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jueves, abril 3, 2025
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De Sudisksha Kananski al Hoyo de Friusa

Por Osvaldo Santana

La provincia Altagracia, ha sido el foco de atención mediática más intensa en las últimas semanas. Dos hechos distintos, pero igual impactantes, con implicaciones más allá del territorio nacional, movieron las miradas hacia ese territorio de la República. 

En el primer caso, una inesperada y mala noticia, la desaparición de la joven Sudisksha Kananski en un hotel de Punta Cana, y más recientemente, la exacerbación de la “pasión patriótica” concentrada en un lugar llamado el Hoyo de Friusa, en Bávaro.

El primer caso impacta la percepción de seguridad en el mercado turístico internacional, en especial, en Estados Unidos, el principal emisor de visitantes, con mucho vigor entre los jóvenes estudiantes que suelen viajar para la semana de descanso previo a la llegada de la primavera: el Spring Break, una tradición popular que se celebra entre marzo y abril. 

El segundo caso: Friusa, como centro de exacerbación patriótica, constituye una creación a partir de la explotación de un sentimiento muy extendido en el país: hay demasiados haitianos, y peor aún, en condición irregular, con una concentración no contabilizada en el famoso “Hoyo”, donde se aloja una masa de inmigrantes, lo mismo que en otros lugares de esa provincia.

Tanto la triste historia de Kananski como la convocatoria de la marcha “por la patria y la nacionalidad”, devinieron en temas inevitables en la población más simple del país, y en algunos estamentos con ciertos niveles de información o algún tipo de educación formal.

En ambos casos, el medio decisivo para “viralizar” los casos fue las redes sociales. Un hecho, la desaparición de una joven extranjera en una playa de un hotel, y el otro, una convocatoria al “sentimiento dominicano”.

La influencia de las redes sociales 

Las capas más bajas de la población prestaron atención inusitada al caso de la joven… Sólo se hablaba de eso, incluso, entre niños con acceso a las redes sociales. Impresionante el volumen de noticias disparatadas, absurdas, sin sentido, mentiras y locuras, pero igual, todas excitantes. Podía encontrarse que una persona comunicaba que la chica había sido encontrada “viva”, pero al momento corría otra historia de que había sido secuestrada por un haitiano. Competían el desconocimiento y la ignorancia, con el agravante de que un altísimo porcentaje de ciudadanos dominicanos cree en primera fase todo lo que circula en las famosas redes. Y le dan pábulo.

Un inmenso mar de personas cree todo lo que circula en las redes, pese a que una mentira expuesta en la mañana puede ser modificada pocas horas después, con una versión que, igual de absurda, la gente ignara creerá.

Así se fueron tejiendo historias que se extendieron por el tejido social dominicano y más allá, con implicaciones sobre la imagen de la República.

El Hoyo de Friusa

El segundo caso resonante en la provincia Altagracia, el centro de defensa de la nacionalidad, Friusa, cobró vida desde el epicentro del país, el Distrito Nacional, donde un movimiento llamado la Antigua Orden Dominicana consideró que la elevada presencia haitiana en ese sitio representa una amenaza más para la existencia de la Nación.

La Antigua Orden Dominicana ha actuado con elevado sentido de oportunidad, ha encontrado buenos acompañantes y con ellos, ha descubierto la fuerza de las redes sociales. De nuevo, el manejo inteligente de las redes se puso a prueba y mostró cómo se puede accionar para motorizar causas, justas o injustas.

Nada más oportuno para dar cuerpo a una campaña contra la alta presencia de pobladores haitianos irregulares que irrita a muchos, que quizás ven en esos ciudadanos la inseguridad en Haití, o como una amenaza a sus oportunidades de empleos en el país.

Pero eso sería simplificar al juego mediático de las redes sobre un viejo proceso de migración del oeste hacia el este, desde la industria cañera, el auge de las construcciones y obras de infraestructura en general, el impulso del turismo y el crecimiento de la economía nativa. Igual, ese crecimiento ha expulsado a más de un millón de dominicanos hacia otros territorios.

La presencia haitiana como una amenaza al “destino dominicano” no constituye una preocupación exclusiva de la Orden. Ya ha sido alimentada por el mejor adalid del combate a la inmigración ilegal de haitianos, el presidente Luis Abinader. Aquellos polvos, traen estos lodos.

La Orden

La Antigua Orden Dominicana es una extraña formación que, según una publicación de Listín Diario, surgió hace 14 años, cuando su creador apenas tenía precisamente esa edad. Ahora ya monta los 28, y su idea ha calado en tiempos en que la intolerancia hacia las migraciones crece a nivel global, con el presidente de Estados Unidos Donald Trump cabalgando contra quienes han llegado a su país sin documentación.

Ángelo Alexander Vásquez Hernández, el líder de la Antigua orden, se inspiró en “la inacción de los políticos” para iniciar su cruzada contra los migrantes. “Luego fui conociendo diferentes personas y gente que invertía en la causa, conociendo personas que se unían a formar parte, otros que se iban hasta que comenzaron a llegar las personas que se quedaron permanentes en la causa y poco a poco, a partir del 2018, fue que comenzó la Antigua Orden a funcionar en la calle, porque llegaron las personas que iban a participar” (Listín Diario).

La Orden ha trascendido a las redes sociales, y dice que registra más de 30 mil miembros, que se afilian a la causa fundados en “los antiguos valores; en el orden, porque “traerán orden a la patria” y Dominicana porque se consideran “son guardianes de Dios”.

“La misión de la Antigua Orden Dominicana es velar por los valores patrios, por la dominicanidad, por el pueblo dominicano hasta que las autoridades cumplan con su rol y recordarle que aquí hay un pueblo despierto que va a velar por su soberanía nacional y que no pueden equivocarse y negociar este país con nosotros adentro”.

El escenario altagraciano

Los ojos del país y más allá, se fijaron en esos dos momentos en la provincia Altagracia, que aloja el mayor grueso de la principal actividad económica de la República Dominicana.

El año pasado, el país recibió 11.2 millones de visitantes, de los cuales, 8.5 millones llegaron por vía aérea y 2.6 millones como cruceristas.

El turismo generó el año pasado 10,974 millones de dólares, según el Banco Central, y fue el primer motor de la economía.

La Inversión Extranjera Directiva, que el año pasado sumó US$4,512. Millones, tiene un alto porcentaje concentrado en inversiones turísticas en La Altagracia.

Los migrantes dominicanos también contribuyeron a la economía: enviaron el año pasado 10,756 millones de dólares.

Para la Antigua Orden y sus socios

El país tiene múltiples destinos, como el ministerio de Interior y Policía, el Palacio Nacional, el Congreso Nacional y la amplia franja fronteriza para llevar su cruzada patriótica.

Osvaldo Santana
Osvaldo Santana
Osvaldo Santana es periodista.

1 COMENTARIO

  1. Correcto y es sobre ellos que debe caer toda responsabilidad y el peso de todos los dominicanos, pero estos son los mismos sectores que usan las manos ilegales y por tal razón ignoran todo por suerte que para sonar, aparece un chapulín con su base en la nueva orden y por lo menos con este ruido nos estamos interesando en poner un granito de arena para que no se lleven el país, los poderosos los ricos, policía y Haitianos, muy buen reportaje Don Osvaldo

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