Por Yancen Pujols
Mejor de ahí difícilmente pueda encontrarse: República Dominicana contra Venezuela, la nueva gran rivalidad del Caribe, ambos se enfrentarán este miércoles 11 de marzo, a las 8:00 de la noche, en un partido que además de estar de por medio el primer lugar del Grupo D, también estarán en disputa los derechos de blasonar hasta el próximo encuentro de ambas novenas, que bien podría ser en cuatro años.
El escenario está preparado para uno de los choques más esperados desde 2023, cuando los venezolanos vencieron a los dominicanos con marcador de 5-1. Fue en este mismo estadio de los Marlins en Miami y el lanzador derrotado fue el derecho Sandy Alcántara, quien subirá este miércoles a la lomita de los sustos en busca de la revancha. Los venezolanos han asignado al zurdo Eduardo Rodríguez, un veterano de 10 campañas en las Grandes Ligas.
Ambas tropas arriban a la cita de este día 11 con registro de 3-0, pero la coyuntura es distinta a la del último clásico.
Aquella vez, Venezuela lucía dominante y República Dominicana vacilante, ganó varios partidos sin convencer.
Ahora, los hijos de la tierra de Bolívar están firmes y los de Duarte mucho más, con una ofensiva hasta el momento de alto nivel, probablemente la mejor en lo que va de competencia, y un picheo intratable.
Junior Caminero y Oneil Cruz llevan dos jonrones; Vladimir Guerrero Jr., Juan Soto y Austin Wells uno cada uno y los demás han dado sus líneas productoras de carreras.
Mejor todavía, el cuerpo monticular ha estado superbo, con varias aperturas de calidad de Luis Severino y Brayan Bello y unos relevistas tan duros como el acero.
Habrá una constelación en el terreno para el deleite de los espectadores, que, dicho sea de paso, se han encargado de que todo esté vendido.
Venezuela cuenta en sus filas con Ronald Acuña Jr., Luis Arráez, Eugenio Suárez, Jackson Chourio, Andrés Giménez, Salvador Pérez y Gleyber Torres, para mencionar unos cuantos caballos de la tierra de Miranda y Sucre.
Nadie las lleva fácil y sale ganador el torneo, porque ambos países prometen bastante.
Quien triunfe irá contra Corea en los cuartos de final y el perdedor tendrá que fajarse con Japón, el tres veces campeón, en una ronda de muerte súbita.
Los parroquianos de las dos parcelas se han estado pidiendo en días recientes. “Queremos a los domis”, han proclamado los del Orinoco.
“Queremos a Venezuela”, han vociferado a todo pulmón los del Ozama.
No es solo terminar en primer lugar del Grupo D, es por igual evitar días, semanas, meses y años de una “cuerda” que será implacable.
No se diga más, a las 8:00 de la noche se cantará “play ball” y los protagonistas serán jugadores con nivel de Grandes Ligas y entregados a la causa de representar por todo lo alto a sus respectivos países.
Ahora es que esto se pondrá bueno.










