Cuando lo valiente quita lo cortés, en la lucha política no hay amigos (2)

Por Lauterio Vargas   

Estaba claro que, a partir del momento en que presentó su renuncia como secretario de la Presidencia, Danilo Medina, junto a sus seguidores, iniciaba un proceso de organización para presentar sus aspiraciones a ser el candidato presidencial por el PLD para las elecciones del 2008.  

También estaba claro que los danilistas sabían de los aprestos que se hacían desde sectores del PLD y en el Gobierno para presentar el proyecto reeleccionista del presidente Leonel Fernández, por eso recogieron sus cosas y se fueron del Palacio Nacional a organizar su plan para enfrentar el poder.  

Leonel Fernández tenía todo a su favor para reelegirse en la Presidencia de la República, en especial el apoyo de los diversos sectores de la sociedad civil, principalmente los empresarios que estaban satisfechos con la gestión de Gobierno en el área económica. 

Un punto que perjudicó a Danilo Medina, en lo interno del PLD, fue el cambio en el sistema de escogencia de sus candidatos.  

Ya el voto no era por organismos, sino universal, directo y secreto, así que, por más control que tuviese de los organismos, no podría evitar ser barrido por el poder de la masa y la fuerza avasallante de los funcionarios reeleccionistas del Palacio Nacional.  

Además de que la figura presidencial en República Dominicana tiene demasiado peso e influencias en todos los estratos sociales, económicos y en la sociedad civil.   

Aun así, sabiendo que perdería la convención peledeísta, lo valiente le quitó lo cortés a Danilo Medina y enfrentó a Leonel Fernández por la nominación presidencial para las elecciones del 2008. Esa decisión fue vista por la opinión pública como un gesto de mezquindad, aunque para el danilismo fue una decisión para mantener su cuota de poder y espacio político.  

Los analistas políticos entendían que Danilo Medina debía evitar la derrota frente a un Leonel Fernández con todos los factores a su favor.  

El primer factor es que era el presidente de la República y, sin dudas, esa sería su mayor carta de presentación; el segundo factor era que la Constitución de la República le permitía optar por un período más en la Presidencia; el tercer factor era que el pueblo dominicano sabía que Leonel Fernández no hizo ninguna maniobra para modificar la Constitución de la República para reelegirse, sino que Hipólito Mejía se la dejó en bandeja de plata.  

Ese escenario constitucional le daba toda la calidad moral para presentarse como candidato y contar con el favor de la población para reelegirse. El cuarto factor era el dominio escénico y el don de la palabra que adornaba la figura de Leonel Fernández, con un discurso claro y se podría decir que hasta convincente. El quinto factor a favor del leonelismo era el apoyo de los actores sociales a la buena gestión de su gobierno, lo cual hacia contraste con la derrota del 2000 que acompañaba a Danilo Medina y a sus seguidores. 

Al estar habilitado por una sola oportunidad para optar por la reelección, a lo interno del PLD nadie debió hacerle frente al presidente Leonel Fernández, como se acostumbra en los Estados Unidos, cuando el presidente va tras la reelección por un segundo y último período consecutivo que le permite la Constitución.  

En los Estados Unidos de América nadie le hace frente al presidente cuando decide reelegirse y todos los aspirantes de su partido se ponen a sus órdenes para trabajar en el proyecto reeleccionista.  

Pero el equipo de Danilo Medina aún pensaba que las votaciones internas en el PLD eran colegiadas y se olvidaron del arrastre que representa ser presidente de la República.  

Aunque también su desafío tenía el objetivo de mantener su cuota de poder y de control a lo interno del partido, como clara señal de que los danilistas no se detendrían hasta ganar la primera magistratura de la nación.  

Hay ocasiones en que se va a la guerra sabiendo que se perderá la batalla, pero con la convicción de que su líder se mantendrá ileso y recompondrá sus fuerzas para futuros enfrentamientos. Eso fue exactamente lo que hizo Danilo Medina: ir a la batalla sabiendo que perdería, pero con la firme convicción de que ganaría la próxima contienda. 

La campaña interna en el PLD para escoger al candidato presidencial para las elecciones del 2008 fue feroz y despiadada, en la cual se buscaba descalificar al contario sin importar los medios ni las consecuencias. Danilo Medina no tenía mucho a su favor, porque no podía desacreditar la gestión del presidente Leonel Fernández, de la cual formó parte, tampoco podía atacar a su partido, porque buscaba ser candidato por esa organización política y lo malo que dijera, luego podría volverse en su contra.  

