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martes, febrero 10, 2026

Economía RD inicia 2026 con la incertidumbre acosándola

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 Por Héctor Linares

La economía dominicana inicia su desempeño 2026 en un escenario de restricciones en sus dos principales políticas y con un espectro inflacionario amenazando. La incertidumbre sigue pendiendo cual si fuera una espada sobre el cuello económico.

Precios favorables de su principal producto de exportación, el oro, y el de mayor renglón de importación, el petróleo, pero presiones para la baja en las tasas de interés en los Estados Unidos, proyectan un escenario de altibajos, de difícil cuantificación en las proyecciones económicas locales.

La política monetaria, que ha sido la principal arma utilizada en procura de dinamizar la economía, seguirá manteniendo una actitud neutra hasta tanto la Fed, que es el Banco Central de los Estados Unidos, decida bajar sus tipos de interés. Y se cree que no habrá cambios en la postura hasta mediados de año cuando haya concluido el mandato del actual presidente de la Fed, con quien el presidente Donald Trump mantiene una disputa, porque el mandatario quiere que bajen las tasas para que la economía de los Estados Unidos crezca a mayor ritmo. La Fed, sin embargo, se resiste a la baja mientras el ritmo de la inflación sea elevado en la economía de ese país.

Mientras no haya una visión clara de la política monetaria en los Estados Unidos, la economía dominicana posiblemente se mantendrá a la expectativa, con un despegue económico lento, al menos en el primer cuatrimestre del año. 

La política fiscal, que debe jugar un rol más dinámico, vía inversiones públicas, tiene el límite de que las infraestructuras proyectadas están atadas a financiamiento internacional, en algunos casos pendientes de negociaciones con la banca y organismos internacionales. Por lo general, son obras que, si son nuevas, arrancan cercano al segundo cuatrimestre.

Mientras tanto, como la tasa de interés en los Estados Unidos impacta directa e indirectamente en la economía dominicana, las autoridades monetarias locales toman muy en cuenta ese factor al momento de diseñar y aplicar su política monetaria y la dirección hacia donde la enrumban. 

Ahora el Banco Central de la Republica Dominicana (BCRD) mantuvo frenada su tasa de referencia, luego de haberla recudido el pasado año en 50 puntos básicos acumulados. La tasa de política monetaria (TPM) está en 5.25 % anual y la intención de seguir reduciéndola quedó en el tintero en las reuniones de política monetaria del BCRD de diciembre y enero pasados.

La tasa de referencia de la Fed se mantuvo en el rango 3.50 % -3.75 % anual, y es una especie de regla no escrita que el BCRD mantenga su TPM con una diferencia de 2 a 3 puntos porcentuales por encima de la del Banco Central de USA, que es el referente para los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que siguen siendo el instrumento más seguro para los inversionistas internacionales.

Bajar la TPM a una diferencia menor al margen “recomendado por la prudencia” podría afectar la tasa de cambio en el mercado de divisas dominicano, porque sería motivo para la salida de capital. Si la diferencia en las tasas de interés en RD y USA es mínima, entonces la opción para los agentes económicos e inversionistas seria colocar sus capitales en bonos del Tesoro y en otras áreas que les permita mantener posiciones en dólares.

  Por esa disyuntiva, que complica hasta la formulación de pronósticos del PIB, el BCRD ha decidido mantener su tasa de política monetaria y seguir observando el complicado escenario económico internacional, principalmente los desempeños en USA, la Union Europea y América Latina, los referentes por excelencia para los diseñadores locales de políticas económicas.

Esta primera semana de febrero de 2026, el BCRD en su Página Abierta, una ventana de discusión y análisis económicos hizo una reflexión sobre sus propias “proyecciones de crecimiento y los elementos que la sustentan para un año 2026 que sigue enfrentando un escenario altamente complejo, vinculado principalmente a la incertidumbre internacional, la geopolítica y la ocurrencia de fenómenos climáticos extremos”.

