Por Rafael Céspedes Morillo
Gracias a quienes, de una u otra manera, me han felicitado por lo certero al predecir lo que ocurriría con Maduro en Venezuela, incluida la fecha de su salida.
Sin embargo, como el tema no ha terminado —y debe terminar—, me propongo definir lo que veo como las próximas acciones del gobierno de los Estados Unidos en su relación con el gobierno venezolano. A lo que me refiero con el titular es a que éste utilizará las cuatro D para llegar a una conclusión, y me explico a continuación:
La primera D ya fue ejecutada, y es el DESCABEZAMIENTO. El gobierno de facto de Maduro en Venezuela fue descabezado; ahora solo queda el cuerpo. Al descabezar un gobierno, sus miembros quedan sin brújula; además, crecen las ambiciones personales, las apetencias se multiplican y los celos hacen su aparición. Es indudable que el acto de extracción de Maduro tuvo una complicidad muy cercana, tan cercana que los extractores conocían minuto a minuto los movimientos del objetivo. Si vemos que Maduro no logró escapar por solo segundos, la pregunta es: ¿fueron los hermanos Rodríguez?, ¿solo ellos o con alguien más?
Lo cierto es que quienes no participaron estarán buscando respuestas a esa pregunta y, por ende, cuidando sus espaldas, porque saben que con ellos no se puede construir la democracia en Venezuela. Así que hoy o mañana deben salir de ahí.
Por tal razón, se presentará la segunda D: DESPLAZAMIENTOS. Siendo sin duda la primera la de los cubanos, estos deben salir de Venezuela, como de hecho están saliendo. Les seguirán: Padrino López y su grupo, luego Diosdado y su grupo, son, entre otros, los que deben ser desplazados; con ellos no hay nada que hacer. Posteriormente les tocará el turno a los “hermanitos” Rodríguez. El orden de salida que veo es exactamente ese: el primero que asumo será desplazado es Padrino López.
A nadie que conozca la historia familiar de los hermanos Rodríguez le extrañaría que ellos fueran aliados en el descabezamiento de Maduro. El psiquiatra Jorge, quien se autodenomina “Vantroy”, nos dice mucho sobre el tipo de mentalidad que existe allí. Su padre, muerto en la cárcel, produjo en ellos efectos emocionales de gran trascendencia que los han llevado a ser lo que son: descompuestos sociales. Su padrastro fue nada más y nada menos que el famoso sicario venezolano apodado “El Chacal”.
Jorge aparece en el ambiente político venezolano cuando es nombrado en el Consejo Nacional Electoral. Se dice que por diligencia del “socio” de su padre: José Vicente Rangel, y de Diosdado Cabello. Es desde ahí que da el paso hacia el gobierno de Chávez.
Sin embargo, si observamos sus comportamientos cuando ya tenía fuerza dentro del gobierno, sus relaciones fueron de mayor cercanía con Maduro que con Diosdado. Esto nos indica que, en estos momentos, Diosdado debe estar cuidando sus espaldas frente a los “hermanitos de la caridad”, que por seguir en el poder podrían “venderlo” en los próximos días, aunque también puede ser invertido, porque Diosdado también sabe de traición: lo intentó con el propio Chávez a raíz del golpe de Estado que este sufrió, solo que donde buscó eco no lo encontró. También se habla de la muerte de William Lara, ocurrida en circunstancias muy especiales, y del teniente Aguilarte.
Retomando el tema de las D, una vez ocurra la segunda, vendrá la tercera D, que significa DE ORDEN. Es decir, el gobierno debe pasar por una organización estructural, porque lo que existe allí es un gobierno organizado de acuerdo con los intereses de varios grupos: el de Maduro, el de Diosdado, el de los Rodríguez, el de Padrino López, el de los cubanos y el de otros países lejanos que, no obstante sus participaciones, en el caso Maduro, se quedaron al margen y no han dicho ni hecho nada, ni lo harán.
Recuerden que les dije que la situación de Venezuela se decidió en Canadá; allí le cerraron las puertas a Maduro.
En el próximo artículo les hablaré de la última D, que se refiere al DESARROLLO, lo que para mí incluye NUEVAS ELECCIONES.






TRUMP se apoderó de la pieza más importante o de más valor del ajedrez político y eso le permite controlar todo bajo la promesa de un futuro indulto una vez ya haya concluido el juzgamiento de la pieza. Los seguidores radicales de Maduro lo prefieren vivo y libre , así tengan que esperar un largo tiempo. Conocen el riesgo de pena de muerte o cadena perpetua. Por esa razón negocian cumplir con las tres fases que anunció Marcos Rubio y luego dejar el poder. En ese largo periodo de las fases, (1 a 2 años) crecerán opciones diversas para optar a la Presidencia y disminuirá el concepto de liderazgo único.