spot_img
jueves, abril 3, 2025
spot_img

¡Ese es el periodismo!

Por Alfonso Tejeda

Casi veinte años después de que publicara “Cien años de Soledad”, considerada junto con “El Quijote” las dos obras cumbre de la lengua española, y 14 años más tarde de obtener el premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez definió el periodismo como “el mejor oficio del mundo”, ese que dijo, debe tener en cuenta “las aptitudes y las vocaciones”, y cumplir con la investigación que lo define, y la ética, que es consustancial en su ejercicio.

En ese discurso, en octubre de 1996, ante la matrícula de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), advertía que en el periodismo prima un afán de protagonismo, abundan las deficiencias y los problemas de gramática y ortografía, el sacrificio de la ética por la primicia “a cualquier precio y por encima de todo” y, aunque entonces se esbozaba la presencia de las redes sociales, él vislumbró el extravío y descontrol con esas, que parece haber encontrado el norte en la acumulación de views. 

La búsqueda ansiosa e irrefrenable de likes, que norma a lo que muchos pretenden es periodismo, ya adelantaba García Márquez, es falta de profesionalidad, esa que sí está en “Rescate de un náufrago” texto suyo de una investigación sobre el naufragio de un buque militar colombiano, atribuido a una tormenta, pero que fue resultado de una sobrecarga, consecuencia de un ilegal y entonces secreto trasiego entre Estados Unidos y Colombia, verdad contada por un tripulante, y difundida en una serie de reportajes, género periodístico que la prisa y la falta de espacio han desterrado.

La impaciente paciencia, la destreza indagatoria y el resguardo ético son bases presentes en clásicos periodísticos como “Los diez días que estremecieron el mundo”, en el que John Reed, periodista estadounidense, publicó dos años después de los acontecimientos, como testimonio, de lo que vio y vivió durante la revolución rusa de 1917, un hito histórico.

Juan Cruz, periodista español cuenta que Eugenio Scalfari, fundador del diario italiano La Repubblica, decía que “periodista es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente”, tal lo que hizo John Hersey con “Hiroshima”, una serie de reportajes en los que narra las vicisitudes de seis afectados por las bombas atómicas lanzadas sobre esa ciudad japonesa por Estados Unidos en 1945, y que 40 años después Hersey regresó para darle seguimiento a sus vidas.

Más próximo en el tiempo y en la distancia, Carl Bernstein y Bob Woodward, entonces dos jóvenes reporteros del Washington Post, comenzaron a investigar un caso de un aparente robo, que a la postre se convirtió en un terremoto político -el conocido Watergate- con epicentro en la Casa Blanca, desbancando al entonces presidente Richard Nixon, que se vio obligado a renunciar, una acción que tensó el poder de Estados Unidos.

Puede ser que, ante la realidad, algunos se sorprendan porque desconocen que el periodismo dominicano también tiene sus páginas gloriosas, tal el determinante título “El Cambio Va” publicado por el periódico El Sol, el amanecer del 17 de mayo de 1978, cuando en un clima de intranquilidad e incertidumbre, tropas obedientes al presidente Balaguer irrumpieron el conteo de votos con el propósito de tergiversar los resultados electorales que favorecieron al Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

¡Esa valiente actitud la repetiría el mismo periódico meses después cuando develó una deuda de la entonces poderosa Gulf and Western, propietaria del central Romana – señalada en la desaparición del abogado y periodista Guido Gil, quien asesoraba el sindicato de la empresa- que se había quedado con más de 37 millones de dólares dejados de pagar de la producción de azúcar de zafras anteriores, los que tuvo que devolver!

Párrafos antes cité a Eugenio Scalfari y su apreciación sobre el periodismo, oportuno ahora para conectar el quehacer periodístico que a lo largo de su carrera ha ejercido uno de los nuestros: Vianco Martínez, que en su cotidiana incursión en el reporterismo reivindica la expresión del italiano “periodista es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente”.

Eso es lo que ha hecho Vianco en una serie de reportajes en los que dio a conocer ,desde 2016, la realidad escolar de El Gramazo, comunidad incrustada en la cordillera Central -entonces sin referencia en los mapas-, pero que por su perseverancia, el 20 de febrero recién pasado, fue inaugurada una escuela que, sin mobiliario todavía, él define como la mejor de la zona, que ahora evitará las vicisitudes que sufrían los estudiantes caminando kilómetros, escalando montañas y atravesando ríos para alcanzar la enseñanza.

¡Eso es periodismo, ese es el periodismo!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img

Las más leídas

spot_img
spot_img

Articulos relacionados