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jueves, abril 3, 2025
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Gregorio Montero, director del INAP: La única forma de que los servidores públicos gestionen con calidad, es recibiendo formación y capacitación

Por Lito Santana

Santo Domingo. – Conversar con Gregorio Montero, director del Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP) significa hablar de eficiencia y calidad en el trabajo, una labor que debe ser asumida con fervor y entusiasmo. Esta misión parece un sueño, pero para este funcionario es su meta desde que se graduó en sus estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y que ha continuado toda su vida.

“No hay forma de mejorar los procesos administrativos si no llevamos la capacitación que requieren los servidores públicos para esa mejora. Entonces, los programas del INAP deberían impactar en la eficiencia, en la entrega de resultados, pero también en el comportamiento ético de los servidores públicos”, afirma Montero en una entrevista concedida a pronosticamedia.com, que reproducimos a continuación.

¿Cómo te sientes, licenciado Gregorio Montero? 

GM: Bueno, muy bien, muy bien, estimado Lito, un gusto enorme esta interacción que podamos tener en estos minutos y por nuestra parte todo bien, todo bien y a su disposición total.

Gregorio Montero, director del INAP, Lito Santana
Gregorio Montero, director del INAP, Lito Santana

 ¿Cuál es tu principal reto como director del INAP? 

GM: Nosotros le hemos llamado al proceso que estamos llevando a cabo la “Estrategia de Relanzamiento y Fortalecimiento Institucional del INAP”, que tiene como objetivo central hacer del INAP una institución académica, porque así está planteada en las normas, como una institución académica de calidad y excelencia, reconocida a nivel nacional e internacional. Eso es lo que nos mueve. Ahora, decirlo puede resultar fácil, el problema es hacerlo.

¿Cómo así?

GM: Tenemos tres ejes centrales dentro de esa estrategia. Uno tiene que ver con el fortalecimiento de la gestión interna. No puede haber excelencia académica si la gestión interna no funciona de manera adecuada. Por otro lado, lograr la excelencia académica, implica, como lo estamos haciendo, revisar todos los programas de estudios desde hace 31 años. A propósito, el lunes 24 de marzo, esta institución arribó a sus 31 años de creada mediante el Reglamento 81-94, y luego recibió rango legal, porque fue reconocida en el año 2008 por la Ley 41-08, que es la Ley de Función Pública. Entonces, este proceso implica conseguir la excelencia académica, revisar todos los programas que se han estado ejecutando para adaptarlos a la nueva realidad. Nosotros estamos inmersos en lo que hemos denominado la administración pública del siglo XXI, que tiene sus propias características, tiene unos criterios totalmente renovados. Todo eso tiene que ser tomado en cuenta también desde la formación y la capacitación de los servidores públicos. Pero la revisión de los programas conlleva también incluir nuevos programas. Por ejemplo, todos estos temas de inteligencia artificial, es una realidad que, a nosotros, a nuestra manera, nos va a tocar, pero es una realidad mundial, una realidad global.

¿Cómo aterrizan ustedes, señor Montero, en las necesidades de la administración pública, el empleado como persona? 

GM: El INAP tiene una línea también de investigación que debe fortalecer. El INAP se va dando cuenta de cuáles son los temas que necesita dominar nuestra gente. No olvidemos que el INAP es una dependencia del Ministerio de Administración Pública, aunque desconcentrada, pero está bajo la jerarquía del Ministerio de Administración Pública, que es donde llevan todos los subsistemas técnicos de gestión de recursos humanos. Entonces, por ahí vienen algunas directrices. Nos mantenemos también al tanto de lo que va ocurriendo a nivel internacional y eso nos lleva a generar algunos temas para desarrollar programas de capacitación. Ese es uno, pero hay otra que para nosotros es el más importante. En conjunto con las instituciones, nosotros, por diversas fuentes, detectamos las necesidades de formación y capacitación de los servidores. Los acompañamos desde el punto de vista técnico. Luego de que se detectan estas necesidades de capacitación, entonces las instituciones públicas formalizan una solicitud al INAP. A eso le llamamos Plan de Capacitación de las Instituciones Públicas. Entonces, ese plan de capacitación, que debe recibir el financiamiento adecuado, es con el que nosotros trabajamos el año completo. Por ejemplo, ya nosotros iniciamos los cursos de formación y capacitación en función de lo que las instituciones requieren.

