Chips made in USA: un paso de avance en la carrera tecnológica

La industria de fabricación de chips semiconductores se vio seriamente afectada por la pandemia, la constante demanda y el desabastecimiento, debido a una baja producción, lo que conllevó al encarecimiento de estas piezas clave en la industria mundial. 

 En marzo del año 2021, aun padeciendo los efectos de la pandemia, un problema técnico en una de las maquinarias, produjo un voraz incendio en las instalaciones de la fábrica de chips semiconductores para automóviles, específicamente en la Fábrica de Hitachimaka, en Tokio. 

Las consecuencias todavía son palpables en la industria automotriz. 

Esta situación puso en aprietos la industria automovilística mundial y aunque poco a poco se ha ido solucionando, no será sino hasta el año 2024, cuando se podrá hablar de una total solución. 

De acuerdo con los vaticinios del director financiero de Volkswagen Group, Arno Antlitz, los niveles de producción y suministro de chips "mejorarán entre finales del 2022 y principios de 2023, pero no será hasta 2024 cuando se normalicen".

Sin embargo, para muchos no existe tal escasez, de lo que se trataría es de un enorme déficit generado por la creciente demanda, además de los elevados costos en los que hay que incurrir para establecer una planta de fabricación de circuitos integrados (chips) que va de entre 10 mil y 20 mil millones de dólares, sin que esto quiera decir que podría entrar en funcionamiento de manera inmediata. 

La industria automotriz 

La crisis por falta de chips semiconductores de aplicación en la industria automotriz fue la causa principal de que el año 2021 cerrara con un déficit en la fabricación de automóviles. 

Esto generó que muchos compradores de vehículos tuvieran que esperar el doble de tiempo para recibir sus carros y muchas veces debieron conformarse con los colores en existencia, para no alargar su espera.

Sin dudas, uno de los años más difíciles para la industria del automóvil a nivel global, fue el 2021, cuando los fabricantes se vieron obligados a recortar la producción en 7,7 millones de automóviles.

Semiconductores made in EE. UU.

La semana pasada fue aprobado por el Congreso de los Estados Unidos, un proyecto de ley que fomenta la fabricación de chips semiconductores en territorio norteamericano.

El ambicioso programa está llamado a impulsar en esa nación la industria de los semiconductores, que al mismo tiempo se convierte en una especie de confrontación, dentro de la existente guerra con la industria de los chips de China.

La moción fue aprobada con 243 votos a favor y 187 en contra en la Cámara de Representantes y 66 sí contra 34 no en el Senado. 

El objetivo principal es el de elevar la competitividad frente a los fabricantes chinos.

Con la promulgación de esta ley por parte del presidente Joe Biden, es de esperar que cambie el curso de la producción tecnológica mundial y que finalice la dependencia de Occidente, principalmente de Taiwán, líder mundial productor y vendedor de estos dispositivos. 

Inversión millonaria

La ley de Biden incluye 52 mil millones de dólares en subvenciones a los fabricantes de chips estadounidenses y más de 100 mil millones de inversión en ciencia y tecnología. 

Por años, Taiwán ha sido el centro de producción de chips para los Estados Unidos, pero al parecer esto ya está llegando a su fin, ahora que los norteamericanos han comenzado a enfrentar a China.

Respuesta de China

Zhao Lijian, vocero del Ministerio Chino de Exteriores, explicó que "las restricciones y la voluntad de desvincularse, solo perjudican a otros y a uno mismo y en China seguimos confiando en nuestros esfuerzos para seguir impulsando el desarrollo de nuestra nación. Ninguna restricción podrá frenar el avance tecnológico y el progreso industrial de China".

Esto a propósito de las sanciones impuestas en el año 2020 por el gobierno de Donald Trump y que colocaron a Semiconductor Manufacturing International Corp, de capital chino, en la lista negra comercial de firmas chinas de las que fueron vinculadas al Ejército Popular de Liberación, lo que le impide recibir equipamiento de firmas estadounidenses para la fabricación de los referidos dispositivos electrónicos, a menos que obtengan una licencia, la cual es casi imposible adquirir. 

Sin embargo, pese a las sanciones de los Estados Unidos, China ha logrado, a través de la adquisición de semiconductores, dos generaciones más avanzadas de lo que se tenía previsto, y adelantar su tecnología de producción de "chips".

Mayores productores 

La empresa de fabricación de chips semiconductores más grande del mundo tiene su sede en Taiwán. Su nombre es TSMC, Compañía de Fabricación de Semiconductores en Taiwán, por sus siglas en inglés. 

Por lo tanto, Taiwán es el país que encabeza la lista como mayor productor y vendedor de chips o circuitos integrados. Esto quiere decir que Asia produce el 87 por ciento a nivel mundial. 

TSMC cuenta con cuatro fábricas de chips semiconductores, llamadas "Advanced Backend".

El año 2021 finalizó con Corea del Sur y China encabezado la lista como productores de baterías.

CHIPS AMERICANOS

Es en ese escenario en el cual Estados Unidos decide entrar de lleno en la competencia. Fue así como el año pasado, el presidente Joe Biden solicitó una inversión de 50 mil millones de dólares en la investigación y fabricación de estos dispositivos. El presidente Biden hizo un llamado a quienes quisieran invertir en esta industria.  Una de las primeras respuestas llegó de la compañía Intel, que manifestó su deseo de invertir unos 20 mil millones en dos fábricas de chips en los Estados Unidos. 

Aprobada en el Senado y la Cámara de Representantes, y convertida en ley por el presidente Biden, Estados Unidos da un paso gigante en la industria de la tecnología que podría terminar para siempre con la enorme dependencia de Norteamérica de esos diminutos insumos de importancia crítica para la vida moderna. 

LOS SEMICONDUCTORES 

Los semiconductores son elementos esenciales para la fabricación de automóviles, celulares y equipos sanitarios.

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