Por Héctor Linares
Las fechas fatales de la formulación del Presupuesto General del Estado (PGE) 2027 arrancaron y ya llevan al menos ocho momentos cumplidos sin que se conozca el modelo de la estructura fiscal que se aplicara en el próximo ejercicio presupuestario.
El escenario de la primera fase del diseño, que inició el16 de marzo con la publicación del calendario de formulación del Presupuesto 2027, está acompañado de incógnitas e incertidumbres, por el lado de los ingresos y de los gastos.
Las preguntas básicas que surgen para la fecha: ¿habrá nuevos impuestos o mayores deudas para financiar el Presupuesto?, están de nuevo en el ambiente. Solo se conoce el cálculo oficial de que para el 2027 hay identificada una necesidad de financiamiento del Presupuesto General del Estado superior a US$7,154 millones.
El PGE 2027 tiene la particularidad cíclica de que corresponderá a un año preelectoral, lo que significa que habrá que consignar algunas partidas extras para los procesos de elecciones internas de los partidos. La Junta Central Electoral (JCE),que es el órgano a través del cual les llega el financiamiento presupuestal a los partidos políticos reconocidos, también participa en la supervisión de los procesos internos de las organizaciones. Les facilita incluso equipos y personal cuando se trata de convenciones.
Las discusiones técnicas internas para el diseño del PGE 2027 llegan en momentos de incertidumbre en que dos elementos que, como el precio del petróleo y la tasa de inflación esperados para el próximo año, están en un limbo de proyección.
Son incógnitas de la ecuación que deberán ir siendo despejadas según las condiciones de las fechas de formulación, 24 en total, y de las cuales, al concluir el quinto mes del año, habían transcurrido nueve. El proceso llega en momentos en que se habla de modificar el PGE 2026, por el impacto de la crisis generada por las alzas en los precios del crudo, a raíz de la guerra en Medio Oriente.
Proceso agotado
Del 16 de marzo al 29 de mayo estaban previstas nueve fases, que incluían, además de la publicación del calendario de formulación, la apertura del proceso de revisión de la estructura programática institucional, la presentación de propuestas de diseño y rediseño de Programas Presupuestarios Orientados a Resultados y la actualización del Marco Macroeconómico en su primera versión. Esos pasos correspondían al mes de marzo.
Según una publicación del Ministerio de Hacienda y Economía, a través de su Dirección General de Presupuesto (Digepres), durante los meses abril y mayo debieron realizarse los procedimientos relativos a la validación y priorización de demandas de la sociedad civil para el Presupuesto General del Estado, la actualización del Marco Financiero (Marco Fiscal de Mediano Plazo), y la Evaluación de propuestas de diseño y rediseño de Programas Presupuestarios Orientados a Resultados.
Para junio y julio están consignados los procedimientos relativos a la publicación de la segunda versión del Marco Macroeconómico, el Informe de proyectos de inversión con su estado (nuevos, de arrastre y finalizados), Aprobación de la Política Presupuestaria anual y Plurianual por el Consejo de Ministros , y el cierre de recepción de las solicitudes de revisión de estructura programática, y el 30 de julio, la presentación al Consejo de Ministros de la Política Presupuestaria anual y plurianual por Perte del Ministerio de Hacienda y Economía.
Del 15 al 28 de agosto se contempla la presentación del informe de avance de las proyecciones macroeconómicas y fiscales, resultados económicos y financieros y prioridades presupuestarias del PGE. El siguiente paso será la publicación de lineamientos para la formulación del Presupuesto General del Estado con topes institucionales preliminares de gastos anual y plurianual y la elaboración de los anteproyectos de Presupuestos Institucionales anuales y plurianuales Físico-Financieros, la publicación de lineamientos y techos presupuestarios para la formulación de los presupuestos de los Gobiernos Locales y la presentación de la tercera versión del Marco Macroeconómico por parte del Ministerio de Hacienda y Economía.
De todas esas fases se estructurará el anteproyecto de Presupuesto 2027, el cual deberá ser presentado al Consejo de ministros el 23 de septiembre.
Los tres últimos pasos son, antes del 1 de octubre, la presentación del Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado al Congreso Nacional, la aprobación del Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado por el Congreso Nacional y la promulgación de la Ley de Presupuesto General del Estado por el Poder Ejecutivo, antes del 31 de diciembre.
Entre todas esas fechas calendarías, hay vacíos de informaciones y hasta de certidumbres. Una de esas interrogantes se basa en el financiamiento del PGE 2027. Hasta el actual PGE 2026, el endeudamiento ha sido en las últimas dos décadas responsables de sustentar entre 20 y 30 % de los presupuestos públicos que han sido presentados entre los años 2014 y 2026.
Como en el país no se ha realizado, desde el año 2012, reforma fiscal para financiar el gasto público, se estima que en el próximo PGE los préstamos tengan una ponderación importante.
En el Presupuesto Plurianual, el Ministerio de Hacienda identifica necesidades de financiamientos para el 2027 por el orden de RD$487,343.6 millones, equivalentes a US$7,154.2 millones, a una tasa de cambio de 68.12 pesos por dólar proyectada en ese mismo cálculo.
La mayor incertidumbre de impacto negativo se da alrededor del precio del petróleo, que los cálculos plurianuales del Ministerio de Hacienda y Economía, hechos mucho antes de pensarse en el conflicto en Medio Oriente, los sitúan en una media de US$62.6 el barril.
La visión presupuestal coloca el déficit fiscal del 2027 en unos US$11,498.0 millones y el monto de amortización de la deuda pública en US$3,101.8 millones.
Como son proyecciones hechas hace alrededor de un año, se estima que necesariamente deberán cambiar y ser ajustadas a la realidad surgida a propósito de la guerra iniciada desde finales de febrero de Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual ha volatilizado el precio del barril de petróleo desde un promedio de US$65.00 hasta m as de US$100, presionando la inflación mundial.







