Por Yancen Pujols
No bien habían transcurrido varios minutos de que Junior Caminero había revelado que el dirigente de Tampa le había advertido que si lo llamaba varias veces y no cogía el teléfono habría consecuencias, cuando el mismo que viste y calza hizo acto de presencia en la entrevista para saber de su pupilo.
Sí señores, Tampa no quiere que se repita otro fracaso con un talento que, por cosas de la vida, por igual es dominicano y por eso da pleno seguimiento a Caminero, proyectado para ser su próxima estrella.
El tercera base viene de una postemporada para la historia con los Leones del Escogido, campeones nacionales y también del Caribe.
El joven, de 21 años, de estilo picante, que le genera muchos adeptos y por igual rivales de críticas incisivas, fue el Jugador Más Valioso de la semifinal (Todos contra Todos) y la final, algo no muy común, y para cereza en el pastel, fue el autor de un jonrón que apagó la pizarra del jardín central del Estadio Quisqueya en el noveno episodio, con el juego siete igualado a cinco carreras por bando ante Jairo Asencio, el líder en salvamentos de todos los tiempos, el cerrador del Licey.
Caminero dio el palo ganador por los 411 del Quisqueya en el noveno contra el Licey en un séptimo y decisivo partido frente a los azules.
Eso nunca había pasado. Es un cuadrangular histórico que recorrió gran parte del globo. Doquiera que había un dominicano siguiendo la final, no importa que fuese en Terranova o en Burundi, llegó esa noticia.
La llamada de Kevin Cash, el capataz de Tampa fue para felicitarlo, pero, por igual, obedece a una rutina que ha implementado, con sus razones.
En noviembre de 2021, el equipo del Este de la Liga Americana le dio al banilejo Wander Franco un contrato récord de 182 millones de dólares por 11 campañas. El pacto contiene opciones que podrían incrementar el monto a 223 millones de dólares. Nadie esperaba que un conjunto de poca inversión hiciera eso.
Apostaron al torpedero Franco, quien enfrenta una situación judicial por un supuesto abuso de una menor y está fuera de pelota desde agosto de 2023. Para ser más precisos, su último día con Tampa fue el 12 de agosto de ese año. Ahora está en lista restrictiva, lo que quiere decir que no cobra.
De ser encontrado culpable, Franco podría pasar entre 10 y 15 años en prisión.
Desde 2024, los Rays han ido retirando de su estadio todo lo que huela a Franco, que no es ajeno a las controversias y no hace mucho fue protagonista de una riña en San Juan de la Maguana.
Eso ha servido para que el talentoso Caminero, cuyo debut en MLB fue en septiembre de 2023, obtenga más preponderancia en la tropa.
Está claro que Tampa no desea ni por asomo otro caso y para ello aplican con Caminero lo que no funcionó con Franco.
“Cash (el mánager) me llama varias veces al día y tengo que coger la llamada”, dijo Caminero en su residencia en Los Ríos de la ciudad capital.
“Para mí no es problema. Yo estoy claro que no he logrado nada y debo comportarme como ellos digan. Lo mío es trabajar y jugar pelota”, añadió.
Por si acaso alguien duda, Caminero se dio un tinte rubio en su pelo durante la semifinal y Cash le pidió que se lo quitara. Dicho y hecho.
“Él me dijo que muchos niños me ven y debo tratar de ser un ejemplo a seguir. Lo hice de una vez. Ellos son los que saben”, dijo Caminero.
Cash junto al personal de Tampa han sostenido reuniones con los padres de Caminero y han indagado un sinnúmero de detalles para que precisamente todos estén en la misma página. Y están claros de que necesitan el respaldo de los progenitores para seguir moldeando a la joya de la organización.
El primero en reconocer que juventud, fama y dinero es una combinación peligrosa, es el propio Caminero.
“Estoy claro. Por eso me voy varios días de vacaciones a Los Ángeles, y de ahí a Tampa, a entrenar como si no tuviese nada seguro. Así es que me veo, como un novato que debe dejar todo en el terreno para hacer el equipo de Grandes Ligas. Tranquilo y enfocado”, responde Caminero.
Tiene espejos para mirar y un accionar que debe evitar. Tampa lo sabe y lo vigila.