Lito Santana
El pasado sábado había programado un pequeño encuentro entre amigos y compadres, que tradicionalmente se celebra ese día, 26 de septiembre.
A última hora y como “por arte de magia", se suspendió.
Lo extraño fue que, a pesar de la tradición y la importancia de ese junte, la posposición fue aprobada por todos y todas, casi a unanimidad.
La causa de esta triste decisión fue los últimos hechos delincuenciales y trágicos, registrados en el país.
Aunque la actividad estaba convocada en la casa de uno de los contertulios, y en ese sector no se había registrado ningún hecho lamentable, el temor parecía justificado en que "aquí ya nadie está seguro".
Grave error, pues si nos dejamos llevar por esta situación, la población tendrá que vivir encerrada.
Dándole un chance a la objetividad, los crímenes cometidos por los delincuentes han sido horrorosos y las respuestas dada por los organismos de seguridad también son espantosas, pero el terror no debe acobardarnos, al punto de preferir la clausura en nuestras casas.
No se trata de ser indiferentes al fenómeno actual, pero hay que tomar en cuenta que estos vejámenes ocurren cíclicamente y en parte han tomado estas dimensiones, por la "explosión de las redes" y el morbo que le acompaña.
Los protagonistas de estos hechos violentos y criminales son una franca minoría, a pesar de que pareciera que nuestra juventud está perdida.
Los jóvenes, a quienes se les adjudican los delitos, son los menos y no se pueden comparar con los millones de estos que van las escuelas, institutos, universidades y centros especializados, en busca de profesionalidad y superación personal.
Son extremadamente más los muchachos de bien que los sinvergüenzas y bandidos que se baten, muchas veces entre ellos, aunque sus crímenes trascienden a su entorno.
Por eso toma vigencia la expresión "que no panda el cúnico", aquella frase divertida y alterada de decir "que no cunda el pánico", del famoso Chapulin Colorado y que la usaba para pedir calma en un momento como el que estamos viviendo en República Dominicana.




