¡Las negras saben mejor!

spot_imgspot_imgspot_img

Por Rafael Céspedes Morillo

Al amanecer se me hace casi imposible rechazarla. No dice nada, pero tampoco lo necesita. Su despertar es de ensueño. Su olor, semejante al aroma del mejor perfume, me llama como un clarinete bien ejecutado. Al tocar sus bordes con mis labios sedientos, percibo que no es ella la que se entrega, sino la que me atrae, porque mis labios desean quedarse en ese contorno de fragancia profunda y estimulante.

Mi negra es especial, porque sus diálogos se construyen con olores, toques, suspiros y aromas. No sé si tú, que me lees, disfrutas de lo que yo disfruto con esta negra, pero te sugiero que busques la tuya. 

La vida está llena de enseñanzas, y no podemos practicar la discriminación. No es buena esa costumbre. Hay que probar, hay que abrirse a las distintas formas.

Confieso que mi amor por la negra nació en Venezuela, donde viví durante mucho tiempo. Solía estar solo en el apartamento donde residía y, un día, sin proponérmelo como algo especial, más allá de complacer mi cuerpo, probé con una negra. 

Recuerdo que llovía. Las gotas de lluvia caían sobre las hojas de un gran árbol, vecino mudo de mis vivencias en aquel lugar. Ese árbol me hacía compañía, como soldado designado para recordarme, con el sonido del viento entre sus ramas, que no estaba solo, que tenía cerca algunos acompañantes: veintitrés gatos del vecindario, un gran árbol, algunos vecinos a quienes nunca conocí y, desde entonces, una negra que se convertiría para siempre en una fiel compañera, incapaz de negarme el placer que me brindaba cada mañana, sin protestas, sin alardes, sin reclamos.

A veces repetíamos en las tardes lluviosas y volvíamos a disfrutarnos, porque era evidente que ambos gozábamos de aquel encuentro. 

Recuerdo que, al primer roce, parecía cambiar de tonalidad; se hacía menos densa, como si su cuerpo quisiera emanar luz. Humeaba con ribetes de calor, sin arder. Al tocarla, se sentía tibia. Sus bordes, semejantes a labios de mujer apasionada, me impedían apartarme y me invitaban a seguir en el disfrute de su sabor, de esa pasión desbordada con la que me brindaba calor y ternura al mismo tiempo.

A partir de aquella gran experiencia vivida en soledad en Venezuela, cuando regresé a la patria logré conseguir una negra que, aunque con matices distintos a la venezolana, conserva lo fundamental: tiene presencia, tiene tamaño y tiene ese color negro que desde aquella primera vez se volvió, para mí, irresistible.

Comparto esta experiencia y, al mismo tiempo, la convierto en recomendación para todos aquellos que, al levantarse, y también en otras ocasiones, encuentran agradable compartir con el amor y el sabor de una negra, de esas de verdad, como dicen algunos. 

En mi caso, no solo lo comparto, sino que los invito a hacer la prueba. Pero eso sí: después no me culpen si terminan formando parte del club no formal de los que admiramos a las negras, esas que, como la mía, me brindan tanto deleite y tanta paz.

Y más aun, cada mañana yo disfruto con mi negra, porque todas las mañanas, al levantarnos, mi esposa y yo acostumbramos a deleitarnos compartiendo y disfrutando: ella disfruta de su taza blanca, mientras yo disfruto de mi taza negra. 

¡Vivan las negras!

Rafael Céspedes Morillo
Rafael Céspedes Morillo
Rafael Céspedes
spot_imgspot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

¡Conciencia por la vida”, el reto de la Semana Santa!

Por Alfonso Tejeda Comprométete aún más a cuidarte y proteger a tu familia cuando a partir de este jueves 2 de abril en la tarde,...

Odio a ese enano

Por Emiliano Reyes Espejo [email protected] Casandro nunca pensó vivir una experiencia tan inusual y perturbadora a tan temprana hora del día. Eran la siete de la...

Estoy listo para hablar con Lito sobre litio, en cualquier sitio.

Federico Pinales Listo, Lito y litio, son tres términos fáciles de escribir, de pronunciar y de entender; con significados muy diferentes, pero todos sumamente interesantes. Para...
spot_img

¡Conciencia por la vida”, el reto de la Semana Santa!

Por Alfonso Tejeda Comprométete aún más a cuidarte y proteger a tu familia cuando a partir de este jueves 2 de abril en la tarde,...

Odio a ese enano

Por Emiliano Reyes Espejo [email protected] Casandro nunca pensó vivir una experiencia tan inusual y perturbadora a tan temprana hora del día. Eran la siete de la...

Estoy listo para hablar con Lito sobre litio, en cualquier sitio.

Federico Pinales Listo, Lito y litio, son tres términos fáciles de escribir, de pronunciar y de entender; con significados muy diferentes, pero todos sumamente interesantes. Para...

Articulos relacionados