Lito Santana
Cuando la población comenzaba a alarmarse por los desmanes de los motoconchistas, cuando el terror le ganaba a la decencia, cuando el miedo vencía a la sensatez, cuando se avizoraba que no había ninguna luz al final del túnel y cuando la población casi se planteaba las opciones de “tirar la toalla” o “tomar la justicia en sus propias manos” para defenderse de estas bestias, apareció el Ministerio de Interior y Policía con sus operativos de control.
No es necesario hacer el recorrido conductual de estos hombres: desde convertirse en turba para perseguir, atacar y matar a un chofer en Santiago hasta el video en el que se ve a uno de estos individuos esperar una guagua de transporte para romperle el cristal con una pedrada, poniendo en riesgo no solo al conductor, sino también a decenas de personas que iban a bordo y a varios vehículos que circulaban alrededor de la unidad atacada. Los casos menores, como proferir malas palabras, rayar vehículos de manera intencional, violar todas las normas de tránsito, utilizar las aceras y circular en vía contraria, son “pajitas de coco” que no entran en el alto cilindraje de sus actividades delictivas.
Pero, por fin, y gracias a Dios, al parecer el Ministerio de Interior y Policía incluyó en su agenda detener estas barbaridades mediante una serie de medidas que necesitan el respaldo de la población.
Todo comienza con las palabras de la ministra Faride Raful: “Las autoridades intensificarán los operativos y las medidas contra los motociclistas que incumplan la Ley de Tránsito”.
A continuación, destacó:
Serán retenidas las motocicletas cuyos conductores circulen sobre las aceras, no porten documentos, transiten sin casco protector o irrespeten las señales de tránsito.
Identificarán a los miembros de las paradas de motoconchos y mantendrán un mayor control territorial.
Los motociclistas serán depurados por las autoridades para verificar si portan armas de fuego y determinar si estas son legales o ilegales.
Se hará obligatorio el uso de cascos certificados y homologados, tanto para el conductor como para el pasajero. Los “medios cascos” o cascos sin certificación estarán prohibidos.
Estará prohibido transportar a más de una persona como acompañante.
No se permitirá transitar por elevados, túneles ni aceras.
Es evidente que, de ahora en adelante, las actitudes de estos conductores deberán apegarse a unas leyes que, de por sí, ya existían, solo que las autoridades no habían estado a la altura de hacerlas cumplir.
Por eso, los ciudadanos y las ciudadanas debemos darle un merecido espaldarazo al Ministerio de Interior y Policía.