Para venderse a los peledeístas Danilo Medina apostaba a la lealtad de los dirigentes que se mantenían a su lado, mientras que el equipo reeleccionista del presidente lo calificaba de “serrucha palo”.  

Los miembros del anillo palaciego y el propio presidente aseguraban que el triunfo en el Congreso Elector sería de un 90 por ciento contra un 10 por ciento de “el hombre del serrucho”. 

En los recorridos que hacía Leonel Fernández se escuchaban los spots musicales en los altoparlantes, todos haciendo referencia directamente a Danilo Medina.  

Uno de los estribillos más sonados decía: “quien da pan a perro ajeno pierde el pan y también al perro”, lo cual era una muestra de la ferocidad con que se atacaban las dos facciones.  

La peor palabra o insulto para una persona es que lo llamen perro, aunque fue en medio del fervor y el calor de la contienda interna. Eso profundizó las heridas y el rencor de los danilistas hacia Leonel Fernández, pero así se hace política en República Dominicana, donde todo está permitido, porque el objetivo final es ganar a como dé lugar.  

Los calificativos ofensivos estaban de más, porque, de toda forma, el triunfo del presidente Leonel Fernández sería arrollador.  

Aunque siempre se dijo que la rivalidad entre ambos dirigentes habría sido por un acuerdo mediante el cual Leonel Fernández fue el candidato del PLD para las elecciones del 2004 y dejaría que Danilo Medina fuese el candidato para las elecciones del 2008, nunca se mostró copias del referido acuerdo, por lo que se supone que, si hubo tal arreglo, habría sido verbal. Lo real fue que Danilo Medina intentó ser nuevamente el candidato para el 2004, pero no encontró apoyo suficiente a lo interno del PLD y por eso fue obligado a retroceder. 

Para las elecciones del 2008, los danilistas reclamaban el cumplimiento de ese supuesto acuerdo. En realidad, si hubo acuerdo, el favorecido sería Danilo Medina, pues si hubiese ido a una convención contra Leonel Fernández para las elecciones del 2004, simplemente hubiese sido barrido y se le acuñaría el mote de perdedor. Es decir, que simplemente Danilo Medina cedió algo que no le pertenecía ni tenía posibilidades de obtener. 

José Tomás Pérez, ex secretario general del PLD y exsenador por el Distrito Nacional, era el tercer precandidato peledeísta por la nominación presidencial, pero el 26 de abril del 2007 anunció su apoyo a Fernández, lo cual fue considerado por Danilo Medina como “crónica de una muerte anunciada”. 

Lauterio Vargas
Lauterio Vargas
Periodista y abogado, experto en opinión y manejo de crisis institucional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

Moun ki ganyen se li ki pran plezi» (El que gana es el que goza)

Por Alfonso Tejeda Inaudible la alerta que debió registrarse en los celulares conectados en el país el domingo 27 de septiembre, cuando a las 5:49...

La Policía le está dando para abajo a los “renacuajos, de las calles”, pero ¿qué pasa con los “turpenes”?

Por Federico Pinales La limpieza debe empezar por la realeza, los que todos los días a las doce colocan los pies debajo de la mesa,...

Dueños de corporaciones, sus batallones y las víctimas de sus invasiones

Por Federico Pinales Explotando y manipulando los sentimientos patrióticos de los pobres, los dueños de las grandes corporaciones, a través de políticos títeres, con el...

Moun ki ganyen se li ki pran plezi» (El que gana es el que goza)

Por Alfonso Tejeda Inaudible la alerta que debió registrarse en los celulares conectados en el país el domingo 27 de septiembre, cuando a las 5:49...

La Policía le está dando para abajo a los “renacuajos, de las calles”, pero ¿qué pasa con los “turpenes”?

Por Federico Pinales La limpieza debe empezar por la realeza, los que todos los días a las doce colocan los pies debajo de la mesa,...

Dueños de corporaciones, sus batallones y las víctimas de sus invasiones

Por Federico Pinales Explotando y manipulando los sentimientos patrióticos de los pobres, los dueños de las grandes corporaciones, a través de políticos títeres, con el...

Articulos relacionados