Lito Santana
María Estela de León, presidenta de la “Fundación Más Mujeres Polítikas”, así mismo con “K”, gana relevancia en el espectro político y social de República Dominicana en base a su trayectoria, apegada al derecho de participación y toma de decisiones de la mujer.
“Yo pienso en sociedades de iguales. Cuando miro el trabajo de las mujeres y miro el trabajo de los hombres, entiendo que deben estar en condición de igualdad en los espacios públicos y privados. Entonces ese gran estado de igualdad será una conquista de la democracia y el pago de una deuda social con las mujeres, no solo en la República Dominicana, sino en todo mundo. Entonces, abrazo esa ola de las libertades de las mujeres, a partir de ese gran estado de igualdad.
Con María Estela de León, que además es miembro suplente del Pleno de la Junta Central Electoral (JCE), conversamos sobre sus afanes femeninos para mejorar la participación de las mujeres en los distintos espacios de la sociedad dominicana.
A continuación, la entrevista:

María Estela, ¿de dónde te viene eso a ti? Estar involucrada en ese tema de defender los derechos de tus iguales.
ME: Bueno, mira, yo vengo de un pueblo, de familia, de mujeres. En mi familia todas somos mujeres, una abuela matriarcal. En ese sistema del matriarcado, que parece que no dejó mucho vestigio, pero en el caso de mi familia sí. Una mujer que se dedicó a la agricultura. Mis tías son modistas, agricultoras todas.
Entonces, parece ser que el empoderamiento y esa visión de que las mujeres podamos tener espacio en la sociedad y desarrollarlos, viene de mi familia. Esa historia es de familia.
¿Tuviste algún momento especial en que tu sentías que, como mujeres, en tu familia ejercían esa posibilidad de echar delante?
ME: Claro que sí. Mi abuela siempre nos decía, las mujeres tenemos que buscar el moro siempre, y eso fue lo que nos enseñó el trabajo, darle de frente a la vida siempre con optimismo, comenzar cada día sin importar lo que pudieran estar enfrentando. Entonces, ese empoderamiento, aunque no le llamó así mi abuela, quizás no supo qué era el empoderamiento femenino, pero siempre ejerció sus derechos, porque ella trabajaba y cuando las mujeres trabajan pueden ejercer sus libertades.
¿De dónde te llegan esas vivencias?
ME: Yo nací en Bohechío, una de las zonas más paradisíacas de la provincia San Juan. Aunque ahora es municipio, Bohechío era una zona especial por su ubicación cercana a la región norte del país, con sus zonas templadas y su fértil agricultura.
Ahí nacieron mis primeros sueños, ahí pensé en el mundo y ahora que digo Bohechío recuerdo la historia de cuando mi abuela y yos no sentábamos durante las tardes y entrando las noches en tiempo de luna llena a mirar la “loma vieja”. Es una loma que cubre todo el pueblecito, y yo miraba y le preguntaba a mi abuela qué que estaba detrás de la loma y ella me decía: “mi hija, detrás de esa montaña está el mundo”, porque nuestro pueblecito era un pequeño espacio, una aldea y de verdad que tras la loma estaba el mundo, porque luego que salí de ahí me di cuenta que ese era solamente un rincón minúsculo, y que estaba todo un cielo y todo un mundo por descubrir y me di cuenta que ella tenía razón.
Pero para precisar, ¿en qué punto de tu vida sientes que te colgaste de ese tema para defender a las mujeres?
ME: En la universidad yo tuve una experiencia interesante con los movimientos estudiantiles y ahí comencé a crear conciencia social, es la verdad. Ahí es cuando yo tengo mi primer encuentro con esa criticidad de la sociedad, y organizada en los movimientos estudiantiles comencé a dar mis primeros pasos. Pero ya hace como 10 años comencé de manera formal a organizarme, a escribir, a estudiar y a consolidarme en los temas de los derechos y de la participación social de las mujeres.
Es muy amplio ese abanico de defender temas vinculados a las mujeres, pero ¿cuál tú crees que es tu insignia para ir ganando este espacio que te está colocando en el centro de la sociedad?

