viernes, febrero 23, 2024

¿Con quienes construir la unidad alternativa ahora?

Por: Francis Santana

Insistir en la necesidad de arribar a determinados acuerdos políticos puntuales o parciales con el actual partido de gobierno para las elecciones del 2024, constituye un grave error político de parte del sector progresista y de izquierda que viene fomentado esa política, abiertamente unas veces y de manera subterránea en otras.
Para justificar esa posición se remontan entre otras, a la experiencia en la que una parte de la izquierda hiciera acuerdos políticos a finales de la década de los años 70s del pasado siglo con el PRD de Peña Gómez para sacar del poder la dictadura de horca y cuchillo de Joaquín Balaguer impuesta y respaldada por los Estados Unidos.
Partir de esa experiencia para tratar de fundamentar esa visión, es sencillamente aferrarse a una concepción pétrea sobre la táctica política, sin valorar los cambios que se han producido en nuestra sociedad y en el comportamiento de fuerzas que en el pasado pudieron ser aliados, pero que hoy son parte de nuestros blancos principales.
Y esa constituye una errónea posición táctica, primero, porque el PRD de entonces se caracterizó por asumir posiciones marcadamente democráticas, de alianza y colaboración con la izquierda, política impulsada por Peña Gómez; mientras que hoy el Partido Revolucionario Moderno (el neoperredeismo) en el poder, es un partido neoliberal, conservador, distanciado de las posiciones democráticas y que desde el poder actúa como servil lacayo del dominio del poder extranjero (básicamente de los EE.UU.) y al servicio incondicional de la oligarquía criolla.
Y segundo, es errónea, porque el PRM y su gobierno han defraudado a las mayorías nacionales que apoyaron su advenimiento al poder a partir de sus promesas de cambios y de enfrentar a fondo la corrupción, la impunidad, corregir la alocada carrera de endeudamiento externo, enfrentar la indetenible inseguridad ciudadana, apoyar la lucha por los derechos de la mujer y de mejorar sustancialmente las condiciones de vida del pueblo.
Todo ese paquete de promesas de cambio, se han ido por la borda, resultando el presente gobierno más de lo mismo, e incluso peor, como ha sucedido en el caso de su política internacional, en la que el actual presidente Luís Abinader se comporta cual si fuese un simple gobernador de colonia.
Ante una realidad como esta, ¿cuáles son las razones para que las fuerzas democráticas y de izquierda lleguen a un determinado acuerdo político parcial, puntual o mínimo en las elecciones del 2024 con el PRM que gobierna la nación?
¿Cuáles serían los objetivos de ese acuerdo? ¿Alcanzar algunas cuotas de poder municipal, congresual o ciertas posiciones en el tren gubernamental oligárquico?
¿O mantener contra viento y marea y a cualquier precio, el reconocimiento electoral de algunos partidos, para seguir subsistiendo al margen de toda vocación de poder?
Esos temores hay que superarlos y terminar de entender, y estar seguros, de que con la conformación de un polo político de las fuerzas democráticas en estrecha alianza con el movimiento social, es enteramente posible alcanzar importantes cuotas de poder y mantener los reconocimientos electorales de los partidos que participen en dicha unidad, sin tener que producir acuerdos con algún partido de la derecha y su gobierno, que lo único que produciría de verdad es una gran confusión en la sociedad, diluiría la real fisonomía del campo progresista y revolucionario y nos equipararían con quienes gobiernan de espaldas al bienestar de las mayorías y en desmedro de la soberanía nacional.
Y las izquierdas de la República Dominicana, después de casi 80 años de existencia y de haber tenido experiencias de toda índole, no debieran embarcarse en la aventura de un acuerdo político táctico con ninguno de los partidos auspiciadores del modelo de saqueo y dominación neoliberal; porque más que beneficiar al avance de la causa de liberación nacional, de contribuir a producir importantes reformas y transformaciones sociales, le haría un grave daño a todo el espectro revolucionario del país.
Quienes sostienen la posición de llegar a determinados acuerdos puntuales con el partido de gobierno, para justificarla, también hablan del peligro del retroceso político.
Pero debemos preguntarnos, ¿cuál es la diferencia fundamental entre los pasados gobiernos peledeistas con el actual gobierno del PRM?
¿Cuál de ellos es el menos malo?
¿No son acaso, peores todos ellos?
Las organizaciones o personas sin partido que sostienen que debemos unirnos a determinado nivel con el actual partido de gobierno debieran modificar esa posición política, que en el momento actual es el principal obstáculo para constituir un único polo político del campo democrático y de izquierda, de cara a la participación electoral del próximo año.
Lo que mayormente puede favorecer el avance de las fuerzas políticas, movimientos sociales democráticos y de izquierda en la presente coyuntura, es su participación unitaria a partir de las grandes coincidencias que se han verificado; pero hacerlo a tiempo y de manera independiente a través de un solo instrumento político y totalmente diferenciados del partido de gobierno y de todo el partidarismo neoliberal.
Para incursionar en la contienda electoral del 2024, se nos está agotando el tiempo, para poder cosechar determinadas victorias. No sigamos dando vueltas y hablando de unidad en abstracto.
Unámonos en la diversidad de las fuerzas revolucionarias, con el amplio movimiento social que lucha en todos los rincones del país y con los miles de hombres y mujeres honestos y democráticos que sin estar organizados en partido de izquierda alguno, resisten cotidianamente todo tipo de opresión y desigualdades a favor de las mejores causas de nuestro pueblo y de la humanidad.
Unámonos y hagámoslo con entusiasmo y transparencia, en un gran polo político social alternativo para acompañar al pueblo en sus luchas y para incursionar exitosamente en las elecciones del 2024 y disputarle el poder a distintos niveles a las clases dominantes nativas y extranjeras. Eso solo es posible si nos unimos, y actuamos sin ser cola de la derecha que está en el gobierno o fuera de éste.

Francis Santana
Francis Santana
Amauris Santana es un comunicador social con vínculos en el movimiento popular en busca de un mejor País.

2 COMENTARIOS

  1. Excelente trabajo del compañero Francis Santana, Vicepresidente Primero del Movimiento Patria para Tod@s (MPT), que comparto plenamente, pues esclarece y orienta certeramente el camino hacia la gran Unidad de Izquierda y Fuerzas Progresistas para disputarle el Poder político al PRM, PLD, FP, PRD y sus partidos visagras en las Elecciones del 2024.

    Mi modesta opinión es que esta es la oportunidad de oro que se nos presenta a la izquierda Dominicana y fuerzas progresistas, que ademas de estar en sintonia con nuestra propia realidad coyuntural, sigue la ruta de la ola antiimperialista latino caribeña de redención social, que cabalga sobre el lomo del caballo libertador de Simón Bolivar.

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