Por Yancen Pujols
Se llama manejo, no lo venden, como suele pasar con muchos elementos importantes, pero se adquiere.
Resulta que tiene valor, no necesariamente un precio.
En esta era de redes sociales, de vertiginosidad en las informaciones y las reacciones a las mismas, saber manejarse es un punto a favor. Salirse de sus carriles, saldría costoso.
Estamos en otros tiempos. Antes se podía ser indiferente a los medios, incluso hacer una carrera de inmortal siendo “mudo”, entiéndase con apatía disfrazada a los micrófonos, en muchas ocasiones, con un miedo a quedar mal.
Hoy día no es favorable y mucho menos aceptable.
En los deportes profesionales, los jugadores son productos. Mientras más mercados puedas penetrar, mejor para las marcas y el equipo que representas.
Shohei Ohtani no es solo el “robot” que lanza y batea con los Dodgers. El japonés es el puente que ha llevado grandes patrocinadores a la escuadra de Los Ángeles y ni hablar de que millones de personas en el mundo lo mencionan, lo siguen. En una de nuestras primeras entregas para esta plataforma, hicimos esa explicación.
Juan Soto logró un contrato récord de 765 millones de dólares por 15 años con los Mets. Podemos debatir si como pelotero se justifica ese pacto, pero el dueño de los Mets sabe que adquirió a un jardinero educado, bilingüe y sin máculas en su paso por el juego.
Muchas personas irán al Citi Field a verle jugar y por igual seguirán los partidos de la tropa de Queens. No se controla ganar ni perder. Sí se puede ajustar para que el dinero entre y eso se logra con boletas, consumo en el parque y jugosos negocios de transmisión.
Soto suma sin dudas a un elenco en el que ya están Francisco Lindor y Pete Alonso.
Los jóvenes que aspiran a una carrera en las Mayores deberían pensar seriamente en hablar inglés. ¿Cómo hoy día se puede ser figura sin dominar ese idioma? Pocas excepciones (a Ohtani por ejemplo) y por el otro lado huelgan los ejemplos para probar que es una herramienta necesaria en la industria.
Elly De La Cruz, torpedero de Cincinnati, entendió el mensaje y de un año a otro arrancó a dar entrevistas en el idioma anglosajón y es toda una sensación en Cincinnati. Ya estuvo en el Juego de Estrellas de 2024 y los anuncios han comenzado a lloverle. Si mantiene el nivel de juego élite o cercano, será una de las caras de MLB.
Una pobre declaración te resta bastante. Vladimir Guerrero Jr. lo entendió después de dejar saber que por nada del mundo firmaba con los Yankees por una situación durante su infancia.
Su padre, el inmortal Vladimir Guerrero, le “haló las greñas”, le dijo que no tocara más ese tema y fuese profesional. Su vástago aprendió la lección y cambió el discurso. Este martes en la mañana informaba al mundo que no llegó a un acuerdo con Toronto y que estaba disponible para los demás 29 conjuntos.
Fue inteligente. Es así como se manejan los hilos en una industria de billones de dólares: sin agradecimientos ni rencores. Solo negocios, parafraseando un poco al malogrado personaje de Salvatore Tessio (Abe Vigoda) en la película El Padrino II.
Además de batear, con poder y para promedio, correr y buen guante, hay que manejarse y hablar inglés.
Es un nuevo orden. Como todo en la vida, la constante es el cambio.