Por Federico Pinales
Como ahora el progreso solo se mide en dólares y en pesos, hay que poner atención a eso, para que muchos no caigan presos.
A nadie debe molestarle, que alguien tenga un voluminoso “fajo”, viniendo de lo más profundo de abajo, si se lo ganó con esfuerzo y trabajo.
Lo que sí hay que extirpar de “cuajo”, es que a cualquier “carajo”, por ser hijo o pariente de un “tutumpote” se le permita montarse y exhibirse en el “bote”, sin que nada le rebote, ni pisar en una corte.
El hecho de haber salido de La Zurza, los Minas, Gualey, Los Guandules, Guachupita, Capotillo, Villa Francisca, Villa Mella, Villa Juana, Katanga o la Cuarenta; no debe ser motivo de “afrenta”, ni hay razones para referirse a ellos con “asco”, porque también se cometen crímenes, robos y atracos en Arroyo Hondo, Piantini, Bella Vista y Naco, entre otros, cubiertos con “buenos rostros” y alejados de las grandes masas, a las cuales intentan aplicarles la repudiable Ley Mordaza.
Rafael Corporán de Los Santos, Johnny Ventura, hoy fallecidos, fueron los primeros bien nacidos, salidos del corazón de los barrios populares del Norte de la capital Dominicana, que sin mancharse, brillaron alto, tan alto que ni siquiera los nuevos luceros podrán superarlos.
Después de ellos, ambos negritos, surgió uno, mulato, que llegó a ser tres veces presidente de la República, apoyado por dos caudillos de muchos brillos y ahora surge otro mulatico del Capotillo, hábil y astuto igual que Trujillo, quién sin poner un dedo en el gatillo, pero rodeado de buenos anillos, podría sorprender y luego llevar a muchos al banquillo.
Ese “Carajito”, “lengua de Mauser” y carita de “yo no fui” amasa una considerable “moña”, dispuesto a utilizarla para intentar ponerse la “ñoña”.
Con el respaldo de los barrios y el apoyo de los gringos, a los políticos tradicionales el “carajito” podría cantarles “Bingo”.
P.D. El carajo es la parte más alta del mástil de un barco velero, de ahí pudo descubrir Rodrigo de Triana la Isla Hispaniola y gritar: "Tierra a la vista", porque se encontraba de castigo en "el carajo”.






