Aunque el río se llama “Colorao” sus aguas son limpias y cristalinas y te invitan a darte un chapuzón en Maimón

spot_imgspot_imgspot_img

 

Lito Santana

Aunque hay varios motivos para pensar que las aguas del río Colorao pueden ser rojizas, no es así. La primera confusión podría venir por su nombre, que no lo tiene por el color de sus aguas, sino porque toda esa zona depende de la Loma de Colorao y la comunidad de Colorao, en el municipio de Maimón.

Al estar en Maimón también confunde a los turistas y aventureros por la cantidad de denuncias que surgen en esa comarca, debido al mal manejo de las fuentes acuíferas en la explotación de las minas de cielo abierto que explota los yacimientos de oro.

El río rojizo, que se ve cuando vas de Maimón a Cotuí, ese es el Margajita, que sí vio dañar sus aguas por la contaminación de los explotadores de ese recurso minero.

Pero fuera de ese, el “río Colorao” te ofrece zonas muy placenteras para pasarla bien. Es de fácil acceso y la comunidad de Maimón te acoge para que te “apertreche” bien cuando vayas a disfrutar de los privilegios del lugar.

Hay quienes dicen que además de refrescarte durante el baño, las aguas del río tienen poderes medicinales que te ayudan a superar enfermedades menores de la piel.

Para llegar hasta el río, deberá seguir en la autopista Duarte para salir a la derecha y bordear la carretera Hatillo-Los Cacaos, siempre en las colindancias de la provincia Monseñor Nouel, como si tuvieras que dar una vuelta para entrar por detrás de Maimón.

Como es sabido, la autopista Duarte es la mejor ofertante de todo tipo de comidas y bebidas para llegar hasta el balneario con todo bajo control y pasarla bien de bien.

Y recuerda que, aunque el río se llama “Colorao”, sus aguas son limpias y cristalinas y te invitan a darte un chapuzón.

Lito Santana
Lito Santana
Nació en Tamayo. Locutor y periodista. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Aboga por la participación de todos los sectores en la solución de las dificultades por las que atraviesa el país.
spot_imgspot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

Odio a ese enano

Por Emiliano Reyes Espejo [email protected] Casandro nunca pensó vivir una experiencia tan inusual y perturbadora a tan temprana hora del día. Eran la siete de la...

Orlando Martínez y Gregorio García Castro

Por Federico Pinales Los periodistas dominicanos hemos perdido a muchos hermanos, la gran mayoría por enfermedades naturales, luego de finalizar sus procesos biológicos en la...

Una reforma tributaria que aún espera en el tintero

Por Bernardo Hirán Sánchez Melo, ph.d. Recientemente, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que en el país existen “impuestos que no se...
spot_img

Odio a ese enano

Por Emiliano Reyes Espejo [email protected] Casandro nunca pensó vivir una experiencia tan inusual y perturbadora a tan temprana hora del día. Eran la siete de la...

Orlando Martínez y Gregorio García Castro

Por Federico Pinales Los periodistas dominicanos hemos perdido a muchos hermanos, la gran mayoría por enfermedades naturales, luego de finalizar sus procesos biológicos en la...

Una reforma tributaria que aún espera en el tintero

Por Bernardo Hirán Sánchez Melo, ph.d. Recientemente, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que en el país existen “impuestos que no se...

Articulos relacionados