Por Yancen Pujols
El día de brujas (Halloween, 31 de octubre) se sintió en la pelota otoño invernal los predios de Santiago, donde muchos fanáticos de las Águilas Cibaeñas, no conformes con el arranque del equipo, dijeron en redes sociales que el disfraz de muerto les quedaba a la perfección.
Ni hablar de lo que expresaron el pasado dos de noviembre, cuando se honró a los fieles difuntos.
Para los seguidores de Escogido y Licey no había razones de lamento y andan tirándose “cajas y cajones”, porque hay serios indicios de que su rivalidad está de regreso tras muchos años apagada.
Así van las cosas en la pelota otoño-invernal al inicio de la jornada de anoche: los equipos de la capital llevan el comando; los Gigantes de San Francisco ocupan el tercer puesto; luego van las Estrellas Orientales; Toros del Este y en el sótano, las Águilas.
Los bicampeones del Escogido, que comenzaron con 0-3 y suman ocho ganados al hilo, comparten la cima con los azules del Licey, ambos con 9-4.
Los Tigres son responsables de dos de esas derrotas en la cuenta de los rojos, que, en su defensa, les recuerdan que eso no les asusta, porque los vencieron la última vez que se vieron en una final, en 2024-25.
Los Leones, 18 veces monarcas en la liga, han tenido tremendo repunte tras un arranque negativo. Pero la historia de los melenudos en años recientes dice que salen de una fosa y terminan conquistando la corona.
Es la única franquicia local que en dos oportunidades ha ganado tres torneos en línea y busca hacerlo por tercera ocasión.
Este campeonato comenzó con un derroche de talento, como por ejemplo el que presentan los Tigres con jóvenes como Jesús Madé y Kevin Alcántara, entre otros.
Los Gigantes (7-6), que hasta anoche llevaban tres victorias seguidas, cuentan con Agustín Ramírez, de los Marlins; Jefferson Rojas, principal prospecto de los Mets; el veterano Marcell Ozuna y se esperan otras integraciones.
Las Estrellas (5-7), con cinco derrotas en fila india, contrataron a Trevor Bauer, el locuaz lanzador que ganó el Cy Young de 2020, pero está fuera de Grandes Ligas debido a que estuvo acusado de agresión sexual. Fue suspendido en 2021 por 324 partidos por el comisionado de la MLB y la misma luego fue reducida a 194 por un árbitro independiente. Los Dodgers lo dejaron libre y jamás ha pisado un terreno de las mayores.
Los Toros (5-8), con un par de derrotas consecutivas, esperaban anoche el debut de Brayan De La Cruz, el Jugador Más Valioso del pasado campeonato, y del veterano Eloy Jiménez.
Las Águilas, 22 veces campeones, solo superados por el Licey con 24, arrancaron anoche con foja de 3-9, la peor de la contienda.
Para una legión de parroquianos acostumbrada al éxito, ese es un trago amargo, máxime si las huestes añiles gozan por estar en la cima y saber que su archirrival se encuentra en el sótano sin señal.
El primer deber de un aguilucho es ganar y ver al Licey perder y viceversa.
Desde ayer se esperaban las integraciones de talentosos peloteros como Adael Amador y Jasson Domínguez, mientras se preparan para entrar Leody Taveras y Emmanuel Rodríguez.
A la artillería pesada amarilla que entre pronto, porque la competencia está complicada. Los conjuntos capitaleños y los Gigantes, sus vecinos en el Cibao, andan en modo “fiestas navideñas”, empeñados en amargarles su diciembre y que en lugar de Águilas sean lechones, porque no llegaron con vida a la famosa cena del 24 del último mes del año.
Lidom promete…