ME: El derecho de igualdad. Yo pienso en sociedades de iguales. Cuando miro el trabajo de las mujeres y miro el trabajo de los hombres, entiendo que deben estar en condición de igualdad en los espacios públicos y privados. Entonces, ese gran estado de igualdad ha de ser una conquista de la democracia y una deuda social con las mujeres, no solo en la República Dominicana, sino en el mundo entero. Entonces abrazo esa ola de las libertades de las mujeres, a partir de ese gran estado de igualdad.
Mucha gente le tiene el estigma a usted de que lo que quieren es igualarse a los hombres o imponerse a los hombres. En el fondo, ¿qué busca ese concepto que tú defiendes?
ME: Hay quienes levantan esas ideas para dividir, separar a las mujeres de este proceso. Entiendo que en la medida que comprendes, que tanto hombres como mujeres pueden ocupar los espacios, en esa medida ayudamos a la sociedad. Entonces tú les reconoces hasta la existencia humana a hombres y a mujeres; porque no es fácil estar en la sociedad oprimida o esperando a que te den una oportunidad cuando tú sabes y sientes y estás preparada para ejercerla, que es lo que yo entiendo que es el papel que deben desempeñar las mujeres.
¿Ese modo de pensar te ha acarreado alguna dificultad en tu vida?
ME: Me ha dado oportunidades de crecimiento. Es diferente, es una forma disruptiva de cómo piensan las mujeres sobre todo en la sociedad dominicana, donde todavía hay una gran brecha de la inserción de las mujeres y cuando tú tienes un discurso así, bueno, pues desnuda algunas falencias y algunas carencias que tiene la sociedad.
No digo que he tenido enfrentamientos, creo que he tenido experiencia de darme cuenta de que hay un gran camino por recorrer.
¿Tiene algún modelo de mujeres a seguir con este tema?
ME: Mi abuela ha sido el modelo.
Yo digo que ella ha sido la persona que más me ha inspirado a creer en que las mujeres podemos también realizarnos, ser felices y a gestar nuestras libertades, sin temor a que la sociedad pueda señalarnos.
Hay en este momento una, una especie de afán por las mujeres ocupar el espacio que les corresponde, algunas no pueden llegar por la misma situación que se da en su ámbito laboral o social ¿Cuál es la receta para poder continuar a pesar de las dificultades?
ME: Cuando tú sabes y estudia a conciencia de dónde tú vienes, independientemente del sector en el que tú estés en la sociedad ocupando una posición como mujer, desarrolla un nivel de criticidad en la sociedad que te compromete a continuar adelante con tus enfoques y vencer los obstáculos, que en nuestro país son muchos debido a la valoración que tradicionalmente se tiene de las mujeres.
En ese sentido ¿cuál tú crees que ha sido el mayor peldaño que ha alcanzado la mujer dominicana y qué le falta por alcanzar?
ME: El mayor logro de la mujer dominicana es estar donde estamos ocupando espacios de toma de decisiones. Estamos haciendo la diferencia en la sociedad. Hemos alcanzado puestos trascendentales, venciendo tradiciones y tabúes, porque la verdad es que la mujer que viene de los espacios privados para insertarse en los espacios públicos no ha sido tan fácil, ha sido todo un camino, una lucha larga para trascender.
Sin embargo, reconozco que estamos todavía en unos espacios de segunda categoría, aunque las capacidades de las mujeres son tan vastas como las de los hombres, para ocupar determinadas posiciones y para tomar decisiones importantes en la sociedad. Yo espero, Lito, que las mujeres tomen esa gran decisión, porque las mujeres pensamos en las necesidades sociales como en el propio bienestar de nuestros hijos a través de la función pública y también privada, que tienen su enfoque en el aumento de la participación de las mujeres en los estamentos de la sociedad.
Por ahí viene el día 8 de marzo ¿Cuál es tu vínculo con ese día, como tú lo sientes que tienes que asumirlo?
ME: Mira yo creo que es un día para detenerse reflexionar qué nos queda, qué hemos realizado y hacia dónde vamos las mujeres como colectivo. Tener esa conversación, de esa historia que hemos construido, a través del tiempo. Repensar la sociedad, si lo que estamos haciendo es suficiente, si nuestras capacidades han sido reconocidas.
