Por Federico Pinales
A esas cinco provincias del sur hay que rendirle sus honores, por haber parido a tantos buenos comunicadores, en su gran mayoría. Periodistas y locutores dentro de los cuales se han destacado muchos comentaristas, articulistas y directores; inclinados a diferentes sectores, con diferentes colores.
Algunas de esas provincias, yo diría que casi todas, han sido tan fecundas que los han parido hasta mellizos, como el caso de Bahoruco, con los hermanos Herasme Peña, y los hermanos Santana de Tamayo;
San Juan de la Maguana levantó sus manos con los hermanos Alcántara, entre otros.
Barahona se inscribió en la competencia con los hermanos Pineda y los hermanos Reyes; Peravia con los hermanos Herrera y San Cristóbal con los hermanos Pimentel.
Son muchos los que se han ido sin retorno, después de haber dejado un legado imborrable, pero tras sus partidas, el pandero quedó en buenas manos y lo están tocando muy bien.
Sus reemplazantes siguen dando ejemplos a las nuevas y futuras generaciones, sobre el manejo objetivo y responsable de las comunicaciones.
Los banilejos siguen dejando plasmadas sus huellas en la dirección del Listín Diario; los de Bahoruco a través de Pronosticamedia, los barahoneros a través de diferentes plataformas digitales; los de San Cristóbal por diferentes vías tradicionales y digitales y los sanjuaneros, encabezados por los hermanos Alcántara, a través de la televisión regular y digital.
Es decir, que las provincias del Sur han demostrado su gran fertilidad, no solamente en la producción de alimentos, sino también de recursos humanos capaces de alimentar las mentes y los corazones de quienes necesitan y desean estar bien informados, como Dios manda.










