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miércoles, enero 28, 2026
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La descalificación de las Águilas sazonó el tramo final del Todos contra Todos

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Por Yancen Pujols

El tramo final del Todos contra Todos estuvo cargado de drama, ánimos caldeados y un partido de esos que no dejan uñas vivas por los nervios.

La pelota otoño-invernal dominicana en su máxima expresión.

El llamado “roster-gate” de las Águilas Cibaeñas mantuvo en vilo a una buena parte del país y ni hablar de las playas extranjeras que albergan un dominicano, nacionalidad dividida entre agulichos y liceistas. No es que los demás equipos no tengan seguidores, pero son menos.

Víctor Estévez – Manager de los Toros del Este

Los amarillos fueron sancionados con la anulación de una victoria, partido efectuado el pasado 16 de enero en La Romana ante los Toros, equipo que alegó que los cibaeños violaron el reglamento de importados en el roster.

Aunque se inscriben un máximo de 10, no se deben usar más de ocho por juego.
La tropa con sede en el Estadio Cibao tenía nueve en el encuentro de marras. Desde ese viernes hasta que llegó la decisión de la Liga Dominicana de Béisbol (Lidom) el domingo cerca del mediodía, la pregunta era obligada ¿qué se decidirá? Se hablaba de pelota y en el fondo se escuchaba “impaciencia”, salsa de Gilberto Santa Rosa, que encajaba para la ocasión, aunque el tema es romántico, pero al final ¿quién que se llame fanático no ama su equipo?

La Lidom, que preside Vitelio Mejía, en un documento bien sustentado, anuló el choque y decidió que se realizara de nuevo.

Los Toros, cuyo gerente general es Jesús Mejía, el hijo de Vitelio, pedían confiscación, pero aceptaron la medida que, al final de camino, les restaba una derrota en un momento crítico del campeonato.

Por suerte para las Águilas; sólo usaron seis de los nueve refuerzos. De haber completado la matrícula, muy probablemente perdían el partido.

El sector beisbolero del país se volvió una gallera, muy distante a un coliseo de lidias de la especie en cuestión, con dimes y diretes a favor y en contra. Alegatos iban y venían, que el progenitor favoreció al vástago, pero resulta que Jesús lleva más de 10 años laborando en Lidom y no siempre ha sido favorecido.

No menos importante, los seis equipos están al tanto de esa relación y aprueban el reglamento de cada torneo.

Se esgrimió el argumento de que si bien es cierto que las Águilas aceptaron su pifia, el roster del trauma tenía la aprobación de la Lidom, cuyo sello para esos fines lo coloca la dirección técnica del organismo.

Lidom tumbó ese señalamiento con el principio jurídico que reza: “Nadie puede prevalecerse de su propia falta”.

Los 22 veces campeones, que no celebran una corona desde 2020-21, emitieron un comunicado en el que pedían a la liga que reflexionara y diera para atrás a la medida e incluso dejaron entrever que no jugarían más allá del lunes. Para esos fines, se convocó a una reunión del alto mando de cada franquicia el lunes en la mañana. Esa “mini-cumbre” enfrió las mentes caldeadas y puso fin a una corriente térmica que prometía más de 100 grados. Los parroquianos amarillos estaban en la gatera, ansiosos por salir con tea en mano a defender la causa. El malestar era real.

La plana mayor de los aguiluchos hizo una petición a la calma en las afueras del estadio Quisqueya, sede del junte, convocando a respaldar a la escuadra en su intento por clasificar.

Ante el decreto de Lidom y la deducción de una victoria, estaban compelidos a ganar tres en línea, todos en la ruta, para pasar al baile por el cetro. Vencieron el domingo al Escogido, pero cayeron el lunes (8-7) en el corral de los taurinos, en un partido que se fue a 10 entradas y puso a prueba muchos corazones y estómagos que fueron blanco perfecto de las ansias.

No fue necesario el juego extra, un pequeño bálsamo en medio de un berenjenal. Claro está, el sabor amargo durará un buen rato y es claro que Lidom necesita cambios urgentes en su sistema operativo, así como las Águilas necesitan dejar de cometer esos yerros infantiles para no violentar las reglas.

La final iniciará este miércoles 21 en el mismo Quisqueya a las 7:00 de la noche con los monarcas del Escogido recibiendo a los Toros del Este, una final nunca vista.

Los rojos reúnen el material para repetir. En lo personal, el autor de estas letras se inclina por sus rivales.

La pelota siempre se las trae y para muestra un botón: quizás la antesala de la final llegue a ser más intensa que la misma batalla por el cetro.

Una vez más, Lidom en su máxima expresión.

Yancen Pujols
Yancen Pujols
Periodista

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