Por Federico Pinales
Silvana Pinales, la primera semilla de esta numerosa familia, emigró de San Juana de la Maguana y se instaló en la sección El Limón, de la provincia de San Cristóbal, próximo a Cambita Garabito, hace más de 200 años.
Ella procreó 6 hijos, 4 varones y dos hembras, quienes, al independizarse emigraron a diferentes localidades de San Cristóbal, entre ellas Najayo, Hatillo, Nigua, Valdesia y otras, donde se siguieron multiplicando como la “verdolaga” y diseminando la semilla por todo el país y el extranjero.
Los miembros de la tercera generación ya desaparecieron. Algunos de ellos vivieron entre 90 y 100 años. Los de la cuarta también están desfilando hacia el otro mundo y los de la quinta nos estamos acercando a la recta final. Muchos están perdiendo el apellido por razones matrimoniales, en el caso de las mujeres.
Dos de esos grupos de Pinales se reencontraron en Boca de Nigua, hace 50 años, ya en su cuarta generación, con la llegada del matrimonio Pinales de Los Santos, integrado por Juan Pinales De Los Santos y Martina De Los Santos Mateo.
Estos llegaron con 14 hijos y varios nietos. Ese grupo ya supera los 100 miembros, entre hijos, nietos, bisnietos y tataranietos. La tátara abuela acaba de cumplir los 93 años y sigue tan campante que proyecta ser prospecta a superar los 100, conforme su estado de salud físico y mental.
Aunque la mayoría de este grupo de Pinales empezó a emigrar a Los Estados Unidos en el año 1984, casi todos han invertido sus pequeños ahorros en San Gregorio de Nigua y han estrechado sus relaciones fraternales con los miembros de los Pinales que llegaron a esa población hace más de 150 años, procedentes de la sección El Limón de San Cristóbal, lugar donde se instaló la primera emigración salida de San Juan de la Maguana.
Recientemente, el ayuntamiento de San Gregorio de Nigua organizó una fiesta dedicada a los residentes de ese municipio fuera del país. En ese evento entregó pergaminos de reconocimientos a numerosas familias destacadas de Nigua y entre ellas incluyó a la familia Pinales de Los Santos.
Esos reconocimientos fueron entregados por el síndico municipal señor George Ortiz Carela y la licenciada Carolina Pinales Vizcaino, hija de Miguel Ángel Pinales Rosario, miembro de la cuarta generación de los primeros Pinales que llegaron a Nigua y uno de los mejores amigos del líder de los Pinales de Los Santos que se establecieron hace medio siglo.
En el año 1986 se descubrió que, dentro del primer grupo de Pinales llegados a Nigua, había un Federico Pinales de 77 años de edad, agricultor y dentro del segundo grupo de recién llegados había otro Federico Pinales de 34.
A este último Federico Pinales le tocó el honor de recibir el pergamino de reconocimiento entregado por el ayuntamiento a todos los Pinales de Nigua, por sus aportes al desarrollo cultural, económico, social y político de esa laboriosa comunidad.
Dentro de cada época y de cada generación, ha habido muchos Pinales destacados en Nigua, a los cuales la población siempre ha visto con mucho respeto, por su laboriosidad, carácter moral, jovialidad, dedicación a los estudios y entrega a la defensa de los intereses de sus conciudadanos. Eso explica la razón por la cual en cada generación usted encontrará a un Pinales destacado en algunas de las áreas del saber: la política, la educación, o dentro de los sectores policiales y castrenses.
Lo mismo sucede con el apellido De Los Santos, también con sus raíces más profundas en San Juan de la Maguana. Por ello, siento satisfacción por pertenecer a esas dos honorables familias.
En nombre de todos los Pinales y de los De Los Santos de Nigua, gracias a todas las autoridades del ayuntamiento municipal por tan generosa iniciativa.