¿Cómo eso va a impactar en beneficio del servicio público? 

GM: Nosotros trabajamos con una máxima: la única forma de que los servidores públicos puedan gestionar con calidad, oportunidad y eficiencia es recibiendo la formación y la capacitación que se requieren. No hay forma de mejorar los procesos administrativos si no llevamos la capacitación que requieren los servidores públicos para esa mejora. Entonces, los programas del INAP deberían impactar en la eficiencia, en la entrega de resultados, pero también en el comportamiento ético de los servidores públicos. Yo siempre escucho, a pesar de hacer tanto tiempo que planteo esta frase, a Mandela con esas palabras, que para mí son paradigmáticas, cuando él decía: “la educación es la base del desarrollo de los pueblos y de la liberación de las personas”. La administración pública no puede desarrollarse si no es sobre la base de la formación y la educación de los servidores públicos. Esa es la lucha que estamos llevando. Porque cuando nosotros hablamos de que hay instituciones públicas que son ineficientes, ¿de qué estamos hablando? De que en muchas de esas instituciones públicas los servidores, los empleados, no cuentan con las capacidades, los conocimientos y el comportamiento adecuado para generar esa eficiencia y esos resultados. Esa es la educación. 

¿Cómo reacciona la gente con la que ustedes trabajan cuando tienen que someterse a estos planes de formación y educación? 

GM: Hay de todo un poco. Cada vez hay mayor entrega, hay mayor proclividad a formarse. Hay algo que tenemos que recordar, Lito, y es que algunos empleados, que incluso, están entendiendo que independientemente de que a veces son forzados a dejar el puesto después de capacitarse, luego dicen: “bueno, pero entonces después me cancelan”. Pero esos empleados también tienen que pensar que, si el Estado tomó esa decisión de prescindir de su servicio, luego de haber hecho la inversión en capacitación en ellos, ellos le van a sacar el provecho por otro lado. No es lo que queremos alentar. Lo que queremos es vincular esto a un sistema de mérito y a un mecanismo de estabilidad. Es decir, vincularlo a la carrera administrativa. Pero también hay veces, cada vez menos, eso sí, que determinados supervisores, autoridades, no quieren darles los permisos a los empleados para que se capaciten. Es decir, esto no es lineal. Tenemos distintos factores que pueden afectar de manera negativa, pero que por fortuna cada vez los vamos gestionando con mayor posibilidad. ¿Qué influye positivamente en esto? Que el señor presidente de la República, Luis Abinader, ha dado mandatos, claros para la formación y la capacitación de los servidores públicos. Por ejemplo, puedo decir que en este momento hay un programa de maestría en gestión pública y gobernanza que lo están cursando 365 servidores públicos. Y la idea es abrir otras cohortes. Ahora, ¿cuál es la ventaja de este programa? Que fue instruido por el propio presidente de la República, Luis Abinader. Un día nos llamó, yo ni siquiera estaba en el INAP, yo estaba en el Ministerio de Administración Pública como viceministro de Reforma y Modernización, y nos llamó y nos pidió que le organizáramos un programa de maestría para servidores públicos, medios, técnicos y profesionales de la administración pública. Pero voy más lejos. Nosotros en este momento estamos elaborando programas, ya con la autorización del Presidente, eso sí, para ser dirigidos a los altos cargos. Sí, porque no es sólo el personal profesional y medio que debe formarse en la administración pública. Hay funcionarios que, por el motivo que sea, no tienen un conocimiento adecuado de las estrategias de gestión pública. No es que tú tengas que saber cómo funcionario público de todos los detalles, pero de los aspectos estratégicos de gestión pública los altos cargos tienen que conocer cuáles son sus roles. Dentro de ese proceso de relanzamiento, porque esto es un problema cultural, la administración pública dominicana, hay una cultura organizacional que no es la más favorable a los cambios y a las transformaciones, y reitero, eso se contrarresta con educación. Nosotros hemos propuesto en esta estrategia de relanzamiento organizar programas de estudio desde el INAP, aunque sea con acuerdos con universidades, porque el INAP no ejecuta todas sus capacitaciones. Lo hacemos en coordinación con otras instituciones públicas y privadas. ¿Qué estamos proponiendo? Programas de estudio para los dirigentes políticos y dirigentes de las organizaciones de la sociedad civil, para que entiendan qué es la administración pública y qué son los procesos de gestión pública antes de llegar a los cargos.

