generado graves problemas de suministro a nivel global.
Ataque terrestre
Este fin de semana, el Washington Post reveló un supuesto plan de Casa Blanca para realizar un ataque terrestre, aunque no sería una invasión o una incursión a gran escala, sino que cualquier posible incursión terrestre solo implicaría incursiones llevadas a cabo por una combinación de fuerzas especiales y tropas de infantería.
Según el diario, el Pentágono ya tiene diseñado un plan de ataque durante varias semanas.
Solo un par de horas después que apareciera la publicación, el presidente del parlamento iraní dijo que mientras, por un lado Washington está en conversaciones para llegar a un acuerdo, por el otro, estaba planeando un ataque sorpresa.
Advirtió que Irán estaba preparado para recibir a los soldados estadounidenses y que harían pagar al enemigo y sus aliados en la región.
Todo esto, mientras Estados Unidos continúa el despliegue de miles de efectivos militares en Medio Oriente.
Envío de tropas
Este lunes 30 de marzo, Estados Unidos desplegó el buque de ataque Anfibio USS Tripoli a bordo del cual iban 3, 500 marines, así lo informó el Comando Central del Ejército.
Esto ocurrió un día después de que se revelara que el Pentágono planeaba enviar 10, 000 soldados más, lo que sustenta lo dicho por el presidente del parlamento iraní de que Washington estaba contemplado ataques terrestres en suelo iraní.
Más de un mes
A más de un mes del ataque del 28 de febrero, de Estados Unidos e Israel a Irán, que desató el conflicto en la región, donde se estima que han muerto miles de personas, Estados Unidos reporta la muerte de 13 soldados y cerca de 300 heridos. Cifras que muchos ponen en duda.
Ahora Pakistán está fungiendo como mediador entre Estados Unidos e Irán.
Pero para poder llevar a cabo estas conversaciones, el presidente Trump propuso extender hasta el seis de abril el ultimátum que dio a Irán para que desbloquee el estrecho de Ormuz y advirtió que de no hacerlo, destruirá sus centrales eléctricas.
Si el plan revelado por el Washington Post y otros medios en Estados Unidos, donde se detalla un plan de varias semanas de ataque en Irán, es de esperarse que el conflicto se extienda por más tiempo de lo proyectado y tanto el Medio Oriente como Norteamérica seguirán sufriendo las consecuencias de una escalada militar que los ojos de muchos constituye un error de cálculo.










