Por Rafael Céspedes Morillo
En el artículo anterior referíamos a los precandidatos partidarios, pero estos no son los únicos, hay evidentemente varias figuras que parecen asomarse a la posibilidad de una eventual candidatura presidencial. Les llamamos los sin rostro, pero que se identifican con acciones, tácticas, actitudes y comportamientos, pensemos en el porqué están tan activos en área fuera de sus habituales. Figuras como Manuel Estrella, Frank Rainieri, para solo mencionar estos dos ejemplos, porque son muchos más.
No podemos olvidar otras vertientes que lucen calentar el brazo por si los llaman a hacer de emergentes, como ejemplos citamos a Yeni Berenice, Iván Gastón, Isaías Ramos, Alberto Fiallo, Marín Estrella, Carlos Gómez, José Ulises Rodríguez y paro de contar, porque también en estos hay más.
Otra cosa que vemos en el ámbito intra partidario es el componente tendencia, en el caso del PRM, solo vemos dos: la tendencia Abinader, hoy en día sin duda mayoritaria y la tendencia de Hipólito. La división interna en cuanto a quien tiene mayor apoyo, es indiscutible que la tiene Abinader, pero, pero, hay que pensar ¿qué pasaría con una división entre estas dos tendencias? ¿Una sola sería suficiente para mantener el poder? Creo que no, una división a lo interno del PRM significaría la derrota.
En la Fuerza del Pueblo no hay problema en esa dirección, porque de considerarse que hay tendencias serían dos y en ambas está el mismo apellido, por lo que no vemos ninguna posibilidad de división con ese motivo y los seguidores de ambos lídere, no tienen fuerza como para forzarla.
En el caso de PLD, es muy parecido al caso de la FP. Aquí hay un líder, y por donde Danilo se va, se va la masa. Candidato del PLD sin Danilo Medina se para y se cae en el primer paso, minguo de los precandidatos a la fecha del PLD ha mostrado músculos. Todos están bajos en los números, no son muy diferentes a los del PRM, que ninguno ha prendido, la fecha juega un papel, pero al margen de esta, hasta hoy, de seguir la tendencia que llevan cada uno, el resultado será el que se ve hoy, todos por debajo del 20% en los mejores resultados.
El panorama de los partidos, aun de los mayoritarios, no es muy halagüeño, es una de las causas por la que vemos la gran posibilidad de una novedad política en el ámbito de una nueva candidatura aun desconocida. En el 2028 pudiera ver lo nunca visto, pudieran presentarse candidaturas independientes, con proyectos novedosos y motivadores, pudiéramos ver una cuarteta de candidatos todos con vocación de poder, pudiéramos ver a una Margarita Cedeño aspirando a la alcaldía del Distrito, a un Danilo aspirando a la senaduría del Distrito Nacional, a figuras no políticas aspirando a cargos electivos que nunca no hubiésemos imaginado.
El año 2028 es desde ya, un año de vida y de muerte, porque tenemos que Leonel Fernández pudiera volver a la vida o morir para siempre como aspirante. Leonel, que hace intentos de subir un ‘’palo encebado’’ por el nivel de rechazo que tiene o que por lo menos la gente cree que lo tiene.
Vamos a ver a líderes como: Miguel Vargas, Eduardo Estrella, Quique Antún y otros, que serán sepultados políticamente, salvo que se decidan por subir la montaña de otra manera que las anteriores.
Vamos, en fin, a ver un escenario de líderes nuevos, no necesariamente jóvenes. Vamos a ver formas diferentes de hacer política. Personas como yo, que aspiramos a que no solo sea renovado el liderazgo político nacional, sino que el país sea renovado en forma y fondo, y definitivamente comenzar a trillar los nuevos y progresistas caminos de libertad, institucionalidad, y más y real democracia con independencia y progreso para todos.
Aunque todo lo dicho pudiera ser distinto si se confirmara que es cierto que existe un acuerdo secreto de LXL.
PD: Escribiré un artículo adicional a este análisis, dada la resonancia e importancia que por sus niveles ha adquirido el caso Senasa y lo que esto significa para el escenario político nacional.