¿Eso incluiría personal que en este momento pueden ser opositores? 

GM: No importa, porque es que la educación no debe ver banderías partidarias, sobre todo cuando se trata de la administración pública, porque todos son potenciales funcionarios públicos. Entonces, que aprendamos de estas cosas antes de llegar, como ocurre en Francia. En Francia no hay un funcionario público que no haya sido egresado de la antigua ENA, Escuela Nacional de Administración, y hoy se denomina Instituto de Servicio Público. Porque es que la administración pública es una ciencia, no es un invento, no es algo que un día uno amanece diciendo: ahora vamos a gestionar de manera correcta el talento humano de las instituciones públicas. No, eso es ciencia. La ciencia de la administración tiene más de 200 años, entonces ¿por qué nosotros nos vamos a resistir a ella? Hay un eje también, Lito, para continuar con el último eje central, que tiene que ver con el relacionamiento externo del INAP. Nosotros queremos que al INAP lo conozca todo el mundo, que todo el mundo sepa para qué existe. Hay mucha gente que no sabe. Nos conocen en la administración pública, pero también saben que tenemos limitaciones. Nosotros queremos gestionar esas limitaciones, y por eso es por lo que decimos que el gobierno debe disponer de los recursos necesarios para la capacitación de los servidores públicos. Porque si los servidores públicos no se capacitan en temas tradicionales y en estos temas emergentes, por ejemplo, ¿quién no sabe que el problema del liderazgo gerencial en la administración pública afecta los planes de gobiernos y los planes institucionales? Porque todo esto también se hace con liderazgo. ¿Quién no sabe que el tema, el problema de la ética y el comportamiento inmoral de algunos servidores públicos afectan todo este proceso? ¿Quién no sabe que el tema de la tecnología, de la información, es crucial para poder continuar avanzando? Nosotros entendemos que todos esos temas deben ser transversales a cada uno de los programas que nosotros impartimos en el INAP.

No parece que te refieres a un sector del Gobierno

GM: Mire, yo soy un técnico, fundamentalmente, en la administración pública. Yo entré a la administración pública en el año 1993 por un concurso. Nunca pensé que iba a trabajar en la administración pública, no estuvo nunca en mi radar. Pero después que asumí mi vida laboral en la administración pública, tomé una decisión desde ese momento, dedicarme a ella. Entonces yo me considero, sí, un funcionario del Estado que no importa la autoridad política que esté en un momento determinado gobernando. Yo pongo a disposición mis modestos conocimientos y mi modesta experiencia en los temas de administración pública. Yo pienso que el mejor favor que se le hace a cualquier gestión de gobierno es colocarle en perspectiva los temas que hay que enfrentar para el desarrollo de la administración pública, que equivale luego al desarrollo de la nación, al desarrollo del país. 

¿Tú crees que ese tipo de planteamiento es aceptado por los colegas que están en los gobiernos y que de ellos depende manejar personal, la gente, ayudar? 

GM: Sí, yo pienso que poco a poco se va aceptando. Además de que esto es un ordenamiento jurídico que hay. Lo que nosotros planteamos es lo que dice la Constitución de la República, que habla del sistema de méritos, habla de la formación y la capacitación de los servidores públicos. Lo que yo digo es lo que está en la ley 41-08, la Ley de Función Pública, lo que está en la Ley 107-13, que es la ley de los derechos de las personas en su relación con la administración y procedimientos administrativos. Yo creo que poco a poco esto se va entendiendo, porque ya todo el mundo sabe que el clientelismo no paga. Eso lo sabe todo el mundo ya. El clientelismo en el siglo XXI no es factible, entonces, por eso nosotros apostamos al mérito. Que todo el que ocupe un cargo público, sobre todo un cargo de carrera sea con base en sus conocimientos, con base en sus capacidades y con base a lo que se viene a la administración pública.

¿A qué se viene a la administración pública? 

GM: A gestionar políticas públicas, en síntesis, a resolver problemas sociales, a resolver problemas públicos. El INAP es sólo un instrumento al servicio de esa necesidad y nosotros desde acá lo que aspiramos es a que realmente esta institución se convierta en un catalizador de los conocimientos, de las experiencias, de las buenas prácticas, que deben ser manejado y puesto al servicio de la sociedad por los servidores públicos. 

