Por Octavio Santos
El 1 de agosto de 2025, cinco personas murieron en la autopista 6 de Noviembre. Viajaban en una motocicleta y una pasola. Parados, a la espera de cruzar al otro lado, una patana, fuera de control, los embistió.
En República Dominicana, los datos del Compendio de Estadísticas de Muertes Accidentales y Violentas (ONE, 2025) revelan que solo en 2024 hubo 2,161 muertes por accidentes de tránsito. De estas, 1,391 correspondieron a víctimas que se desplazaban en motocicletas y pasolas. El 64% de las muertes en accidentes ese año involucraron estos medios de transporte, los mismos que esperaban cruzar aquella tarde en San Cristóbal, donde cinco personas no volvieron a casa.
San Cristóbal ha sido uno de los puntos más peligrosos. En 2024 se registraron allí 168 muertes por accidentes de tránsito, 28 más que el año anterior. En la última década, el crecimiento urbano no ha sido acompañado por soluciones estructurales para quienes se mueven en motocicletas, a pie o en cualquier tipo de transporte informal.
El cruce donde ocurrió la tragedia del 1 de agosto no está habilitado legalmente. A escasos metros hay un puente peatonal que pocos usan y favorecen atajos que en ocasiones se pagan con sangre.
En la autopista 6 de noviembre abundan los atajos mortales.
Entre los cruces ilegales y peligrosos, tanto por el trayecto viejo como por el nuevo, figuran el Mata Naranjo; el cruce La Cruz, entrada de Madre Vieja; el Cajuilito de Haina y el de Quita Sueño.
A la altura del barrio Ana Belén, antiguo Hoyo de Monguita, existe otro, y el que da a El Carril, de donde salen con frecuencia camiones cargados a encontrarse de frente con los vehículos que transitan por la autopista 6 de Noviembre. Ese tramo es harto conocido.
Estadísticas de accidentes de tránsito
Según el compendio de la ONE, los accidentes que causan muertes ocurren con mayor frecuencia los fines de semana. En 2024, el domingo fue el día más letal: 498 muertes ese día frente a las 336 del lunes o las 212 del martes. También el mediodía, justo cuando ocurrió el accidente en San Cristóbal. Es uno de los horarios de mayor riesgo, entre las 12:01 y las 14:00 horas hubo 142 muertes ese año, y entre las 14:01 y las 16:00 horas, otras 150.
Una tendencia clara emerge: las muertes se concentran en franjas horarias de alto tránsito y movilidad laboral, y afectan mayoritariamente a hombres (el 87% de las víctimas mortales en 2024 eran varones).
Los datos oficiales lo confirman año tras año, sin que se registre una inversión proporcional en pasos peatonales seguros, elevados funcionales o retornos operacionales en todo el país.
Lo informal se ha normalizado
Cruces donde no hay retornos, paradas de motoconcho al borde de la autopista, esquinas donde un grupo de motocicletas espera que alguien frene, que alguien ceda, que la suerte esté de su lado. Pero la improvisación no puede ser excusa. La falta de planificación no exime a nadie de actuar con responsabilidad. Usar un paso ilegal, cruzar por una vía de alta velocidad sin señalización, no es solo un acto desesperado; también es una decisión riesgosa que contribuye a las estadísticas mortales.