Un día antes del análisis de página abierta, escrito por los economistas Julio Andújar Scheker y Francisco Ramírez, dos profesionales de primer nivel del staff técnico del BCRD, el órgano emisor dio a conocer la decisión de dejar sin cambios la TPM y los motivos para continuar la pausa.

En su reunión de política monetaria de enero de 2026, el BCRD decidió mantener sin cambios su tasa de interés de política monetaria (TPM), en 5.25 % anual. También dejó la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) en 5.75 % anual, mientras la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continuó en 4.50 % anual.

“Para esta medida se tomó en consideración el incremento de la incertidumbre global, así como las presiones inflacionarias recientes, asociadas principalmente al impacto de choques de oferta sobre los precios de los alimentos. Asimismo, se ponderó que el mecanismo de transmisión de la política monetaria ha estado operando de forma eficiente, lo que ha contribuido a condiciones financieras favorables a través de menores tasas de interés bancarias”, explico. 

Mientras tanto, el crecimiento de la economía de USA, que se esperaba al cierre del 2025 en un 2.1 %, igual que RD, y la inflación estadounidense, todavía en rebeldía con las expectativas de la Fed, se mantienen como las mayores referencias para las proyecciones económicas dominicanas.

El documento que acompaña la nota de la reunión de política monetaria del BCRD dice que “en el entorno internacional, la economía de Estados Unidos de América (EUA) se ha mantenido resiliente con perspectivas de crecimiento que se revisan al alza hasta alcanzar 2.1 % en 2025 y 2.4 % en 2026, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

“En tanto, la inflación interanual se situó en 2.7 % en diciembre, por encima de la meta de 2.0 % de la Reserva Federal (Fed), mientras que se han moderado los riesgos de que continúe el debilitamiento del mercado laboral. Ante este panorama, la Fed mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango de 3.50 – 3.75 % anual en su reunión de enero, previéndose que se reanuden los recortes de tasas de interés a mediados del presente año”.

Otro aspecto que probablemente tome muy en cuenta el BCRD para seguir con su TPM frenada es que la inflación interanual del 2025 quedó casi en la franja superior de la meta del Programa Monetario, que planteaba un mínimo de 3 % y un máximo de 5%. Y cerró en 4.95%, y con una tasa del IPC con tendencia creciente en diciembre.

En medio de ese difuso y confuso panorama externo que influye en la economía dominicana, las expectativas son de que la política fiscal sea más protagónica en la expansión del producto interno bruto (PIB).

En su página abierta el BCRD explica que, como es su tradición, “sustenta sus proyecciones en un sistema de pronósticos compuesto por distintos modelos que toman en cuenta diversos factores, destacándose un análisis integral que incorpora la información más reciente sobre la evolución de la actividad productiva, la demanda interna y externa, las condiciones financieras y el entorno internacional. Consciente de la relevancia de este pronóstico para el proceso de toma de decisiones de hogares y empresas, desde la Asesoría de la Gobernación se presenta a la opinión pública un análisis detallado sobre tan importante tema”.

Enfatiza “la visión del BCRD y las instituciones internacionales sobre el crecimiento de 2026”, sosteniendo que “el escenario base de pronóstico del Banco Central plantea un crecimiento que se ubicaría en torno a 4.0 % para 2026 por un incremento en la demanda interna sustentado en una inversión pública creciente y en la transmisión continua de las medidas monetarias adoptadas el pasado año. Adicionalmente, República Dominicana se beneficiará de términos de intercambio más favorables, caracterizados por altos precios del oro y precios del petróleo relativamente bajos”.

Según las previsiones del Banco Central, “este escenario es consistente con una recuperación gradual de la economía mundial, en un entorno de mayor liquidez y de reducción de las tensiones comerciales. La materialización de esta proyección depende en gran medida de cómo evolucione la geopolítica y la incertidumbre que ha afectado a los mercados internacionales durante el último año”.