Recuerda que las mujeres hemos tenido conquista, pero no han sido solas. Las mujeres hemos logrado los espacios en la sociedad, acompañadas con grandes luchas. No importa que se llamen María Estela, no importa que sea Abigail Mejía, no importa que sean las hermana Mirabal, siempre las mujeres en esta sociedad como colectivo, ha tenido también sus niveles de compromiso. Entonces, el 8 de marzo es un día importante para pensar qué hemos hecho, qué nos han dejado y qué nosotras las mujeres de esta generación, le vamos a dejar a las generaciones futuras.
¿Cómo canalizas tus pasos para que las mujeres puedan alcanzar cada vez mejores lugares?
ME: Hacer el trabajo desde lo individual no logra el mismo impacto que cuando tú lo haces acompañada. Yo creo mucho en el colectivo, creo en las organizaciones sociales para impulsar la causa.
Un día decidí agrupar a un grupo de mujeres amigas que están en esa misma línea de pensamiento y creamos Fundación de Mujeres Polítikas, así con K.
Porque la política se pensó primero en Grecia y era con K y se hacía en las comunidades donde se tomaban las decisiones, a través de colectivos, para ver las cosas que necesitaban las comunidades.
Por eso pienso que la política debe volver a los espacios pequeños, a los espacios locales de la comunidad, juntas de vecinos, asociaciones de profesores de padres y amigos e la escuela, bueno devolverles ese poder a nuestras comunidades. Ese, yo creo, que es el gobierno cercano a las necesidades que tienen los ciudadanos y ciudadanas.
Por eso, decidimos, a través de la “Fundación Más Mujeres Polítikas”, hacer la diferencia a través de la educación. Ayudar a crear conciencia y aumentar los conocimientos, que es el camino que deben abrazar las mujeres, para poder lograr ese gran impacto y esas grandes reformas y transformaciones sociales.
Desde el Estado ¿qué se debe impulsar para facilitar algunas cosas que las mujeres no han podido alcanzar?
ME: Yo creo que la creación de grandes normas, que impacten y puedan regular la sociedad en el reconocimiento de derechos, es importante. Sin embargo, entiendo que aún tiene más trascendencia, crear a través de la educación un estado de conciencia. Como abogada, y también como luchadora de los derechos de las mujeres y las niñas, que las leyes ejercen un papel importante, pero esas leyes de nada nos sirven sin normativas que reconozcan los derechos de las mujeres en la sociedad.
Desde el Poder Ejecutivo se puede ayudar con esos cambios, pero hay que ir al espacio primario, que es el hogar, donde primero se enseña el individuo a adquirir el estado de conciencia respeto a la sociedad y ese amor por la familia, que es el mismo amor que debemos reflejar también en la sociedad.
¿Qué tiene que ver eso con el debate sobe la imposición que se pretende relacionada con la lucha de género?
ME: El género para mí es una categoría social y como categoría social es conducta aprendida socialmente para hombres y para mujeres.
¿Cuál ha sido, quizás, la confusión que ha habido? yo digo que es una mala interpretación, porque cuando hablamos de género no solamente estamos refiriéndonos a mujeres. Estamos hablando también de hombres, y el género se usa para distinguir de manera social, para definir políticas públicas y a segmentos de la población hombres o mujeres. Tú te imaginas cómo sería crear políticas públicas si no se vinculan hombres y mujeres.
Hay una categoría también de género que es biológica, “varón-hembra”, pero no define una categoría social que es la parte en la que trabajamos lo colectivo, porque como bien tú sabes hay toda una educación para el hombre y una educación también para las mujeres. Entonces, en esa educación se forjan estereotipos que le hacen daño, no solamente a los hombres, también a las mujeres.
Es decir, socialmente hay que desaprender, para volver a aprender, nuevas maneras de cómo deben comportarse los hombres y las mujeres en la sociedad.
Cuando tú dices los hombres no lloran, estás quitando un derecho humano, no un derecho de hombres a llorar, porque llorar no es de debilidad. Llorar es un sentimiento que lo expresan los hombres y las mujeres. Hasta los animales, en algún momento, dicen que tienen ese gran sentimiento de poder expresar esa emoción. Entonces, las emociones no deben decir que tú eres débil o que yo soy fuerte, porque las emociones son de los seres humanos, no son solamente de las mujeres y cuando decimos que las mujeres son débiles, entonces las asumimos en un estado de mucha fragilidad, y entonces ahí está en juego el poder, que es lo que me interesa a mí.