¿Qué usted puede decirles a quienes manejan el Estado, los presupuestos, en fin, para que esto pueda cumplir con ese rol que usted nos ha descrito? 

GM: Repetir lo que he dicho en múltiples ocasiones, que los recursos que se llevan a los programas de formación y capacitación de cualquier ciudadano o de los servidores públicos es una inversión. No es un gasto. Es una inversión que renta a mediano y largo plazos, porque cuando tú cuentas con servidores públicos capaces y honestos, los resultados están asegurados, si hay un sistema de gestión adecuado. Entonces, aspiramos a que los decisores en materia de recursos económicos en el gobierno, y ya lo vamos logrando, ya hemos recibido apoyos en esa dirección, lo sigan haciendo, que sus decisiones vayan en esta dirección. Pero nosotros apostamos también a otras fuentes de recursos. De hecho, les digo, la Ley de Función Pública dice que debe engrosarse un fondo, y esto deben hacerlo las distintas instituciones públicas, un fondo para la capacitación de los servidores públicos. Nosotros estamos articulando con la Dirección General de Presupuesto para que esos fondos, real y efectivamente, funcione. En realidad, está funcionando, pero no como debería en su totalidad. Hay otra fuente de recursos. Nosotros históricamente hemos tenido buenas relaciones con los organismos internacionales por nuestra labor. Nosotros, de hecho, dirigimos del 2012 al 2018 un organismo internacional dedicado a estos temas, el “Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo”. Entonces aspiramos también a utilizar esas relaciones históricas, ya lo estamos haciendo, de hecho, para que algunos programas puedan ser financiados por esos organismos internacionales con los cuales nosotros históricamente hemos trabajado. Pero también, Lito, yo pienso que el sector privado tiene una responsabilidad en todo esto, porque al final de cuentas, si luchamos por mejores servidores públicos, ¿para qué es? Es para darle mejor servicio a la ciudadanía, para que haya mayor seguridad jurídica y al sector privado esto les conviene sobremanera. Y cuando digo el sector privado, a cualquier ámbito, las academias también, las organizaciones sociales, nosotros entendemos también que la sociedad civil organizada juega un rol importante en todo esto, que a veces no es que te van a aportar recursos económicos, pero hay recursos humanos, hay conocimientos, hay experiencias que las pueden ellos también compartir con la administración pública. ¿Cuántas instituciones tienen recursos económicos, porque les sobran, y no saben cómo ejecutarlos? Nosotros, primero, estamos haciendo el plan, ya lo hemos hecho, ahora tenemos equipos de trabajo, porque todo esto es colaborativo, esto no es Gregorio Montero. Gregorio Montero, como director del INAP, plantea las ideas, pero esas ideas ahora las estamos convirtiendo en hechos a través de unos equipos de trabajo. Usted me sacó de una actividad que nosotros tenemos con todo el personal del INAP, hablándole de gestión del cambio. Porque usted sabe que cuando se plantean estrategias, como la que estamos planteando acá, estrategias de cambio, estrategias de transformación, estrategias de reforma, hay gente que se preocupa y viene. Entonces la resistencia al cambio es tan natural como el propio cambio. 

¿Cómo se puede mitigar esa resistencia?

GM: En interacción permanente con ellos. Ahora mismo hay un especialista hablándoles a los empleados del INAP sobre cuáles son las implicaciones de los cambios y cómo los cambios pueden dar sus resultados y tratar de mitigar de alguna manera esas aprehensiones que ocurren de manera natural. Por ahí es que vamos. Sabemos que lo económico es importante, pero primero hay que tener un plan, y después que tienes el plan, todo esto lo convertiremos en proyectos y con esos proyectos en las manos saldremos a buscar, o ya hemos salido a buscar, los financiamientos y no nos está yendo mal, aunque sabemos que todavía se requieren esfuerzos adicionales. 

¡Muchas gracias, licenciado Gregorio Montero!

Lito Santana
Lito Santana
Nació en Tamayo. Locutor y periodista. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Aboga por la participación de todos los sectores en la solución de las dificultades por la que atrevieza el País.

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