Por Osvaldo Santana
Era inevitable que la escandalosa estafa en el Seguro Nacional de Salud (SENASA) de alguna manera no salpicara al gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM), y con lo revelado ahora por José Pablo Ortiz Giraldez, amigo de 30 años de Santiago Hazim, el exdirector de esa institución, sobre el destino de los dineros recibidos por sobornos, la financiación de campaña política con dinero público indefectiblemente se hará presente en el debate público desde ya hasta la campaña electoral de 2028.
Y es que las revelaciones de Ortiz Giraldez durante su interrogatorio con los fiscales Alexis Piña Echavarría y Aurelio Valdez, de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción (PEPCA) necesariamente tienen que arrastrar la imagen o el nombre del PRM: “El doctor Santiago Hazim insistió en varias ocasiones que el dinero de ese negocio no era para otra cosa que no fuera para la campaña electoral…”, según lo cita Listín Diario en su edición del lunes 19 de enero de 2026.
Y agrega Ortiz Giraldez: “este nuevo esquema duró un tiempo después de las elecciones presidenciales y congresuales de 2024” y él recibía el 10% por su “participación como intermediario…” Según se desprende de lo dicho por Ortiz Giraldez, él era un intermediario entre Eduardo Read Estrella, uno de los empresarios señalados en la estafa, y Hazim.
De acuerdo con la crónica del Listín, el exdirector de Senasa era “enfático en que todo eso iba para las elecciones y que, por tal razón, no me tocaba nada. Decía que teníamos que ganar las elecciones para mantenernos en el poder y que de esa manera volverían los tiempos de antes”.
Estas afirmaciones tienen el inconveniente para el partido oficial que no se trata de un señalamiento de un adversario, sino que proviene de uno de los involucrados en la gran estafa.
En esa dirección, se fortalece el punto de vista que sostiene que lo ocurrido en SENASA, no importa cuan diligente haya sido el gobierno para reclamar la acción pública, se convierte en un golpe a la política de transparencia de la Administración.
Probablemente, si el gobierno hubiese actuado a finales de 2024, cuando la oposición hizo las primeras denuncias de graves irregularidades en esa institución, el daño a la imagen no hubiese sido de tanta dimensión.
Lo agravó el hecho de que en principio al más alto nivel se dijo que esas denuncias obedecían a una maliciosa actitud de restar alcance al sistema asistencial en salud a los más pobres.
Esa respuesta política entonces restó calidad a la decisión gubernamental de ordenar una investigación a finales de 2025, que movilizó a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) y paralelamente a la procuraduría general de la República.
El tema SENASA puso claramente a la defensiva al gobierno, que primero reaccionó de una forma, para terminar aceptando las advertencias sobre podredumbre que había en la prestadora de salud.
El PRM reacciona
Las revelaciones de Ortiz Giraldez han provocado que el PRM, que se había expresado con cautela en el caso, haya fijado posición, y en una comunicación al Listín Diario, publicada el 20 de enero, rechazó de manera categórica cualquier vinculación al uso de fondos provenientes de actos ilícitos.
El PRM recordó que fue el presidente el impulsor de que SENASA se querellara contra los responsables
“A través del Equipo de Recuperación del Patrimonio Público (ERPP), el Estado ha formalizado una querella para asegurar que los responsables no solo enfrenten sanciones penales, sino que devuelvan cada centavo sustraído. Es el Gobierno quien identifica, persigue y demanda el resarcimiento de estos fondos; esto es una señal inequívoca de estar totalmente alejado de estas prácticas”.
Asimismo, reafirmó el compromiso contra la corrupción, y la transparencia en el manejo de la cosa pública.
Debilita al PRM
El escándalo ocurre en el segundo año del nuevo período, a algo más de dos años de las elecciones de 2028, y tal evento debilita el posicionamiento del oficialismo.
Vale recordar que la victoria del PRM se afirmó en la lucha contra la corrupción durante la administración del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que dio lugar al procesamiento judicial de varios de sus funcionarios. La propuesta del gobierno ético, del gobierno del cambio, de la transparencia, fue clave para alcanzar el poder en 2020, y posteriormente, para la reelección y la victoria absoluta en todas las instancias del Estado.
Ahora, el escándalo en SENASA ocurre cuando el PRM se acerca a una etapa crítica para la formulación de sus propuestas hacia el futuro, y en particular, cuando aún no define quién liderará sus aspiraciones de continuidad en el poder.
Más aún, hay indicadores de diferencias justo tras el anuncio presidencial de que el gobierno se relanza y avanza hacia una nueva etapa. Pero en el perremeísmo se señala que en esa fase se escogen colaboradores no vinculados al partido, y hay manifestaciones de desacuerdo.
La corrupción a la palestra
Todo esto sugiere que el debate sobre financiamiento de campaña o la corrupción misma en el ejercicio del poder, se convertirá desde ya en uno de los ejes que moverán la campaña electoral de 2028, la misma que en 2020 apalancó el triunfo de quienes dirigen el Estado.





