En el 2012 Leonel Fernández dejó el camino libre a Danilo Medina y a su grupo sin pensar que serían sus verdugos

Por Lauterio Vargas   

A pesar de que la Constitución del 26 de enero de 2010 estaba clara, los hechos que siguieron al proceso de modificación constitucional fueron los aprestos de cercanos colaboradores del presidente Leonel Fernández, en un último intento por habilitarlo para un tercer período consecutivo, basados en una interpretación errónea de la Carta Magna, argumentado la irretroactividad de la ley.  

Según sus argumentos, el presidente Leonel Fernández podía ser candidato para las elecciones del 2012, porque la Constitución del 2002, con la que fue elegido, ya no existía y por lo tanto a su mandato no le aplicaba la Ley Sustantiva vigente, porque no fue elegido bajo ese régimen o modelo constitucional.  

Aunque el presidente nunca se refirió públicamente al tema, no había dudas de que la reelección presidencial dominaba de nuevo el ambiente político, como ha sido desde la fundación de la República Dominicana.  

El punto de discusión, que centró los debates, era si el presidente Leonel Fernández podía o no ser candidato para las elecciones de 2012, de acuerdo con lo que establecía la nueva Constitución.   

Las dudas sobre si iba o no a aspirar otra vez se habían incrementado con la "aparición" de vallas que promovían la reelección del jefe del Estado y de las cuales ningún sector se hizo responsable.  

Era una señal de que el leonelismo estaba en pie de lucha y de que el León estaba tomando el pulso del pueblo y de los sectores que le adversaban a lo interno y a lo externo del PLD.  

Empero, Leonel Fernández, con la prudencia y sobriedad que lo ha caracterizado, nunca se refirió públicamente a ese tema. No dijo que aspiraba o que no aspiraba a una nueva reelección. 

Para muchos funcionarios y legisladores peledeístas que promovían el continuismo, el presidente estaba apto para repostularse en las elecciones presidenciales del 2012, porque aseguraban que la prohibición consignada en el artículo 124 de la Constitución no lo afectaba.  

Pese a que todos los análisis razonables e independientes cerraban las posibilidades al presidente Leonel Fernández para presentarse como candidato a la reelección por un tercer período consecutivo, un grupo de senadores, diputados, alcaldes y dirigentes del PLD le entregó, en un multitudinario acto en el Palacio de los Deportes de Santo Domingo, 2.2 millones de firmas para pedir su reelección.  

Aun así, el presidente mantuvo un discurso de altura y sin referirse explícitamente al cuestionado tema, aseguró que sería el "garante" de que los 2.2 millones de firmas, que le habían entregado, se convirtieran en igual cantidad de votos "seguros" para el partido oficial, en las elecciones presidenciales de mayo de 2012.  

"Me permito recoger este apoyo que ustedes me brindan para endosárselo al Partido de la Liberación Dominicana para que sea el partido que decida cuál es el futuro que corresponde a la República Dominicana", dijo Fernández en el acto, sin aclarar si optaría o no por un nuevo mandato presidencial.  

El gobernante indicó, en presencia de ministros y de altos dirigentes del PLD y de partidos aliados, que era "un soldado" de la organización política y que será ésta la que tendría la responsabilidad de decidir sobre ese aspecto.  

"De lo que se trata es de que en mayo de 2012 tengamos el triunfo electoral del PLD en primera vuelta”, dijo en esa ocasión. 

Aunque el evento fue organizado como el inicio de la carrera por la reelección presidencial, Leonel Fernández actuó con madurez política, quizás en forma ingenua y desinteresada. Quizás le faltó un poco de la malicia política de Joaquín Balaguer. O tal vez asumió esa posición para evitar otra campaña interna, como la escenificada en el 2007 en contra de Danilo Medina, quien estaba dispuesto a obtener la candidatura presidencial para el 2012 o a hundir el barco y que entrara el Mar al PLD.  

Realmente, el Mar podría entrar y arrasar con la unidad del PLD, si Leonel Fernández se aventuraba en una nueva carrera en busca de la reelección, para lo cual tenía los recursos y el poder, pero el costo sería muy alto y él lo sabía.  

Por eso puso al partido y a la institucionalidad del país por encima de lo que podrían ser sus intereses personales y los de sus seguidores.  

En el referido evento, se declaró "emocionalmente impactado" por el acto de entrega de firmas que, según dijo, no tenía precedentes en la historia política dominicana y que eso constituía un plebiscito.  

Al margen de la eventual división que podría generar en el PLD, decenas de empresarios, comunicadores, juristas y académicos dominicanos habían advertido al presidente Leonel Fernández que, un intento de presentarse de nuevo como candidato a las elecciones generales, violaría la Constitución y causaría un efecto "traumático" a la nación.  

Con ese escenario desfavorable, por ese momento, el presidente Leonel Fernández despejó el camino al grupo de Danilo Medina, que estaba inmerso en los aprestos para iniciar la carrera que lo llevaría al Palacio Nacional.  

Leonel Fernández sabía que el 16 de agosto del 2012 dejaría la primera magistratura de la nación, aunque contaba con el artículo 124 de la Constitución que le favorecía para aspirar nuevamente a la Presidencia de la República en las elecciones del 2016.  

Con ese panorama se dedicó en cuerpo y alma a gobernar el resto de su período constitucional, mientras que el PLD organizaba su Congreso Elector para escoger a su candidato para las elecciones del 2012.  

El equipo de campaña de Danilo Medina se preparaba, no para competir internamente contra otros aspirantes sin posibilidades de ganarle, sino para ir tras la presidencia de la República y ganar los comicios al PRD, que era el único partido de oposición con reales posibilidades de obtener un triunfo en el 2012. 

Lauterio Vargas
Lauterio Vargas
Periodista y abogado, experto en opinión y manejo de crisis institucional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

El hombre está encadenado y nunca será liberado

Por Federico Pinales No importa que de la pobreza se haya zafado y de que políticamente se haya empoderado, con posibilidad de moverse para todos...

Algo que nos inspire para lo que falta

Miguel J. Escala (#45) Varios lectores me han enviado listas, más o menos detalladas, de las actividades en las que están involucrados. En algunos casos, quieren...

“Tan bonita la jaula y tan feo el pichón”

Por Federico Pinales En la República Dominicana existe un racismo cómico, irónico, hipócrita y a veces hasta cínico. Tanto es así, que los ciudadanos de pieles...

El hombre está encadenado y nunca será liberado

Por Federico Pinales No importa que de la pobreza se haya zafado y de que políticamente se haya empoderado, con posibilidad de moverse para todos...

Algo que nos inspire para lo que falta

Miguel J. Escala (#45) Varios lectores me han enviado listas, más o menos detalladas, de las actividades en las que están involucrados. En algunos casos, quieren...

“Tan bonita la jaula y tan feo el pichón”

Por Federico Pinales En la República Dominicana existe un racismo cómico, irónico, hipócrita y a veces hasta cínico. Tanto es así, que los ciudadanos de pieles...

Articulos relacionados