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miércoles, febrero 18, 2026

Abinader reafirma su compromiso de no pretender perpetuarse en el poder y arremete contra la oposición

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Por Osvaldo Santana

Luis Abinader se despojó de su investidura presidencial y habló el domingo 15 de febrero como militante del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para reafirmar su compromiso con el respeto a la Constitución, y por extensión, a su propia palabra ya empeñada, de que no intentará repostularse a la presidencia de la República.

El presidente Abinader aprovechó la celebración del décimo primer aniversario de su PRM para dejarlo claro: “Hoy podemos decir que hemos cumplido con una de las promesas más importantes para nuestra democracia y de fortaleza institucional: blindar nuestra Constitución para que ningún presidente, incluido quien les habla, pueda eternizarse en el poder. Nosotros limitamos el poder por convicción: otros lo perdieron por agotamiento y hartazgo del pueblo que decían liderar”. 

Si bien en el primer período el mandatario incumplió su previo anuncio de que no intentaría reelegirse, el discurso de Santiago estuvo claramente centrado en el respeto a la institucionalidad democrática. “Gobernar con principios es entender que el poder tiene límites, y ningún gobernante, por poderoso que se crea, debe estar por encima de esos límites”.

Para martillar su determinación, ya acercándose a la parte final de su exposición, no dudó en abordar el tema de la “sucesión presidencial”, que debe interpretarse en relación a la selección de la persona que habrá de encarnar la candidatura presidencial. Dijo: “Y desde este genuino convencimiento debemos hablar con toda franqueza del proceso de sucesión presidencial que vivirá nuestro partido y que será una coyuntura que pondrá a prueba la firmeza de nuestras convicciones democráticas y el compromiso de nuestros seguidores con la unidad partidaria. Por eso, dicho proceso deberá estar guiado por la unidad, por la madurez política, por los acuerdos y por el respeto profundo a lo que hemos construido”.

No fue lo suficientemente explícito sobre si hablaba de la sucesión presidencial en el PRM o en el potencial candidato presidencial, pero por su defensa a la reforma constitucional y la prohibición de la reelección, se asume que lo dicho está referido a la candidatura a la presidencia de la República.

Cercanía con la base del PRM

Las palabras de Abinader no solo fueron para ratificar sus convicciones institucionales. También convirtió la tribuna en lugar de cercanía a sus seguidores, la base del PRM. Habló de lo que debía ser esa entidad, “de compañeros, unidos por una visión de servicio y una voluntad colectiva por construir una República Dominicana más justa, más próspera y más solidaria”.

“Hoy más que nunca necesitamos unidad, claridad de propósito y coherencia. Porque si algo nos enseñó la historia, es que el retroceso se puede disfrazar de promesa, que el autoritarismo se viste de modernidad, y que la corrupción siempre busca caminos para volver”, expresó.

Abinader dedicó algunas líneas para reconocer a José Francisco Peña Gómez como su líder, “quien sembró en nosotros ese compromiso de primero la gente. Siempre primero la gente”.

 Dardos contra la oposición

También arremetió contra la oposición, y aludió a quien definió como “uno de los candidatos más quejosos”.

En un tono típico de tiempo de campaña, el mandatario refirió que la oposición definía al gobierno como de los “popis, de élites, que solo hablábamos de ética y transparencia, y para los políticos del pasado eso no es parte de su léxico. Ahora, en cambio, se nos acusa de dar demasiados subsidios a quienes menos tienen. Hasta han propuesto eliminar el 50% de Supérate y las pensiones solidarias”.

Sostuvo que la oposición “no tiene proyecto: tiene nostalgias… nostalgia del silencio, de la impunidad, de la prepotencia, del uso abusivo del poder, del privilegio… Ya tuvieron su oportunidad durante 20 años y carecen de ideas y propuestas creíbles.”

 “En el caso de la lucha contra la corrupción y la impunidad decían que nos creíamos moralmente superiores y ahora tienen una campaña para decir que todos somos iguales. Siento decirles que no somos iguales. Creamos un ministerio público independiente que ha eliminado la impunidad del pasado y del presente. Hoy hay un gobierno que enfrenta la corrupción y no que la cubre como en el pasado. Esa es nuestra gran diferencia y debe ser un principio inquebrantable de nuestro partido”, dijo Abinader en un tono de combate, si se mide su línea discursiva habitual.

En defensa de su obra y la transparencia

Asimismo, Abinader hizo una ferviente defensa de su gobierno, un cambio exitoso, pese a enfrentar la Covid-19, crisis internacionales y catástrofes naturales. Resaltó el crecimiento del PIB (34%), el volumen de inversión extranjera directa, la expansión del turismo, 50% más que en 2019, lo que a su juicio no fue “fruto del azar”, sino de la confianza “que este gobierno ha sabido generar en los actores económicos y sociales”.

En igual tono dijo que lo realizado ha sido en base a la transparencia que tanto ha enarbolado.

 “Ahora más que nunca debemos ser militantes de la democracia, guardianes de la institucionalidad. Porque sin instituciones no hay derechos; sin democracia no hay futuro. Y cada compañero debe de cuidar y eficientizar los fondos públicos, porque el que permite o participa de actos corruptos es un traidor a uno de nuestros principios fundamentales”.

Osvaldo Santana
Osvaldo Santana
Osvaldo Santana es periodista.

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