A mí me interesa que las mujeres sientan que tienen poder y que el hecho de poder llorar, el hecho de poder mostrarse femenina, frágil o si quieren mostrarse fuerte, eso no debe ir en detrimento de sus derechos, en detrimento de sus capacidades como seres humanos. Tampoco al hombre lo quiero ver como una bestia, que no llora. Sí llora, sí tiene sentimientos, y en algún momento se ve enfrentado a esas situaciones de la vida, en las que es necesario llorar para poder, siquiera hasta sanar el alma.
Tú no puedes prohibirle a un hombre que llore a una mujer, que sea fuerte. Entonces, ahí la categoría de género está revestida de lo que no debe ser el género como categoría social hombres y mujeres, en condiciones de igualdad. No se debe estereotipar que el género es una categoría, si se quiere, para discriminar, porque entonces ahí entramos en lo que es el género aplicado a las relaciones sexuales, o sea, a la identidad sexual, que no es el tema que yo trabajo. Yo me enfoco en la categoría social para conseguir ese estado de igualdad entre hombres y mujeres, no para discriminar a un hombre o una mujer, cuando se habla de género.
Has llegado a un punto importante en tu carrera y en tu misión, eres suplente miembro del pleno de la Junta Central Electoral, ¿cómo se enfoca esa misión que tú has decidido asumir desde una posición como esa y qué bien le hace a tu proyecto de vida?
ME: Entré a la Junta Central Electoral en el 1992 y he tenido que pasar por muchas funciones. En este puesto me siento igual que cuando entré en el 92. Siempre he tenido un compromiso desde esta institución. Siempre estoy enfocada en el servicio a la sociedad. Cuando yo tengo la oportunidad de recibir un ciudadano o una ciudadana en cualquier espacio donde he estado me he sentido contenta, porque para eso estoy aquí.
Veo lo que hago desde aquí como un servicio social. Me alegra poder decir que la gente cuando viene aquí se va contenta, porque, aunque no puedan en algún momento, por alguna razón, darle el servicio que andan buscando, se van bien atendidos. Lo que entiendo es que desde el servicio público tú debes pensar cómo te gustaría que te trataran a ti cuando vas a una institución del Estado. Este lugar en el que me encuentro por 33 años ha sido un trabajo de compromiso y en cualquiera de las funciones que he estado me he sentido privilegiada, porque vengo aquí, todos los días por la mañana, durante 33 años, a servir con una sonrisa, a esperar que alguien venga y me pueda decir: “mire, yo ando buscando x servicio”, y lo llevo con cariño, lo encamino y le digo que estamos aquí a la orden. Para mí no hay mayor satisfacción que poderme sentir que soy una servidora pública, sin importar la posición en la que me encuentre.
Muchas gracias a usted.
ME: Gracias a ti
Más sobe María Estela de León:
Participación Institucional
✓ Fundación Instituto Infantil de Formación Integral Incorporada (FIFI), vicepresidenta.
✓ Organización Internacional para la Formación de Líderes en República Dominicana (OINFOLRD), Sub-Coordinadora.
✓ Centro de Mujeres de las Américas, Representante en la República Dominicana ✓ Fundación + Mujeres Polítikas (FUDAMU), presidenta.
✓ Instituto Nacional Electoral (INE) México, Invitada Elecciones de México 2024 ✓ Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica, Delegada Experta en Género Elecciones de Costa Rica, 2022.
Especialidad
✓ Especialidad en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, Escuela de Graduados de Derecho Internacional Humanitario, Instituto Nacional de Defensa (INADE) 2005-2006.
✓ Escuela Nacional de Formación Electoral y del Estado Civil (EFEC) y la Junta Central Electoral (JCE), (2016), Manejo Efectivo de Conflictos.
✓ Universidad (UNAPEC) y la Dirección General de Contrataciones Públicas (2018), Experto en Integridad Corporativa, Transparencia y Buen Gobierno.
✓ Tareas Pendientes Reflexiones sobre Políticas Públicas (2020), Co-Autora ✓ Articulista.






