Por Evelyn Irizarri Santos
NUEVA YORK, Estados Unidos. – A pesar de que la inteligencia artificial está presente en todo, de las muchas voces a favor y en contra, de los muchos que la asumen como parte de su diario vivir y de los tantos que la rechazan y consideran perjudicial, el alcalde Zohran Mamdani, decidió, junto con el canciller de las escuelas de Nueva York, Kamar H. Samuels, prohibir e imponer limitaciones al uso de esta en las escuelas de la ciudad. La medida establece una prohibición rigurosa para los estudiantes desde segundo grado de la educación elementaria o primaria, hasta el octavo grado, es decir, la escuela intermedia.
A los estudiantes de la High school o secundaria, se les impone limitaciones en el tiempo de uso y los contenidos y objetivos de búsqueda.
Una realidad
La inteligencia artificial forma parte de la vida de las personas en todo el mundo. Es utilizada por instituciones financieras para comunicarse con los clientes, por las escuelas, universidades, instituciones públicas y privadas, dedicadas a ofrecer servicios. Entra a diario a millones de hogares a través de llamadas telefónicas y mensajes. Es utilizada en los celulares, y todos los dispositivos electrónicos, estudiantes y maestros se apoyan en ella para realizar y corregir tareas, reforzar teorías o diseñar programas educativos. Es un gran aliado en la búsqueda de empleo y todo tipo de información.
Es más, es una fuente muy consultada cuando se busca información sobre moda, salud y belleza. Por eso, para algunos la decisión de la alcaldía y las escuelas de NYC, podría ser muy difícil de implementar o al menos no será fácil hacer que se cumpla del todo.
Un año
El anuncio del alcalde y el canciller explica que se trata de una pausa o prohibición total, durante el año escolar 2026-2027 y que aplicará para los estudiantes desde kindergarten hasta octavo grado, lo que representará unos 600 mil alumnos del sistema público, en el que se considera el sistema escolar más grandes del país.
En cuanto a los estudiantes de secundaria, la ciudad decidió limitar el uso dentro de las aulas y reducir el tiempo individual de los estudiantes del bachillerato.
El objetivo, según se explicó, es verificar qué tanto afecta o beneficia a los estudiantes el uso de la inteligencia artificial generativa, que hasta el momento es la más utilizada por los estudiantes a la hora de realizar sus tareas o los trabajos con temas específicos, asignados por los maestros.
Otros cambios
Este inicio del año escolar, la ciudad de Nueva York ha implementado varios cambios enfocados principalmente en la tecnología y su uso durante las horas de clases. La alcaldía, que trabaja junto al canciller de las escuelas, también instruyó a los distintos distritos escolares para prohibir y limitar el uso de celulares y otros dispositivos en los planteles escolares.
Este año, también, la ciudad de Nueva York prohibió el uso de teléfonos celulares, tabletas y relojes inteligentes en las escuelas públicas. Del mismo modo, se prohíbe chárter durante la jornada escolar. Esta política es conocida como la política “Bell to Bell”. La finalidad de esta norma es evitar distracciones, procurando mejorar el aprendizaje y desarrollar una mayor y mejor convivencia entre los alumnos.
Como su nombre lo indica, "Bell to Bell", lo que en español sería "De campana a campana", la prohibición aplica desde que suena la campana o timbre de entrada hasta que suena la campana de salida, y debe cumplirse durante las clases, recesos y descansos.
Existen excepciones en que se permite su uso, durante casos aprobados por motivos médicos, de necesidades especiales o emergencias específicas establecidas por la institución.
Reacciones
Los maestros favorecen esta medida y afirman que de esta manera los estudiantes estarán más enfocados en sus asignaturas, desarrollarán relaciones más cercanas entre sí y evitan conflictos entre los alumnos, por uso indebido de imágenes capturadas en la escuela y que se difunden sin la autorización de los involucrados.
Por su parte, los padres de los estudiantes, aunque creen esta prohibición ayudará a que sus hijos se mantengan más enfocados y confían en que esto se reflejará de forma positiva en sus calificaciones, al mismo tiempo, les preocupa que sus hijos no tengan acceso a sus dispositivos, en caso de una emergencia.
La emergencia puede tener lugar en casa del estudiante o en las instalaciones de la escuela, en el primer caso, la opción es que los padres, tutores o la persona inmediatamente responsable del alumno, se comunique a la oficina principal de la escuela para que le hagan llegar cualquier información al estudiante.
En caso de que la emergencia suceda en las instalaciones de la escuela, los padres deberán esperar a que el personal docente agote el procedimiento que establece cada emergencia dentro o en las inmediaciones del recinto escolar.
Los estudiantes no están muy conformes con estas restricciones y prohibiciones, pero ya están advertidos sobre las consecuencias y medidas disciplinarias que se aplicarán a aquellos que no acaten estas disposiciones.
Dichas sanciones van desde un llamado de atención, la retención del dispositivo utilizado de forma irregular hasta finalizado el año escolar.