Dice que “llama la atención que las proyecciones de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las realizadas por especialistas privados como Consensus Forecast y Focus Economics se encuentren en la misma dirección que las previsiones del Banco Central e incluso en algunos casos presentan un mayor optimismo. En efecto, tanto el Banco Mundial como el FMI proyectan un crecimiento de 4.5 % para República Dominicana, mientras Consensus Forecast y Focus Economics prevén una expansión de 4.1 %”.

Asimismo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presenta un

escenario de crecimiento de 3.6 %, tasa por debajo de la proyección central de la

institución emisora.

Materias primas

El BCRD analizó los mercados y vio el aspecto de las materias primas, indicando que el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) incrementó recientemente hasta situarse en torno a US$65, al cierre de enero, influenciado por mayores tensiones geopolíticas. también que el precio del oro se sitúa en máximos históricos, por encima de los US$5,000 por onza troy, al ser utilizado como refugio de valor en un contexto de alta incertidumbre. “La evolución del precio de este metal representa una mejoría en los términos de intercambio para la República Dominicana, lo que continuaría influenciando positivamente la cuenta corriente de la balanza de pagos”, preciso. 

Recordatorio

El BCRD destaca que redujo la TPM en 50 puntos básicos de forma acumulada en el segundo semestre de 2025, ubicándola en torno a una postura monetaria neutral, al considerar las expectativas de inflación. A la vez, implementó el programa de provisión de liquidez de RD$81 mil millones aprobado por la Junta Monetaria para la canalización de financiamiento a los sectores productivos en condiciones favorables. 

“En la medida que ha estado operando el mecanismo de transmisión de la política monetaria, las condiciones financieras se han flexibilizado, lo que contribuiría a dinamizar la demanda interna. En efecto, se ha observado una disminución significativa en la tasa de interés interbancaria al pasar de un máximo de 12.6 % en junio de 2025 a 7.1 % anual en enero de 2026. Asimismo, la tasa pasiva promedio ponderado de la banca múltiple ha disminuido de 9.6 % a 5.9 % con respecto a enero de 2025; mientras que la tasa activa promedio ponderado ha bajado de 15.2 % a 13.5 % en el mismo periodo.

En tanto, el crédito al sector privado en moneda nacional ha registrado un crecimiento interanual en torno a 8 % en enero, impulsado por los préstamos a los sectores productivos. Asimismo, los agregados monetarios se expanden a tasas superiores al crecimiento del PIB nominal”.

Del sector externo, dio cuenta que las remesas alcanzaron US$11,866.3 millones al cierre de 2025, un crecimiento de 10.3 %, mientras las exportaciones totales ascendieron a US$ 15,930.6 millones, un 14.4 % más que en 2024, impulsadas por las mayores exportaciones de oro. Estima que el déficit de cuenta corriente se ubicaría en torno a 2.4 % del PIB en 2025, siendo totalmente financiado por la inversión extranjera directa proyectada de US$4,900 millones.

El buen desempeño de las actividades generadoras de divisas ha contribuido al mantenimiento de la estabilidad relativa del tipo de cambio, con una depreciación interanual de 3.1 % en 2025 y de alrededor de 2.0 % en el mes de enero. Asimismo, las reservas internacionales se ubicaron al cierre del año 2025 en unos US$14,700 millones, equivalente a más de 11 % del PIB y 5 meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el FMI.

El BCRD insistió en que la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos y un sector productivo resiliente, que se reflejan en una mejor percepción de riesgo país con relación al promedio de América Latina y otras economías emergentes y que en entorno internacional desafiante, el Banco Central de la República Dominicana seguirá monitoreando la evolución de la economía y evaluando los espacios para continuar adoptando oportunamente las  medidas que contribuyan a impulsar la actividad económica, reiterando su compromiso de mantener la inflación dentro del rango meta.

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